D. R.

Este verano, rodéate de lo bueno

Como una copa de vino blanco Viña Esmeralda en buena compañía, que convierte en especiales los pequeños momentos y mejora cualquier plan de verano; porque es un vino fresco, vegano, ecológico y tan versátil que marida con todo tipo de planes y platos.

Woman.es para Viña Esmeralda

En cuanto llega esta época del año, nuestra mente entra en modo vacaciones, aunque tengamos que seguir con nuestra rutina de trabajo. La mezcla de esta luz tan mediterránea, de los días que parecen eternos y los colores vivos que inundan nuestro armario se alían para disparar nuestro estado de ánimo. Tenemos más ganas de vivir experiencias de esas que recordaremos siempre. Lo principal es tener la mejor actitud para sacarle el máximo partido a los días que tenemos por delante. Eso incluye los planes más extravagantes pero también los momentos cotidianos que podemos convertir en buenos y especiales.

¿Cómo? Reservando un momento al día para desconectar y disfrutar del instante… teniendo siempre a mano una copa de Viña Esmeralda. Es un vino blanco vegano y ecológico, perfecto para compartir en cualquier tipo de plan, que marida al cien por cien con nuestro estilo de vida mediterráneo. Recientemente ha sido reconocido con la medalla de oro como mejor vino blanco en el certamen Tastavins Penedès. Este vino (y también la variedad Viña Esmeralda Rosé) elevan a otro nivel planes de verano como estos.

Comida al aire libre con Viña Esmeralda. | D. R.

1. Picnic en la naturaleza

¿Romántico para dos, en familia, con amigos? Tú eliges. Basta con localizar el mejor entorno natural que tengas cerca (la playa, el campo son perfectos, pero también el jardín de casa o tu oasis urbano favorito), improvisar una comida ligera que es lo que apetece con el calor y maridarla con Viña Esmeralda: el acompañante perfecto para una tabla de quesos, ensaladas, paellas y arroces, pescados, mariscos…

Viña Esmeralda marida con ensaladas, tablas de quesos, arroces, pescados y mariscos. | D. R.

2. Una noche bajo las estrellas

¿Quieres un momento veraniego inolvidable? Haz una reserva en una cabaña en los árboles, alquilar una furgoneta coqueta o una acampada ‘glam’ para disfrutar de las perseidas. La idea es, simplemente, tumbarse mirando al cielo y disfrutar del espectáculo. Este plan no necesita mucho más para ser prefecto, tal vez sólo una copa de Viña Esmeralda

3. Un viaje en globo

Ver la magnífica silueta de Toledo desde las alturas, o la sorprendente orografía del  Geoparque de Granada, o los monumentos de Madrid o Barcelona a vista de pájaro… Son experiencias para vivir, al menos, una vez en la vida. Algo tan extraordinario bien merece un brindis desde las alturas con Viña Esmeralda.

@vinaesmeralda