Fotograma de la película 'Maquis' con sus tres protagonistas, las actrices Zaida Alonso, Fátima Monjas y Paloma Suárez. | D.R.

'Maquis', la película solidaria que da voz a las que tuvieron que guardar silencio

Con un elenco formado solo por mujeres, este filme da voz a las que tuvieron que guardar silencio en la posguerra. Tras un año de éxito por festivales internacionales, se estrena en Madrid y toda la recaudación será para las colas del hambre de Barrio del Pilar y Aluche.

Paka Díaz | Woman.es

Hace justo un año, la película 'Maquis' arrasó en el Creation International Film Festival de Los Ángeles. Comenzaba así su andadura por festivales, en los que no ha dejado de recibir reconocimientos. Una carrera increíble para una película pequeña que puso en marcha su director y guionista, Rubén Buren, hace más de seis años. Se puede ver en Filmin, pero ahora se estrena con un nuevo montaje en Madrid y toda la recaudación será para las colas del hambre de Barrio del Pilar y Aluche.

Hay películas bonitas, otras necesarias y algunas se meten incluso en tu corazón. ‘Maquis’ hace todo eso, quizá porque “es una historia nuestra, que desde el respeto, el amor y la imparcialidad habla de esas mujeres olvidadas pero inolvidables”, apunta la actriz y productora Paloma Suárez, que interpreta a Pilar, una de las tres protagonistas absolutas del filme. Las otras son Zaida Alonso, como Adela, y Fátima Monjas, que da vida a la joven Sagrario. Las tres representan a las mujeres españolas de la posguerra.

Rodaje de la película 'Maquis'. | D.R.

“‘Maquis’ nació como teatro y dando paseos se convirtió en película”, explica Rubén Buren, que cuando era cantautor usaba sus canciones para apoyar huelgas, a los trabajadores de Sintel, a los presos, asociaciones de chavales con problemas o mujeres maltratadas. Ahora, en sus textos “bucea por los olvidados de la memoria, y esas son las mujeres de la guerrilla. Todavía tenemos que recuperar lo que fue la vida de nuestras abuelas, con todo lo que callaron, porque la desconocemos”.

Por eso y por la gran pérdida de nuestros mayores que hemos sufrido con la pandemia, Buren recuerda que "tenemos la obligación de sentarnos a charlar con nuestras abuelas sin prisa, sin móviles en la mesa, que nos cuenten quiénes somos y de quiénes venimos".

Rubén Bures es bisnieto de Melchor Rodríguez, ‘El ángel rojo’, un anarquista que salvó a cientos de personas de ambos bandos durante la guerra. "Melchor es un personaje incómodo para izquierdas y derechas, pero un país que no homenajea a quien salva la vida de sus enemigos no puede ser un gran país. A mí me ha enseñado a no querer tener razón siempre, a dialogar, a defender mis ideas siempre desde la bonhomía, a negociar… pero también a ser trabajador, cabezón y a perseguir mis metas a pesar de que pinten bastos, siempre adelante, sin quejas", recuerda de su bisabuelo. 

Aunque fue preseleccionada, ‘Maquis’ no ha llegado a la final de los premios Goya. Sin embargo, en el Creation International Film Festival de Los Ángeles, arrasó, con seis premios: mejor película, guión, edición, fotografía, actriz de reparto para Zaida Alonso y el premio del público a la mejor actriz para Paloma Suárez. También se llevó el premio a mejor película en el Romford Film Festival de Londres y el Festival de Cine Español Costafrito de Málaga. Y el filme continúa su gira festivalera, seleccionado para otros diez certámenes internacionales.

Que una película con tan bajo presupuesto llame tanto la atención suele deberse a dos cosas: un guion que llega al corazón y unas interpretaciones excepcionales. De las dos cosas anda sobrada esta película que rinde un homenaje a todas nuestras abuelas. Esas mujeres sin voz en las que pensaba Rubén Buren cuando escribía la película. Decidió que todo el elenco sería femenino. Solo mujeres en la época más oscura de nuestro país. Las protagonistas son Pilar, que perdió a su marido y a su hijo en la guerra y está harta de sufrir, Adela, su nuera que colabora con los maquis, y Sagrario, hija de Pilar, que sueña con vivir la vida y evitar un destino que parece marcado a fuego en su vida. 

La actriz Zaida Alonso durante el rodaje de 'Maquis'. | D.R.

La primera vez que leyó el guion, Zaida Alonso, actriz conocida por series de televisión como 'Águila Roja o Cuéntame, y parte de la compañía Teatro de los Invisibles, confiesa que “acabé emocionada, llorando como una magdalena”. Eso hizo que aceptara sin dudar participar en la película ya que “siempre confío mucho en la primera lectura, porque creo que mi impresión en ese momento puede ser parecida a la que tendrá la espectadora o el espectador al verla”. Y acierta. ‘Maquis’, como dice ella, “es una historia hecha con el corazón y que toca el corazón”.

