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¿Qué pasa si desapareces del gimnasio 14 días?

Los resultados de una investigación de la Universidad de Liverpool sobre la asistencia al gimnasio te van a dejar pensando. 

Paola Lei | Woman.es

Si creías que dos semanas fuera del gimnasio no eran nada, una investigación de la Universidad de Liverpool te dejará pensando y quizás a partir de ahora dejes el hábito de perderte del gimnasio por temporadas. 

De acuerdo a sus resultados dos semanas sin practicar ejercicio de forma regular son suficientes para que se produzcan cambios metabólicos y musculares que podrían incrementar el riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular. 

Ponerse a punto... en menos tiempo. | AleksandarNakic / ISTOCK

A los participantes en el estudio se les redujo durante catorce días en más de un 80% la actividad física que realizaban mientras se le permitió comer lo mismo que comían en la época en que sí practicaban ejercicio. Cuando se les volvió a pesar, solo dos semanas después, todos habían ganado peso y perdido masa muscular. La grasa total del cuerpo se había incrementado, especialmente la que se acumula en la zona del abdomen, que es la que supone un riesgo mayor para desarrollar enfermedades crónicas. 

Los investigadores también notaron otros cambios más sorprendentes, como que en dos semanas los individuos habían perdido capacidad para correr una distancia larga, y habían reducido su sensibilidad a la insulina debido al incremento de la grasa acumulada en el hígado y a un incremento de los triglicéridos. 

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El estudio en resumen advierte del peligro de llevar una vida sedentaria aún por cortos períodos de tiempo.

"Pensamos que en dos semanas solo veríamos cambios sutiles, dice el doctor Dan Cuthbertson, coautor del estudio e investigador de la universidad de Liverpool, pero todo lo que hemos medido había empeorado con solo dos semanas de vida inactiva, y además había aumentado mucho el riesgo de desarrollar enfermedades como la diabetes tipo 2, aún cuando los participantes en el estudio eran personas jóvenes y sanas”. 

Los autores reconocen que los cambios son pequeños pero aún así los consideran estadísticamente significativos. "Si la vida sedentaria continuara más de dos semanas, estos cambios se irían profundizando”, asegura. 

Las conclusiones del estudio apuntan que las consecuencias de la inactividad pueden ocurrir más rápido que lo que las personas puedan pensar, y que el mensaje es mantenerse activo y evitar pasar largos períodos sentado. Así que si pensabas que dos semanas sin ir al gimnasio eran inofensivas, la ciencia está poniendo en duda tu creencia.