La periodista Mayca Jiménez con su libro 'Yo también quiero jugar al fútbol'. | D.R.

La revolución del fútbol femenino (y lo que queda)

Queda mucho por hacer, pero en los últimos años se está viviendo un empoderamiento de las futbolistas mujeres en todo el mundo. Lo cuenta la periodista Mayca Jiménez en 'Yo también quiero jugar al fútbol', donde narra sorprendentes historias como la de Nita Carmona, la jugadora que se hacía pasar por un hombre y triunfó en los campos.

Paka Díaz | Woman.es

En los años 20, un futbolista malagueño apodado el 'Veleta' destacaba en los campos por su gran habilidad. Sin embargo, no solía celebrar las victorias de su equipo. Tras jugar, desaparecía. Su secreto ha sido el mejor guardado de la historia del deporte rey. Porque el 'Veleta', en realidad, se llamaba Ana Carmona Ruiz (Málaga, 1908). Conocida como Nita y apodada 'Veleta', destacó desde niña como mediocampista en el fútbol, el deporte que la apasionaba pero que tenía prohibido jugar cuando creció. Su entrenador, viendo su potencial, le aconsejó que se vistiera de hombre para poder seguir jugando. Así hizo ella, y sus compañeros guardaron su secreto durante décadas. Incluso después de su muerte en 1940.

Su apasionante historia es una de las que cuenta la periodista deportiva Mayca Jiménez en el libro ‘Yo también quiero jugar al fútbol: 40 mujeres que cambiaron el deporte rey' (Lunwerg Editores), donde, con ilustraciones de Alicia Caboblanco, narra a través de la vida de 40 mujeres la revolución que se ha vivido en el fútbol femenino desde que estaba prohibido a las féminas de audiencia, de seguidores…, hasta hoy, en que no para de batir récords,

La periodista deportiva Mayca Jiménez, autora de ‘Yo también quiero jugar al fútbol: 40 mujeres que cambiaron el deporte rey'. | D.R.

"El fútbol llegó a estar prohibido para las mujeres y sigue siendo un ámbito muy reservado para los hombres en muchos países. La razón por la que se ha querido y se quiere privar a las mujeres del acceso a este deporte es fruto del machismo y no tiene explicación lógica", explica la periodista deportiva Mayca Jiménez, para quien "la mayor dificultad con la que se han topado las niñas y adolescentes es la falta de equipos, recursos y apoyo social".

Por eso, anima a realizar un "progresivo cambio de mentalidad en la población, para que se deje de mirar con recelo al fútbol femenino, será clave para que esta categoría empiece a caminar con una mayor igualdad”. El resultado puede ser espectacular porque, como indica, “a poco que se ha empezado a darle un mínimo de importancia, los resultados han sido positivos, con un crecimiento que no para y que presenta una gran proyección de cara al futuro”.

La situación de las futbolistas ha mejorado en los últimos años gracias a su lucha, pero también al apoyo y al interés de la gente que, cada día más, ve fútbol femenino. También a organizaciones como la Asociación para Mujeres en el Deporte Profesional, donde uno de los lemas es que "la mitad es el 50%", en referencia al menor espacio que ocupa el deporte femenino frente al masculino, por ejemplo, en los medios, pero también en los presupuestos de las federaciones. Aunque están subiendo las cuotas de pantalla, a todas luces son insuficientes, como el dinero que se le dedica. Ninguno de ellos llega, ni de lejos, a ese 50. O sea, a la igualdad.

"Antes las jugadoras de Primera entrenaban a última hora del día", explica Jiménez, mientras que ahora "se levantan y lo primero y único que hacen en muchas ocasiones es entrenar toda la mañana". Además, la periodista cuenta que ya "tienen ginecólogos, preparadores de porteras y especialistas para que su preparación sea mayor y mejor. Se ha avanzado en todos los aspectos de la preparación. Aún queda mucho en lo que mejorar, como los campos de juego, etc., pero hay una evolución positiva generalizada”.

Ahora, los nombres de grandes jugadoras como Alexia Putellas —jugadora del Barcelona considerada The Best, la mejor del año 2021 según la FIFA y mejor jugadora europea–, Alex Morgan, Jenni Hermoso o Virginia Torrecilla ya suenan hasta a quienes no son futboleros, lo cierto es que queda mucho hasta llegar a tener, por ejemplo, los seguidores que tienen Messi o Ronaldo. Por no hablar de sus sueldos…

De sueldos, aunque se han mejorado los de ellas, están aun infinitamente lejanos de los de sus colegas varones. Para que se acerquen en cuantía y para mejorar la situación general lo más importante, señala Jiménez, es "que llegue esa Liga profesional, con la comercialización conjunta de los patrocinios, televisiones”, lo que daría alas al fútbol femenino porque, aunque se está viviendo una auténtica revolución feminista en él, la periodista alerta: "aún falta mucho por avanzar hasta conseguir la igualdad”.

