Funeral de Estado de la Reina Isabel II celebrado el 19 de septiembre en la abadía de Westminster.  | WPA Pool / GETTY

Los 5 símbolos secretos que marcaron el funeral de la reina Isabel II

Además de todos los gestos que pudimos apreciar por parte de los invitados, el acto estuvo repleto de simbolismos y detalles estudiados al milímetro.

Tamara Conde

Sin ninguna duda, ha sido el suceso del año. El fallecimiento de la reina Isabel II el pasado 8 de septiembre ha desencadenado en un sinfín de homenajes, actos conmemorativos y momentos que pasarán a la historia. Entre ellos, uno de los más importantes ha sido el funeral de Estado celebrado el pasado lunes 19 de septiembre en la abadía de Westminster y el cuál nos ha dejado imágenes tanto inesperadas (como el reencuentro de los reyes Felipe y Letizia con los eméritos) como emotivas y simbólicas.

El look de Meghan Markle, las lágrimas de la princesa Charlotte o las joyas con las que Kate Middleton homenajeaba (una vez más) a la reina, la lista es infinita. Pero lo que también merece la pena destacar de este día tan marcado es el estudiado guion que se siguió en todo momento durante el acto, con detalles muy concretos y simbólicos entre los que destacamos estos cinco:

La rotura de la Vara del Oficio

La rotura de la Vara de Oficio en el funeral de la reina Isabel II. | WPA Pool / GETTY

Fue uno de los momentos más curiosos de todo el acto y por el cuál han surgido muchas dudas e interés. La rotura de la Vara de Oficio simboliza el fin del reinado de Isabel II. Al mismo tiempo se retiraban la corona, el cetro y el orbe del ataúd de la reina para bajarlos a la Bóveda Real, lo que marca el final de su estatus soberano. Esta tradición se remonta muchos siglos atrás, aunque por aquel entonces la varita, recta y de madera, se utilizaba para amonestar a las personas que fueran irrespetuosas en la corte del monarca.

Las flores del féretro

Las flores del ataúd de la reina Isabel II. | Phil Noble / GTRES

El adorno floral sobre el ataúd de la reina Isabel II estuvo lleno de simbolismo. Arrancado de las residencias reales de la reina, incluidos los jardines del Palacio de Buckingham, Clarence House y Highgrove House, el arreglo hacía un romántico guiño al difunto Príncipe Felipe: el mirto, antiguo símbolo de un matrimonio feliz y cortado de una de una planta que se cultivo de la misma que la reina llevó en su ramo de novia en 1947. Además, el romero, que representa el recuerdo y el roble inglés que simboliza la fuerza del amor

El himno 'Lord's My Shepherd'

El féretro de la reina Isabel II llega a la Abadía de Westminster en el funeral de Estado. | WPA Pool / GETTY

'Lord's My Shepherd' es todo un himno para la familia real británica. Tuvo presencia en la boda de la reina y el duque de Edimburgo y, en el funeral, se cantó con la melodía de Crimond, originaria de la parroquia de Aberdeenshire por el castillo de Balmoral, dónde falleció la reina

El vestido de la princesa de Gales

Kate Middleton en el funeral de Estado de la reina Isabel II | Ian Vogler / GTRES

Kate Middleton fue, sin ninguna duda, uno de los mayores centros de atención del funeral. La princesa de Gales, impecable como siempre y está vez acompañada de sus dos hijos mayores, optó por una versión negra del vestido blanco de Alexander McQueen que lució el pasado mes de junio durante el Jubileo de Platino. El vestido era tipo 'blazer' en la parte superior y con una falda amplia. Kate Middleton completó su estilismo rindiendo homenaje una vez más a la reina Isabel II, con un collar de perlas con un broche de diamantes en el centro. Dicho collar había sido usado tanto por la monarca como por la princesa Diana en su momento. 

El coche fúnebre 

El servicio de entierro de Su Majestad la Reina Isabel II. | WPA Pool / GETTY

El coche fúnebre que transportó el ataúd de la reina Isabel II se trataba de un 'Jaguar XJ State Hearse' en color negro y diseñado especialmente bajo la consulta de la reina. 'Jaguar Landrover' construyó el automóvil incluyendo unas luces de modo que, no importara el momento ni el clima del día, el coche y su interior fuesen visibles. Además, el recorrido que hizo el coche desde el castillo de Windsor hasta la capilla de San Jorge fue exactamente el mismo que se hizo cuando falleció su difunto marido, justo antes de que le enterraran junto a él.