Pequeño gran coche. Mini One versión diésel

Es uno de los más deseados: el Mini One versión diésel es ahora mucho más potente. No lo pierdas de vista.

MOTOR ZETA y Ester Aguado

Eres amante de la conducción deportiva, pero te duele rascarte el bolsillo cada vez que llenas el depósito? Pues toma nota del nuevo Mini One D, porque podría subir al primer puesto de tus preferencias. La versión diésel de esta segunda generación ha aumentado su potencia (de 75 a 88 CV), ha mejorado la estabilidad –gracias a cambios en la suspensión– y, como consecuencia, su conducción es más agradable.

Frente al volante, se nota más la carretera y lo que estás manejando: una máquina que no solo conquista por su diseño BMW, sino también por la seguridad que transmite al conductor y a los ocupantes.

Algo pequeño para los dos pasajeros de las plazas traseras, el fl amante Mini One es, no obstante, algo más amplio que la versión anterior. Mucho más desahogados viajan el acompañante y el conductor: su puesto es de los más cómodos y ergonómicos de la categoría; está situado bastante bajo, y permite ir con las piernas estiradas y relajadas.

En esta versión, el equipamiento de serie no es muy completo: hay que montar en modelos como el Cooper para poder disfrutar de detalles de lujo y seguridad. Un consejo: pide el control de estabilidad para evitar sustos cuando el asfalto está resbaladizo, aunque el excelente bastidor permite algunos errores.

Potencia: 88 CV; 175 km/h.
Precio: 17.900 €, con aire acondicionado y llantas.
Nos encantó: Su vivacidad en la conducción y la comodidad de las plazas delanteras.
Seguridad: Cuatro airbags laterales y frontales.
Un plus: Retrovisores eléctricos y cristales térmicos.