El crop top se rebela contra las normas

Garbiñe Continente | Woman.es

¿Es el uniforme de colegio una limitación a la libertad de expresión de los adolescentes? ¿Son las faldas hasta la rodilla, los calcetines altos y las camisas clásicas un atraso ante la igualdad de género y la lucha feminista?

Así lo creen las adolescentes de Canadá y EE.UU. que, el pasado 26 de mayo, celebraron el Día Nacional del Crop Top, surgido, precisamente, como una rebelión ante las normas impuestas en los colegios. Más concretamente, en una escuela de artes de Toronto.

La impulsora de este movimiento se llama Alexi Halket que movilizó a cientos de adolescentes de ambos países, a través de un grupo en Facebook, por la discordancia con el dress code de su colegio. Este código de vestimenta decía así: "La escuela debe ser un gran ambiente de aprendizaje y de trabajo para todos. Para que nos podamos sentir cómodos en nuestro entorno, la ropa debe ser respetuosa- no debería ser demasiado reveladora o insinuar un lenguaje inapropiado. A los estudiantes se les puede pedir cambiar su ropa si se considera inadecuada por la administración de la escuela".

Ante lo que consideró como una falta de respeto y una limitación a la libertad de expresión, Alexi Halket creó un grupo público en Facebook, animando a sus compañeras a declarar el 26 de mayo como el Día Nacional del Crop Top. Poco después, esto dejó de ser un insignificante grupo en la red para convertirse en un auténtico movimiento social a través de plataformas y redes sociales por todo EE.UU y Canadá.

Sin duda alguna, el crop top ha pasado de ser una prenda de moda, una tendencia en los escaparates del low cost para ser un must, no solo en el armario de cada adolescente, sino en el movimiento feminista impulsado por la nueva generación de adolescentes.