Mujeres ucranianas refugiadas en la frontera con Moldavia. | UN Women

El calvario de las refugiadas ucranianas

La mayoría de las ucranianas que han cruzado las fronteras huyendo de la guerra, iban acompañadas de niños y niñas, suyos o de otras, y personas ancianas o dependientes. Las que se han quedado, además del peligro de las bombas, afrontan el de la violencia sexual. Sin embargo, desde ONU Mujeres alertan: Las necesidades específicas de las mujeres rara vez se consideran en la planificación de la respuesta humanitaria. Por eso, priorizarlas y apoyar a las organizaciones locales de mujeres es esencial.

Paka Díaz | Woman.es

Hoy, en uno de los stories de Angelina Jolie, aparece una foto de la mujer ucraniana embarazada que rescataron de un hospital materno infantil que bombardearon las fuerzas rusas en Mariupol. La imagen se viralizó. La joven tratando de proteger su abultado vientre en una camilla llevada entre los escombros se ha convertido en un símbolo de la guerra desigual que tiene lugar en Ucrania y que también denuncia en redes Olena Zelenska, la primera dama. La mujer y su bebé han muerto, denuncia Jolie. Mientras, por la frontera, las mujeres huyen con un equipaje de traumas, miedo, menores y personas dependientes. Sin embargo, "las necesidades específicas de las mujeres rara vez se consideran en la planificación de la respuesta humanitaria", advierte Alia El-Yassir, directora regional de ONU Mujeres para Europa y Asia Central, "priorizarlas debería ser esencial".

"Según nuestra experiencia en emergencias humanitarias anteriores, podemos decir que las mujeres y las niñas, especialmente las refugiadas o desplazadas de sus hogares, se encuentran entre las más vulnerables", afirma Alia El-Yassir, de ONU Mujeres, que advierte: "la experiencia nos dice que ellas soportarán los mayores costos humanos de la guerra, por lo que es importante que la respuesta humanitaria brindada a los refugiados sea sensible al género".

La representante en Turquía de ONU Mujeres subraya que, además, "las mujeres y las niñas enfrentan un riesgo significativamente mayor de sufrir violencia sexual y de género, una violación grave del derecho internacional que puede señalarse como crimen de guerra". Y, en los pasos fronterizos internacionales, casi todos los recién llegados son mujeres. Los hombres no pueden salir del país.

Mujeres ucranianas refugiadas en la frontera con Moldavia. | UN Women/Aurel Obreja

Mujeres, niños y niñas, y personas mayores de 60 años huyen de la guerra en un goteo incesante. Población muy vulnerable que podría estar en el punto de mira de las mafias. Las adolescentes y las mujeres jóvenes serían quienes correrían más peligro, dado que son el objetivo principal de las redes de tráfico de personas con fines de explotación sexual. El especialista en protección de la infancia de Save The Children, Francesco Cecon, advierte que “el caos de la llegada de desplazados y el vacío en la supervisión son el caldo de cultivo perfecto para las mafias que trafican con personas, porque esta crisis es particular: es un éxodo de niños, niñas y madres. El principal peligro está en los transportes. Los refugiados no saben cómo moverse y eso los hace vulnerables”.

También Chris Melzer, portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), compartía esa preocupación: “Cabe la posibilidad de que entre esa gente bienintencionada se cuelen otros. Y nos preocupa que los traficantes aprovechen la situación”. Además, no es nuevo: los expertos explican que ya conocen bien cómo funcionan las mafias de traficantes de personas y actúan en Europa igual que en paíeses menos desarrollados. "Lo hemos visto con los migrantes que llegan a España o Italia desde África", apunta Cecon, que considera que no hay que olvidar "lo que sucedió en los Balcanes".

Por eso, es clave ofrecer a las mujeres un sustento durante el tiempo que estén fuera de Ucrania y afrontar esta crisis con perspectiva de género. "La gran mayoría de los más de 2 millones de personas que ya han huido de Ucrania son mujeres y niños. Estas mujeres cargan con ellas el trauma de la invasión militar, así como el dolor de la separación de sus esposos, compañeros, hermanos y familiares ancianos. Lo que estamos escuchando y viendo en el terreno, es que las mujeres necesitan acceso inmediato a información, servicios de salud y asesoramiento psicosocial, así como vivienda, alimentos y ropa para sus familias", confirma Alia El-Yassir, de ONU Mujeres.

Las mujeres jóvenes ucranianas y las niñas refugiadas son las más vulnerables ante las mafias de personas con fines de explotación sexual. | UN Women/Aurel Obreja

Pese a ello, "las necesidades específicas de las mujeres no suelen tenerse en cuenta en la planificación e implementación de la respuesta humanitaria, algo que ya han evaluado en crisis de refugiados anteriores. Por ejemplo, durante el éxodo de refugiados sirios a los Balcanes occidentales". Por lo tanto, es esencial que todos los socios den prioridad a las necesidades específicas de las mujeres y las niñas en la respuesta humanitaria a Ucrania, además de protección contra la explotación sexual, hace falta tener en cuenta la higiene y salud femenina, proporcionar apoyo psicosocial por la separación familiar, la maternidad y recursos para que las mujeres puedan ganarse la vida. "También es necesario garantizar que haya datos y análisis actualizados de la dinámica de género de la situación en Ucrania", apostilla El-Yassir.

