Uno de los looks de la colección de Mugler para Mytheresa.com. | D.R.

La cápsula que Mugler ha creado para Mytheresa.com es la confirmación definitiva de que la definición de "sexy" tiene muchas caras

"Quiero abrir la noción de belleza", nos dice Casey Cadwallader, director creativo de Mugler desde 2018. Para él, no tiene tanto que ver con una cualidad física concreta como con una actitud. Y su ropa –incluida la colección para el e-commerce alemán– es una herramienta para esa reivindicación.

Laura García del Río

Hace casi 50 años que Thierry Mugler fundó su firma homónima. Y apenas cuatro y medio desde que Casey Cadwallader asumió la dirección creativa. Aún recuerda el primer día que pudo echarle mano a los archivos de una enseña que admiraba desde mucho antes de formar parte de su historia, y cuyo primer recuerdo se remonta al video de la canción 'Too Funky' (1992) de George Michael. “Abrir aquella caja y coger el enorme corset de metal hecho a mano por Goosens, tenerlo en las manos... era a la vez emocionante y abrumador”, dice el estadounidense (Nuevo Hampshire, 1979). Desde entonces imbuirse de una estética tan fuerte que “te habla alto y claro desde el otro lado de la habitación” se ha convertido en una parte fundamental de su ritual creativo. “Siempre es la mejor referencia con la que empezar”, apuntala.

El diseñador Casey Cadwallader. | D.R.

Licenciado en arquitectura en la Universidad de Cornell, la afinidad por lo escultórico es uno de los vínculos que le conectan con Mugler, tal vez uno de los diseñadores que más audazmente revolucionó la relación de la ropa con la anatomía. También es uno de los factores que le hacían perfecto para el puesto. El otro es un gusto por la experimentación, declinada en los materiales pero también en la construcción, a la que sabe dar cancha sin convertir sus colecciones en espectáculos performáticos sin sentido más allá de la pasarela: en su primer desfile para la firma, el de primavera-verano de 2019, había vaqueros, americanas, ciclistas y una serie de piezas multimedia de látex creadas junto a la artista Samara Scott.

“Mugler es un laboratorio en el que estamos tratando de encontrar nuevas maneras de hacer las cosas, buscando materiales innovadores con los que trabajar. Así que hay mucha investigación detrás de cada prenda. Muchos de nuestros bustiers y vestidos corsé están cortados a láser y ensamblados de manera que la estructura quede dentro de la prenda sin usar costuras. Eso lo hace muy eficaz para definir la silueta, y al mismo tiempo es muy cómodo, funcional y fácil de llevar”.

Uno de los looks de la cápsula de Mugler para Mytheresa.com. | D.R.

Ese (complicado) equilibrio entre vanguardia, creatividad y olfato comercial –una habilidad que el norteamericano ha forjado en su paso por Marc Jacobs, Loewe, Acne Studio y Narciso Rodriguez– es lo que ha hecho del Mugler de Cadwallader el éxito multifacético con el que todo diseñador (y empresario) sueña: niño bonito de la crítica, favorito de las celebridades, y portento de las ventas.

“El de David Koma [su predecesor] era un Mugler efectista y más inclinado hacia la noche que encajaba con la audaz fabulosidad del apogeo de los años 80 y 90 del fundador de la casa. Cadwaller parece más interesado en realinear la firma para encajar en la forma en la que la mujer contemporánea dirige su real y glamurosa vida”, escribía en Vogue Runway la editora de moda Nicole Phelps tras el primer desfile del diseñador. “Cuando llegué a la firma, tenía un listón muy alto. Primero era mi obligación conocer la historia de la compañía, su ADN y lo que la hacía tan especial. No quería limitarme a copiar al señor Mugler; quería aportar mi punto de vista, poner algo de mi cosecha. Es el híbrido de respetar el legado, prestarle atención y estudiarlo pero al mismo tiempo también procesar lo que, al verlo, salía de mi de forma natural. Durante estos años se ha convertido en algo instintivo. Pero sí, la regla número uno sigue siendo respetar los cimientos sobre los que trabajas”, explica.

Con 17 piezas en total, el denim no falta en la cápsula de la firma para Mytheresa.com. | D.R.