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El interés del público por el fútbol femenino es claro y creciente. La habilidad de las jugadoras y la pasión que le ponen, quizá menos mercantilizada que la del fútbol masculino, engancha. Según la BBC, la Semifinal de fútbol femenino entre Estados Unidos e Inglaterra, y ganaron las norteamericanas, superó en audiencia a la Final de la Champions League masculina en Inglaterra, con más de 11.7 millones de espectadores, por encima de los 11.3 del torneo europeo. Hablamos con Mayca Jiménez de la historia de las mujeres en el fútbol y su revolución actual.

¿Cómo y por qué surge la idea de ‘Yo también quiero jugar al fútbol: 40 mujeres que cambiaron el deporte rey’?

Este libro surge para cubrir esa necesidad de dar visibilidad a esta categoría de cara a que las niñas y adolescentes que quieran jugar a este deporte tengan referentes y ejemplos a los que seguir. Este es el motivo principal, pero este libro también da un reconocimiento a todas las pioneras que abrieron las puertas en este deporte y proporciona una visión general de la esencia del fútbol femenino para el público de cualquier edad que lo lea.

En el libro cuentas que jugar al fútbol llegó incluso a estar prohibido para las mujeres durante cien años. ¿Cómo se sostenía eso y por qué ocurría y por qué la diferencia tan abismal en el trato de los y las futbolistas en el llamado 'deporte rey'? ¿Cuáles son las principales dificultades a las que se enfrenta una niña o adolescente que quiere jugar al fútbol?

Sí. Llegó a estar prohibido y sigue siendo un ámbito muy reservado para los hombres en muchos países. La razón por la que se ha querido y se quiere privar a las mujeres del acceso al fútbol es fruto del machismo y no tiene explicación lógica. Sigue habiendo gente que entiende el fútbol como un lugar de y para hombres y eso deja tratos desiguales como darle a las niñas y adolescentes los peores campos, horarios, vestimenta masculina… Pero, sin duda, la mayor dificultad con la que se han topado las niñas y adolescentes es la falta de equipos, recursos y apoyo social. Esto ha cambiado mucho en los últimos años, pero aún falta mucho por avanzar hasta conseguir la igualdad.

¿Qué historias te han llamado más la atención en cuanto a superación y valentía de las que contáis en el libro?

Todas tienen algo especial. Puede que la historia de Nita Carmona, que se disfrazó de hombre durante años para jugar al fútbol sin ser descubierta, sea la que más sorprenda al público general. Sin embargo, hay historias muy impactantes por la crueldad que han tenido que superar estas mujeres para llegar a ser futbolistas.

Estados Unidos es, en la actualidad, el país líder en fútbol femenino. ¿Qué ha ocurrido allí para que tenga este extraordinario seguimiento y potencia?

Allí se fomenta mucho este deporte en las escuelas, con becas para las niñas y adolescentes. Se trata como un deporte más. Aunque en su caso también hay desigualdad entre hombres y mujeres dentro del fútbol y de ahí la lucha de las jugadoras de la Selección a través de la campaña ‘Equal Pay’ por la que piden que se igualen los sueldos de la sección masculina y femenina de la Selección. Hablamos de que ellas han ganado cuatro Mundiales, llenando estadios, sus camisetas son de las más vendidas… Por lo que el argumento de que no generan dinero se cae por su propio peso.

¿Están mostrando las jugadoras de fútbol un nuevo modo de competir, un nuevo modo de liderazgo deportivo y qué consecuencias puede traer?

Tienen características diferentes que el fútbol masculino, pero eso también hace más rico y plural a este deporte. Yo siempre digo que no miremos las diferencias como algo malo, sino que disfrutemos con el fútbol de cada categoría.

También en cuanto a derechos LGTBI las mujeres han marcado una gran y digna de aplauso diferencia. ¿Son más libres ellas, más valientes, qué diferencias hay?

No es que sean más valientes. Es que han convivido durante toda su vida con ese espíritu de resiliencia ante todas las barreras que hay para las mujeres dentro y fuera del fútbol. El racismo, la homofobia, etc. son un añadido más a la lucha de género que cada mujer ha tenido que liderar en su vida.

La brecha salarial es gigantesca. ¿Qué le dirías a quienes lo achacan a que el fútbol masculino mueve más dinero, es justa y cierta esa afirmación?

Es cierto que el fútbol femenino mueve mucho menos dinero que el masculino, pero porque ha tenido siempre, durante décadas, muchísimo menos apoyo y recursos. Si ambas categorías hubiesen compartido recursos desde los inicios del fútbol estoy segura de que hoy generarían dinero casi por igual. El fútbol femenino siempre ha estado ahí, pero nadie ha querido apostar por él hasta hace unos años. A poco que se ha empezado a darle un mínimo de importancia, los resultados han sido positivos, con un crecimiento que no para y que presenta una gran proyección de cara al futuro.

