Ángel Niño, Titular del Área Delegada de Innovación y Emprendimiento; Ana Costi, Directora de Márketing de Amazon; Elena Gómez del Pozuelo y Cristina Aristoy, Fundadora de Singularu. | -

La mujer emprendedora en la era post covid

El pasado 20 de octubre tuvo lugar el evento online eWoman Business, dirigido a la mujer profesional y organizado conjuntamente por Prensa Ibérica y Womenalia en colaboración con la revista Woman, contando con el patrocinio de Madrid EmprendeCorreosToyotaNaturgyEYMastercardHiscox y Armani Beauty.

Redacción Woman

Una de las mesas abordó la situación de las mujeres emprendedoras y nuevas empresas que se valen de soluciones digitales para poner en pie sus ideas y apoyar a sus negocios. Y contó con la participación de Ana Costi, directora de Marketing de Amazon; Ángel Niño, titular del Área Delegada de Innovación y Emprendimiento y Cristina Aristoy, Fundadora de Singularu.

Elena Gómez del Pozuelo, CEO de Baby Friendly Companies y presidenta de Womenalia, moderó una mesa sobre emprendimiento en la que recomendó: “Hay que ser tenaces, porque al final se encuentra la vía. Una buena idea con una mala ejecución, si se adapta a lo que quiere el cliente, consigue triunfar”.

eWoman Business 2021 | EWOMAN BUSINESS

Ana Costi, directora de Marketing de Amazon, explicó que muchos clientes ignoran que más de 12.000 pymes españolas venden en la plataforma, y dio un dato que sorprendió a la audiencia: “En más del 35% la propietaria es una mujer”, un dato que Gómez del Pozuelo comparó con el 15% de proyectos emprendedores liderados por mujeres. 

Ángel Niño, concejal de Innovación y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid, elevó la cifra de emprendedoras al 20% poco antes de la pandemia. El área que dirige pone un foco especial en su ayuda a las mujeres porque, explicó, “son el 50% del mundo, estamos perdiendo un talento brillante y tenemos que ser capaces de fomentar el emprendimiento en etapas tempranas”. 

Por su parte, Cristina Aristoy, fundadora de Singularu y premio eWoman en la categoría de negocio online, explicó cómo ha evolucionado su negocio desde que nació en 2014, en un viraje de los muebles a las joyas personalizadas.

Emprendimiento post covid

Y es que la pandemia del covid no solo trajo como consecuencia inmediata más desempleo sino que frenó y obligó a postponer muchas de las actividades empresariales y de negocios que se estaban desarrollando. No hay país que no haya sufrido las consecuencias. 

En España, tal y como ha señalado el más reciente Informe GEM (Global Enterpreneurship Monitor) la tasa de actividad emprendedora (TEA) ha disminuido un 5,2% (en 2019 se sitúa en 6,1%). Pero, aun cuando ha habido una ligera disminución, España sigue manteniéndose entre los top 20 de ecosistemas emprendedores a nivel mundial, por lo que la creación de empresas se mantiene sobre todo como respuesta a un mayor desempleo. 

Ganarse la vida es la principal motivación para crear una empresa. Esta motivación alcanza al 72% en 2020 (47% en 2019). Si antes, emprender significaba generar riqueza o lograr una renta más alta, hoy día parece ser una alternativa casi obligada. 

En 2019 el 48% de las iniciativas emprendedoras en España estaban lideradas por mujeres. Hoy, no superan el 40%. Y son las mujeres entre 35 y 44 años las que emprenden en mayor medida que los hombres en esa misma franja de edad.

Hay que recordar que el empleo femenino se ha visto afectado como consecuencia de la pandemia. Se habla de que hay un retroceso promedio de 15 años. Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en 2021, a nivel mundial, solo el 43,2% de las mujeres en edad de trabajar estarán empleadas, frente al 68,6% de los hombres. ¿Por qué son las mujeres las más afectadas? Porque son mayoría en los sectores donde el Covid ha hecho más estragos: turismo y restauración y el sector manufacturero. Esto trae como consecuencia una respuesta en muchas mujeres: el emprendimiento

Según este mismo Informe GEM, en 2020 los ahorros personales pasan a representar el 64,5% de los fondos empleados en la creación de nuevos negocios, lo que supone un aumento de 10 puntos respecto a 2019. Si esto es así, puede entonces que haya un desconocimiento de cuáles son los canales que nos permiten obtener financiamiento o que simplemente escasean.

Podría pensarse de esta manera, pero sobre todo si se es mujer. ¿Por qué? Porque resulta que solo el 2% del capital de riesgo invertido va a mujeres emprendedoras. En América Latina se trata de un 1%. En el caso de Europa, lo reciben el 7% de mujeres. Sea como sea, es muy poco. Equipos liderados por hombres son los que se llevan la mayor parte de este pastel, seguido por equipos mixtos. Ante esto, hay muchas iniciativas que estás surgiendo ya sea por parte del sector privado como del sector público. Un caso reciente es el de Inversionistas por la Igualdad. Una plataforma creada por ONU Mujeres y que pretende igualar la orientación de estos financiamientos.

Pero, lo que sí es importante también tener en cuenta, es que se necesitan más mujeres inversionistas. Inversoras como la mexicana australiana Anna Raptis y la española Helena Torras, por citar solo algunas, lo dicen. Tendemos a invertir en lo que se nos parece. Hay un sesgo inconsciente que normalmente nos llevan a eso; por lo tanto, necesitamos más mujeres inversoras que se sienten en esas mesas donde se decide hacia dónde van los financiamientos. Más mujeres inversionistas significa más financiamiento a emprendimientos y startup liderados por mujeres. 

Rescatemos aquí, lo que concluye el estudio El Emprendimiento Digital Femenino en España realizado por Teresa Alarcos, “lo ideal sería conseguir que las empresas de mujeres alcancen un mayor tamaño, fundamentalmente facilitándoles el acceso a la financiación bancaria o de venture capital en buenas condiciones. De lo contrario, no podrán crecer y tendrán problemas de competitividad. En este sentido, la mejora del acceso al crédito, supondría dar un impulso a empresas con una buena base financiera y altas rentabilidades. De tal manera, la brecha entre empresas dirigidas por mujeres y hombres se reduciría por la acción de las mismas empresas apoyadas, que serían capaces de competir mejor”.

Pero también hay que tener en cuenta que no solo depende de esto que los emprendimientos liderados por mujeres reciban más o menos financiamiento. Depende también de nuestros hábitos, de nuestros pensamiento y de nuestros miedos al fracaso.

Numerosas expertas lo dicen. Debemos dejar de ser tan perfeccionistas, atrevernos a mostrar nuestra ambición, a pensar a largo plazo y, sobre todo, a mostrar la pasión que nos lleva a emprender. Hay mucha competencia y debemos atrevernos a estar. Pero también, debemos poner sobre el tapete la cantidad de mujeres referentes que lo han logrado y hacer entender desde pequeñas que podemos ser exitosas en el camino que emprendamos, sea cual fuere.