La investigación sobre el ácido hialurónico no cesa y esta nueva fórmula de Shiseido promete restablecer la densidad y la luminosidad perdidas con la edad | FreshSplash / ISTOCK

¡Buenas noticias! Esta es la fórmula (con ácido hialurónico) que te hará parecer 5 años más joven

Dicen que los 50 son los nuevos 40, y Shiseido se ha propuesto hacer realidad esta máxima llevando el ácido hialurónico de alto peso molecular hasta donde nunca había llegado para restablecer la densidad y la luminosidad perdidas con la edad

CARMEN LANCHARES

Es un clásico de la cosmética, y como los viejos rockeros, su fama nunca muere. El ácido hialurónico sigue siendo uno de esos activos que tanto gusta en las consultas de medicina estética como en los laboratorios cosméticos. En las primeras, las infiltraciones de ácido hialurónico son, tras el bótox, el segundo tratamiento más solicitado, gracias a su versatilidad (proporciona volumen, rellena arrugas, trata ojeras o aporta mayor proyección a los labios). En los segundos, es un activo que, a pesar de los retos que plantea por su gran tamaño, no cesa de reinventarse para integrarse en toda aquella fórmula que pretenda hidratar y rejuvenecer la piel. Como dice Nathalie Broussard, directora de comunicación científica de Shiseido, el ácido hialurónico tiene superpoderes cosméticos. Y lo dice con conocimiento de causa, porque la firma japonesa, la más galardonada en los IFSCC (International Federation of Societies of Cosmetic Chemists), considerados los Nobel de la cosmética y donde se presentan las tecnologías más avanzadas del mundo relacionadas con los cosméticos y la piel, lleva muchos años investigando este ingrediente para ofrecer soluciones innovadoras en el tratamiento del envejecimiento cutáneo.

Skin filler Bio-performance serums, de Shiseido
D.R.

El ácido hialurónico lo llevamos de serie en nuestro organismo, y un 56% se concentra en la piel. Garantiza el nivel de hidratación cutánea y está detrás de su densidad, volumen, tersura y luminosidad. Pero no se escapa a los efectos del paso del tiempo. A partir de los 50 años, la reserva natural que tenemos de ácido hialurónico empieza a bajar en caída libre, comenta Nathalie Broussard. Está estudiado, la juventud de un rostro está más directamente relacionada con la calidad de la piel que con las arrugas que presenta. Y la luminosidad de la piel depende de la superficie cutánea. “Una piel joven se caracteriza por una superficie muy lisa que refleja la luz de una forma uniforme; mientras que en una envejecida, la luz queda atrapada en sus recovecos, provocando esas zonas de sombra que tanto envejecen”, explica la dermatóloga Ana Mª Molina.

De ahí, el empeño de los laboratorios cosméticos por integrar este activo en sus propuestas antienvejecimiento. Es la estrella de los humectantes, pero tiene un problema: su tamaño. Es una molécula demasiado grande para penetrar más allá de la capa córnea, limitando su área de acción a la capa más superficial de la epidermis. De ahí, los esfuerzos de los investigadores por buscar la forma de mejorar esa penetración. Hasta la fecha, la solución pasaba por romper la molécula, y convertirla en fragmentos mas pequeños -ácido hialurónico de bajo peso molecular- que pudiesen traspasar la capa córnea. Pero se perdía eficacia, disminuyendo su capacidad de retención de agua y, en consecuencia, sus propiedades hidratantes y voluminizadoras. El reto estaba en hacerlo penetrar sin perder esas características. Y eso es lo que ha conseguido Shiseido con su nuevo dúo de sérums, Skin Filler Bio-Performance.

La tecnología que hay detrás de estas fórmulas es muy compleja, tanto, que como dice la doctora Ana Mª Molina, “antes de ver los estudios pensaba que eso solo podía darse en un contexto de ciencia ficción”. Pero gracias a una avanzada tecnología -la han llamado MoleculShift-, Shiseido ha conseguido reducir el tamaño del ácido hialurónico sin cambiar su estructura molecular original (es decir, sin fragmentarla) aplicando el fenómeno físico de las fuerzas electrostáticas y los principios de atracción y repulsión de las cargas positivas y negativas.

Todo empieza por la noche, con Night Infill Serum, en cuya fórmula se ha conseguido compactar (que no romper) el ácido hialurónico de alto peso molecular para que pueda atravesar la capa córnea y depositarse en la epidermis. Pero así, compactada, la acción de la molécula es nimia. Hay que devolverla a su estado original. Aquí es donde entra en juego el segundo suero, Day Full Expansion Serum, con un ingrediente ‘expansor’ que permite al ácido hialurónico recobrar su tamaño (su alto peso molecular) y recuperar, así, su poder hidratante y voluminizador. Misión cumplida.

Según los test de consumidoras, tras su uso, la piel aparentaba 5 años más joven y se veía más jugosa y rellena. Pero las expectativas puestas en la fórmula van más allá, porque, en palabras de la dermatóloga, es el complemento idóneo para conseguir una hidratación multinivel. “Siempre se ha dicho que para tener ácido hialurónico en superficie hay que aplicarlo en cosmética y para que penetre hay que inyectarlo”. Se explica: las infiltraciones de ácido hialurónico puede realizarse en hueso, en la hipodermis o la dermis, pero no así en la epidermis. “Esta capa -la más superficial- es tan fina (micras) que no hay forma de inyectarlo entre queratinocito y queratinocito”. Y es aquí donde este dúo de sueros logra lo que la medicina estética no puede hacer: diseminar por la epidermis (atravesando la capa córnea) el ácido hialurónico, para unificar y suavizar la orografía de la superficie cutánea.