En ese esquema encaja la cápsula que Cadwallader acaba de diseñar para Mytheresa.com, a la venta desde hoy en la plataforma. “Me hace mucha ilusión que quisieran una exclusiva de Mugler. Quise darles algo que generalmente no ofrecemos en nuestra colección”, comenta el norteamericano. De ahí surgió una paleta de celestes y rosas chicle que se aleja del pantone de neutros al que nos tiene acostumbrados. “Pensamos que sería emocionante añadir algunos colores frescos y brillantes de una manera que nunca se habían visto antes”.

Eso, y la idea de los juegos visuales y el trampantojo, fueron el punto de partida. “Hemos estado girando mucho en torno a ilusiones y gráficos últimamente. Era una forma de coger nuestro conocimiento del cuerpo y la forma en la que cortamos y patronamos en Mugler y llevarlo a un nivel en el que ni siquiera sabes cómo se mantiene unida la prenda. La idea era utilizar siluetas y escotes imposibles y emplear la ilusión para rellenar los huecos y hacer que pareciera que la pieza está desafiando la gravedad”.

"La idea era utilizar siluetas y escotes imposibles y emplear la ilusión para rellenar los huecos y hacer que pareciera que la pieza está desafiando la gravedad", dice Cadwallader de la colección para la plataforma. | D.R.

Aunque llevado a nuevas cuotas, esta no es el primer truco de ilusionismo nudista que emplea. Con transparencias, aperturas vertiginosas o tejidos que estrechan al máximo su interacción con la piel, la relación de la ropa con el cuerpo es un tema recurrente para Cadwallader. Su proyección de la anatomía y de la feminidad –una que sin duda debe incluir la palabra inclusividad a muchos niveles: talla, género, edad, sexualidad, raza– ha sido un agente condicionante en la redefinición que el sexy y el empoderamiento han vivido en los últimos años. Para él, la feminidad no es una noción fija y estática, sino que puede expresarse de muchas y variadas maneras, y sus creaciones son una herramienta para esa reivindicación. “La feminidad moderna es tener una mente abierta y saber que puede cambiar de una persona a otra y, es más, en la misma persona de un momento a otro. Una mujer puede ser dura y masculina y también frágil y femenina. Se trata de aceptar esas variaciones en el espíritu, y no reducir a alguien a una casilla”. 

Sus castings se hacen eco. El del video con el que presentó hace unas semanas la colección de primavera-verano 2022 –el tercero de una trilogía de fashion films dirigidos por Torso Solutions con el que, como con tantas otras cosas, la firma ha roto los rígidos moldes de la industria– reúne a Megan Thee Stallion, Chloë Sevigny, la prima ballerine Maria Kochetkova, Shalom Harlow y Amber Valletta (besándose), Lourdes Leon, la estrella de voguing Barbie Swaeey y Bella Hadid.

Reconoce que mientras muchas firmas siempre eligen chicas de 18 años, metro ochenta de altura y nada de pecho, él quiere “abrir la definición de belleza”, defiende. “No diseño para un solo tipo de cuerpo e intento pensar en la ropa que puede funcionar en diferentes figuras y actitudes. Lo que lo une todo es que Mugler es audaz, atrevido y para alguien a quien le gusta divertirse con lo que viste. Se sientes seguros sobre sus cuerpos; quieren presumir. Pueden ser altos, bajos, curvy, viejos. Realmente se trata de tener confianza y de qué te define”. Para él la belleza no se ciñe a unos rasgos físicos pautados, sino que tiene más que ver con un espíritu, una actitud, una energía.

Prefiere contar historias a ofrecer solo una imagen. Tanto, que a menudo elige a las modelos de sus desfiles y campañas no tanto en base a un componente físico sino a lo que hacen en su vida. “Mis inspiraciones pueden venir de cualquier parte. Mi proceso es uno de recopilación de imágenes. Y mi 'moodboard' es una mezcla de cosas: la curva en la carrocería de cierto coche junto a un corset de archivo y una obra de arte que vi en Londres. Cada uno me da una pista de un color, una silueta, una textura. Así es como reúno mi inspiración. Pero si me preguntas por una musa, encuentro belleza en muchos tipos diferentes de personas. No tengo una única musa en la cabeza sino más bien un millar”.

Amber Valetta en la sesión de fotos que acompaña al video de con el que Cadwallader presentó su colección de primavera-verano 2022. | D.R.