En el prólogo del libro, la futbolista Amanda Sampedro señala que "aun nos quedan muchos goles por marcar contra la desigualdad". ¿Cuáles serían, para ti, las medidas más urgentes que se deberían tomar, desde el fútbol infantil hasta en el profesional?

Lo primero, que llegue esa Liga profesional, con la comercialización conjunta de los patrocinios, televisiones, etc. Luego, hay que trabajar más y mejor en el fomento de las canteras femeninas. Todo ello, con el progresivo cambio de mentalidad en la población para que deje de mirar con recelo al fútbol femenino, será clave para que esta categoría empiece a caminar con una mayor igualdad.

En cuanto al sector privado, ¿son suficientes y justos los patrocinios? Multinacionales como Nike apoyan fuerte a las futbolistas en USA, ¿ocurre igual en España?

En cuanto a las marcas, sí que hay algunas como Nike que han empezado a apostar por esta categoría y se va evolucionando en ello también.

¿En qué se ha mejorado en cuanto a la situación de las futbolistas en los últimos años?

En muchos aspectos. Empezando porque antes las jugadoras de Primera entrenaban a última hora del día, siendo lo último que hacían después de trabajar y estudiar. Ahora, se levantan y lo primero y único que hacen en muchas ocasiones es entrenar toda la mañana. Tienen ginecólogos, preparadores de porteras y diferentes especialistas para que su preparación sea mayor y mejor. Se ha avanzado en todos los aspectos de la preparación. Aún queda mucho en lo que mejorar, como los campos de juego, etc., pero hay una evolución positiva generalizada.

El fútbol femenino no para de batir récords, de audiencia, de seguidores… ¿Qué le falta al fútbol por hacer para conseguir llegar a la igualdad?

El tratamiento y visibilidad de los medios de comunicación es uno de los puntos que hay que avanzar. Todos tenemos que hacer autocrítica para ayudar a crecer a esta categoría desde una crítica constructiva y no despectiva. Luego, también estaría el trato de las instituciones, que muchas veces desprecian al fútbol femenino con una mala gestión de sus competiciones. Y, por último, desde la sociedad se debe dejar de mirar raro o diferente a una niña o mujer por el hecho de que juegue al fútbol. El día que tratemos todo con normalidad, habrá igualdad en el tratamiento. Pero, poco a poco, todo va cambiando y hay una gran esperanza de cara al futuro.

Futbolistas modelo

Hemos pedido a Mayca Jiménez que defina a algunas de las futbolistas más importantes de este siglo. Mujeres que se han convertido en referentes dentro y fuera del campo y que muestran que otro modo de hacer deporte, más inclusivo, y de competir es posible.

Alexia Putellas: "Se ha convertido en un icono del fútbol femenino español tras ganarlo todo con el Barça y ser la primera española premiada con un Balón de Oro y un The Best. Todo este éxito es fruto de su trabajo incansable dentro y fuera del campo, donde siempre se ha mostrado comprometida por la igualdad."

Alex Morgan: "Aprovechó su poder mediático al ser una estrella mundial del fútbol femenino para visibilizar y darle normalidad a la maternidad dentro de este deporte. Su imagen entrenando embarazada o con su hija tras los entrenamientos ha contribuido mucho a esta categoría. Además, también ha peleado por la igualdad salarial en el fútbol de Estados Unidos y ha alzado la voz ante injusticias en este deporte."

Jenni Hermoso: "Junto a Alexia ha liderado a esa generación de estrellas que ha impulsado el fútbol femenino nacional a través de su gran fútbol y de su compromiso fuera de los terrenos de juego, llevando a cabo una huelga para la consecución del primer convenio colectivo en esta categoría y la posterior lucha por la Liga profesional que está al caer."

Virginia Torrecilla: "Su ejemplo de superación al volver a jugar tras superar un cáncer la convierte en toda una referente del fútbol femenino. Además de la gran batalla contra su enfermedad, en la que intentó dar aliento a las personas que sufren cáncer, Virginia es una de las grandes estrellas a nivel nacional, tanto de su equipo, el Atlético de Madrid, como de la Selección Española, y ha contribuido al crecimiento de esta categoría. También se muestra muy activa en la lucha contra el machismo dentro del fútbol."

Marta Vieira: "Su lucha para jugar al fútbol ante barreras de género, económicas y geográficas da aliento a todas las niñas que pueden vivir algo parecido en Brasil o cualquier país del mundo. La brasileña se ha convertido en toda una activista por la igualdad en el fútbol femenino, en el que ha destacado con gran talento y es una de las mejores jugadoras de la historia."

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