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La reina Letizia demuestra que hay vida más allá del Very Peri y apuesta por el fucsia

Ha rescatado de su armario este vestido midi de diseñador español. 

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

Don Felipe y Doña Letizia han presidido esta mañana el acto de entrega de las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2020, que sirven para reconocer a las personas y entidades que han destacado de modo eminente en el campo de la creación artística, prestando servicios señalados o fomentando notoriamente la enseñanza, el desarrollo y difusión del arte o la conservación del patrimonio artístico nacional.

Para la ocasión, la reina ha rescatado de su armario uno de sus vestidos más coloridos, un impecable vestido rosa fucsia, que estrenó en su séptimo aniversario como reina, con escote a la caja, manga francesa, cuerpo ajustado y una falda con vuelo del diseñador español Moisés Nieto. En cuanto a los complementos, se ha decantado por unos salones nude, a juego con un clutch de terciopelo del mismo color y con un nudo frontal, ambos de la firma Magrit, y como accesorios, sus pendientes de cuarzo verde y rubíes de Tous. Para su peinado, ha optado esta vez por dejar el pelo suelto con unas favorecedoras ondas en medios y puntas, que le daban un aspecto más cercano y juvenil. 

La reina Letizia en la entrega de las medallas de oro al mérito en las Bellas Artes. | GTRES

Hacía muchos días que no la veíamos en acto oficial, pues la última vez fue el pasado 24 de febrero cuando inauguró, por primera vez en solitario, la 41ª edición de ARCO. El rey Felipe tuvo que acudir a la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional organizada en el Palacio de Zarzuela debido al ataque que Rusia lleva realizando sobre Ucrania desde entonces.

Para dar el pistoletazo de salida a la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, la reina eligió un sobrio pero muy elegante traje diplomático de inspiración oriental, diseñado en el atelier madrileño de Inés Martín Alcaide. El traje de chaqueta y pantalón smoking contaba con un twist que lo diferenciaba del resto de trajes diplomáticos: la blazer añadía el toque de tendencia gracias a su patrón cruzado, armada con hombreras marcadas, grandes solapas y un fajín rematado con un nudo que ceñía la prenda a su silueta casi como si se tratara de un kimono. El pantalón de tiro alto estilo smoking con rayas laterales estaba realizado en el mismo tejido.  

En esta última aparición también vimos a la reina luciendo el piercing que se hizo a principios de año gracias al recogido que llevó, que dejaba a la vista sus orejas.