Además de eso, le atrajo que la película “abordara una parte de nuestra historia desde el punto de vista femenino -con sólo personajes femeninos, en efecto–, y que se les diera voz a las mujeres de la posguerra, a esas mujeres víctimas del silencio y la guerra civil que sufrieron por decisiones tomadas por hombres”.

El rodaje fue muy intenso, es lo que tiene rodar con un presupuesto ajustado, pero todos lo recuerdan como una maravilla. Como señala Zaida Alonso, el elenco se convirtió en una familia. Las actrices principales ya llevaban seis años de ensayos, por eso todo fluye y, de verdad, dar sensación de compartir parentesco en la pantalla. “Por lo que hemos tenido tiempo para establecer unas preciosas y profundas amistades”, reconoce Paloma Suárez.

La actriz Paloma Suárez en un fotograma de 'Maquis'. | D.R.

Por su parte, Alonso añade que “Paloma Suárez y Fátima Plazas, mi suegra y mi cuñada en la película, son mis compañeras del alma”, y recuerda al resto del reparto de “actrices estupendas” y a las vecinas de Luzón y Madridejos, los pueblos castellano-manchegos donde rodaron y que “también dejaron un trocito de su corazón en 'Maquis' y nos brindaron todo su apoyo y hospitalidad”.

Además, el director reconoce que ha descubierto que “hacer películas puede tener un sentido práctico: convertirlas en un instrumento para conseguir comida para las Colas del Hambre de nuestros barrios. La guerrilla ahora está ahí, en la gente voluntaria que se desvive por sus vecinos de Aluche, Carabanchel o el Barrio del Pilar”.

Así, ‘Maquis, el silencio (CODA)’, un nuevo montaje para la ocasión, se estrena el 10 y estará hasta el 16 de diciembre en los Cines La Vaguada en Madrid. Su recaudación íntegra será para las colas del hambre de esos barrios, gracias a la iniciativa de #maquisconlascolasdelhambre. En la actualidad, se atiende en ellos a más de 650 familias, más de 2.700 personas, unas 900 de ellas menores. “Se ha habilitado una fila cero y puntos de recogida de alimentos en los Cines La Vaguada durante los días de proyección”, recuerda Zaida Alonso.

En este filme hay un mensaje precioso y muy necesario de convivencia, algo que admite su dirctor. “Ya estoy harto del clima de gritos y confrontación de los medios de comunicación y de las redes sociales”, explica y señala que ‘Maquis’ “disgusta por igual a los espectadores de izquierdas o derechas que buscan maniqueísmo ideológico. La peli tiene mucha humildad, tanto en los medios con los que la hicimos como en lo que cuenta. Tuve una abuela anarquista y otra que había sido monja, es un homenaje a las dos”.

“Efectivamente hay una llamada a la tolerancia, al respeto y, sobre todo, a la libertad. Creo que otro acicate es que puedes empatizar con todos los personajes de la película en cierto modo, sean de una ideología u otra, y eso es lo que considero que hace de 'Maquis' un homenaje a nuestras abuelas, un homenaje a esa generación de mujeres que tuvieron que lidiar con la represión y la hostilidad”, explica Zaida Alonso. "Mujeres que fueron silenciadas por la historia y el patriarcado", añade Paloma Suárez.

'Maquis' fija su mirada en las mujeres, en un momento de la historia en que estaban silenciadas. Pero Buren señala que el problema persiste en la sociedad: "Soy profesor en la universidad y lo veo cada día. El machismo y el silencio es un problema de todos. Debemos enseñar a los chavales, a los chicos, cómo tratar a las chicas sin estigmatizarlos. El feminismo es cosa de todos, pero hay que hacerlo desde la inclusión, desde el diálogo y la educación, y hay familias y contextos sociales muy, muy difíciles".

Toda la película discurre hacia un final que condensa todo el horror de la guerra y que, también, pone el foco en lo que suponía ser mujer en los años 50 en España, no hace tanto. Silencio. Zaida Alonso explica que esa última escena tuvo algo de magia. “Sin que estuviera previsto, entró en plano Flecha, un galgo que interpretaba al perro de la familia y que era en realidad del director de arte, José Luis Doctor. Vino a mí para que le acariciara y se quedó allí hasta el final de la película, lo que, sin querer caer en el spoiler, hace aún más emocionante la escena final”. Un momento inolvidable que, ahora, se podrá ver en la gran pantalla.