El ácido hialurónico es un ingrediente todoterreno, cuyas bondades pueden extenderse de la cabeza a los pies | Istock / ISTOCK

El ácido hialurónico salvará tu piel en verano

El ácido hialurónico es el mejor amigo de la piel. Repulpa, rellena, tensa y ayuda a mantener la hidratación cutánea. Pero, ¡ojo!, no todos son iguales. Te enseñamos a distinguirlos

CARMEN LANCHARES

Posiblemente el ácido hialurónico sea el ingrediente más famoso de la cosmética. Todo un valor refugio de las fórmulas de belleza por su papel en la juventud cutánea. Presente de forma natural en nuestro organismo (piel, cartílagos, articulaciones, tendones, nervios o cabello) nuestro organismo lo sintetiza y también lo degrada naturalmente. “Perdemos un tercio del ácido hialurónico que fabricamos a diario” apunta Deborah García Bello, química y divulgadora científica; pero es que además, su reserva natural baja ostensiblemente a partir de los 50 años.

Como ingrediente cosmético, es uno de los activos más recurrentes en las fórmulas de belleza. Esta molécula ayuda a contrarrestar la deshidratación cutánea causada por los embates del frío y el viento del invierno o por el exceso de la radiación ultravioleta del verano. Quienes saben de esto, consideran el ácido hialurónico como un ingrediente todoterreno, cuyas bondades pueden extenderse de la cabeza a los pies; se puede aplicar en la rutina de día como en la de noche; en cualquier época del año; solo o combinado con otros activos cosméticos, y puede usarse de forma tópica, ingerido o infiltrado. Es todo un dechado de virtudes. Y aunque su nombre (ácido) pueda inducir a confusión, “no exfolia ni irrita. Es un ingrediente apto para todo tipo de pieles, incluidas las grasas y acneicas”, señala Anna Fuster, 'skincare coach', máster en dermofarmacia y formulación cosmética y fundadora de la marca de Two Poles.

Su fama está justificada porque juega un papel importante en la hidratación de la piel, y en consecuencia, de su juventud. El ácido hialurónico es uno de los guardianes de la película hidrolipídica que recubre la capa externa de la piel y la protege frente a las agresiones externas. “Para mí - subraya Fuster-, es un ingrediente cosmético multiusos. O como dice la doctora Barbara Sturm, la camiseta blanca de cualquier armario. Permite mejorar la hidratación de la piel y su luminosidad, sin aportar grasa ni irritar”.

En verano, las fórmulas con ácido hialurónico son un buen salvavidas para la piel. “Agentes como la salinidad del agua marina o el cloro de las piscinas, además del calor y la sequedad ambiental pueden desequilibrar los niveles de hidratación cutáneas, produciendo una pérdida de humedad que se debería equilibrar y reponer con un extra de ácido hialurónico sobre la piel, un ingrediente de probada eficacia que además de hidratar, repulpa el tejido y mejora la flexibilidad y resistencia" argumenta Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8.

Y lo mismo que es un ‘must’ para la piel, lo es para el cabello. L’Oréal Paris se ha hecho eco de sus virtudes capilares en la línea Elvive Hidra hialurónico, enfocada al cuidado de los cabellos deshidratados. Y es que como dicen desde la marca, la deshidratación es el primer signo de que el cabello está dañado. Son melenas que carecen de volumen, movimiento y flexibilidad, porque las fibras capilares están apagadas y sin vida, como agotadas. Pero ¡ojo!, porque un cabello deshidratado no es necesariamente sinónimo de seco. Son dos condiciones capilares distintas. La deshidratación, explican desde la firma, es el primer indicio de que el cabello se está deteriorando antes de volverse realmente seco y dañado. Es la señal de alarma que nos indica que es el momento de actuar, porque un buen chute de ácido hialurónico puede transformar su naturaleza mortecina en un estado más saludable. ''El pelo no necesita realmente agua, sea cual sea su estado. En su estado natural, la fibra capilar contiene muy poca agua, que queda sellada en su interior, refiere Elisabeth Bouhadona, directora científica global de L’Oréal Paris. El problema viene cuando las cutículas se abren y la fibra capilar se vuelve áspera y desigual.” Ingredientes como el ácido hialurónico, con una buena afinidad con la fibra capilar, realmente "envuelven" el cabello con una cuidadosa hidratación. Esto protege la fibra capilar de los efectos de la fricción y de la fragilidad, lo hace más suave al tacto y más flexible. En conclusión, “El objetivo principal de integrar el ácido hialurónico en fórmulas capilares es aportar hidratación, elasticidad, reparación y volumen”, corrobora Teresa Climent, licenciada en Farmacia y Technical Manager de Nuggela & Sulé