En las fronteras con Ucrania, la gente que huye de la guerra se enfrenta a temperaturas bajo cero. Por eso, la población de los países limítrofes baja de sus casas hasta colchones para ayudarles a que descansen. En Polonia es frecuente ver ristras de cochecitos de bebés en las áreas de llegada de personas refugiadas; saben que tienen que marcharse con lo puesto. Los organismos y Ongs de ayuda humanitaria se multiplican para llevar mantas térmicas, lonas plásticas, bidones de agua, ropa, toallas y artículos de higiene. Comida caliente. Asistencia psicológica. También dentro del país atacado. En algunas tiendas de Ucrania, ahora exigen el pago en efectivo, por lo que ofrecer asistencia económica resulta esencial.

Alia El-Yassir, de ONU Mujeres, también recuerda que "muchas mujeres se han quedado para ayudar a su comunidad durante la guerra. Estos incluyen médicas, enfermeras, organizaciones de mujeres de la sociedad civil, proveedoras de servicios de emergencia y mujeres que se ofrecen como voluntarias para brindar apoyo humanitario en sus comunidades. Es imperativo garantizar corredores humanitarios seguros para que las necesidades esenciales, los alimentos y la ayuda para salvar vidas puedan llegar a las personas en Ucrania". Además, la experta en género también reclama en concreto "asistencia financiera para las organizaciones de mujeres" para que puedan "satisfacer las necesidades en aumento de mujeres y niñas, sus necesidades esenciales y más básicas".

La directiva de ONU Mujeres también recuerda a las "mujeres y las niñas que ya se enfrentan a formas cruzadas de discriminación, como las mujeres romaníes, las mujeres seropositivas y las personas LGBTQIA+, que tienen más probabilidades de sufrir daños, como la estigmatización, la violencia sexual y de género y la exclusión del acceso a los servicios básicos esenciales" y por eso reclama que "la comunidad humanitaria internacional debe considerar estos impactos de género al planificar e implementar la respuesta humanitaria".

"Las organizaciones de mujeres son actores esenciales en el entorno humanitario y están especialmente calificadas para satisfacer las necesidades de las mujeres y niñas ucranianas. Conseguirles el apoyo que necesitan para hacer su trabajo es una prioridad urgente. Por eso estamos brindando apoyo urgente a las organizaciones de mujeres en el terreno, mediante la reasignación de fondos de los programas existentes en Ucrania y Moldavia, pero también a través del Fondo de Mujeres, Paz y Asuntos Humanitarios que administra ONU Mujeres", explica.

Las mujeres ucranianas huyen con un equipaje de trauma, miedo, menores y personas dependientes. | UN Women

No hay que olvidar que las mujeres y las niñas se enfrentan a un riesgo significativo de sufrir violencia sexual y de género en las guerras. Por eso, en la de Ucrania "es crucial garantizar que las mujeres y niñas, y aquellas que que estén en condición de desplazadas y refugiadas, estén protegidas de la violencia de género, y en particular de la violación y otras formas de abuso sexual", recuerda El-Yassir.

Además, James Elder, portavoz de UNICEF, recuerda que desde que comenzó la guerra el 24 de febrero, casi cada segundo que pasa un niño ucraniano se ha convertido en refugiado. Da vértigo solo pensarlo. Además, recuerda que "decenas de niños y niñas han sido asesinados en Ucrania y muchos más han resultado heridos. Más de 1,5 millones de niños han huido del país". Por eso, consideera que se trata de una crisis de refugiados sin precedentes en cuanto a velocidad y escala, algo no visto desde la Segunda Guerra Mundial, y que no muestra signos de desaceleración.

Elder, que llegó ayer de pasar dos semanas en Leópolis, al oeste de Ucrania, cuenta que preguntó a los pediatras allí cómo actúaban. "Me explicaron que, si llegan muchos niños con heridas de guerra, los médicos usan pegatinas para priorizar el tratamiento. La verde significa dejar al niño por el momento; la amarilla, que necesita atención médica ya; la roja, que está crítico; la negra, que no podrán salvar su vida".

El portavoz de UNICEF pidió el cese de los ataques en zonas e infraestructuras civiles "porque se están cobrando vidas, están obligando a la gente a renunciar a servicios de salud esenciales, están provocando que los niños dejen de ir al colegio y porque hay millones de niños y niñas que permanecen en áreas de conflicto en Ucrania. Debemos ser claros: a pesar de los incansables esfuerzos de volunarios y agencias de Naciones Unidas, mientras esta guerra continúe la situación de los niños solo va a empeorar".

También ONU Mujeres ha pedido el cese de los ataques. La organización, presente en Ucrania desde 2015, está apoyando la movilización social entre las mujeres en las áreas afectadas por el conflicto del este del país. En los últimos años les han ofrecido formación para mejorar su resiliencia y sus medios de vida, empoderándolas al aumentar sus capacidades y confianza, "para garantizar que sus voces se escuchen en la toma de decisiones sobre la provisión de ayuda humanitaria, la recuperación, la reconstrucción y la resolución de conflictos" y,  de cara al futuro, "estamos preparando programas para cuando sea posible volver a trabajar directamente en Ucrania, sobre la base de nuestra larga experiencia de trabajo en el país y con su gobierno y organizaciones de mujeres allí".