Todo esto de forma tópica, pero el acido hialurónico es también uno de los reyes de las consultas médicas y dermatológicas. Con fines estéticos se puede infiltrar a distintas profundidades y con distintas densidades para prevenir el envejecimiento y mejorar la calidad de la piel; también para rellenar y tensar tejidos, mejorar unas ojeras o incluso modificar algunas áreas, dando volumen a los pómulos o más proyección a los labios e incluso cambiar la forma de la nariz.

¿Cuál es su secreto para ser tan valioso? Se trata de una molécula que, en contacto con el agua, se hidrata para formar un gel, y actúa como una esponja. Es capaz de retener hasta 1000 veces su peso en agua. Pero que sea capaz de retener hasta 1000 veces su peso en agua no significa que aporte agua a la piel, sino que favorece la hidratación. O dicho de otra forma, evita que la piel se deshidrate. Tiene una especie de efecto tapón, aclara García Bello.

No todos son iguales. Aprende a diferenciarlos

El ácido hialurónico, aparte de haberlos de muchas calidades en el mercado, en lo que se diferencia principalmente es en su peso molecular. Esto es, el tamaño de la molécula. Y ese es el quid de la cuestión a la hora de incluirlo en una fórmula, porque como aclara la fundadora de Two Poles, según su tamaño, tendrá una función u otra. “Por ejemplo, un hialurónico de alto peso molecular se quedará en la superficie, hidratándola en la capa más externa, mientras que el de bajo peso molecular penetrará a capas más profundas de la piel, consiguiendo ese ligero efecto de piel más repulpada, rellena”. Esto podría hacer pensar que es mejor que sea de bajo peso molecular o preguntarse para qué utilizar el de alto peso molecular.

“El ácido hialurónico de alto peso molecular es capaz de formar un film altamente hidratado durante un tiempo prolongado que evita la pérdida de agua transepidérmica y contribuye a reducir la irritación”, argumentan desde laboratorios Lavigor. Por eso, dicen, es el ‘formato’ indicado para personas con rosácea o con intolerancias cutáneas, ya que no afecta a nivel interno de la piel. Tampoco hay que perder de vista que la luminosidad depende de la superficie cutánea y el ácido hialurónico de alto peso molecular, al quedarse en superficie, hace que la piel esté más lisa y refleje mejor la luz.

Por ello, muchas marcas apuestan por fórmulas mixtas, con ácido hialurónico de distintos pesos. “Si es, por ejemplo, de tres pesos, conseguiremos que la molécula de bajo peso penetre hidratando en profundidad en la piel, mientras que la de peso medio humectará los niveles intermedios y la de alto peso aportará sus beneficios a los niveles más superficiales. Si solo contamos con alto peso molecular, la hidratación se quedará en los primeros niveles y puede incluso evitar que penetren otros principios que se apliquen después”, explica Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.

En definitiva, según Anna Fuster, en lo que nos tenemos que fijar siempre es en los pesos moleculares, pero también en la calidad del ingrediente y su combinación con otros activos en la fórmula. Es más, advierte esta 'skin coach', hay que saber usarlo bien porque a veces puede suceder que la piel, contrariamente a lo que se pretende, se note algo deshidratada. Se explica: “Si tienes la piel muy deshidratada y el ambiente está seco (es decir, si no hay humedad ni en la piel ni en el ambiente), el ácido hialurónico coge la humedad de capas más profundas de la piel, razón por la que sentimos que nos deshidrata más”. Para usarlo correctamente y beneficiarnos totalmente de sus propiedades, aconseja utilizar, tras la limpieza (suave), una bruma o agua termal hidratante; un gesto esencial para aplicar luego el suero de hialurónico, seguido de la crema de tratamiento adecuada a la piel.