Penélope Cruz, de Hollywood a La Mancha

Regresa a nuestro país y lo hace por la puerta grande, de la mano de su buen amigo ¡¡Peeeeeeeedroooo!! ¿Volverán con “Volver” a recoger el Oscar?

CRISTINA ROS

—En estos años, ¿cuántas veces habéis estado a punto de...?
—Nosotros somos muy amigos, y siempre hemos hablado de seguir trabajando juntos. Él tenía dos guiones, éste y otro, y al final se decantó por “Volver”. Un día me llamó y me dij «Tengo un personaje que va a ser perfecto para ti», y ahí ya me empecé a ilusionar. Es la película de mis sueños, el papel es un bombón, y el guión, uno de los más redondos que he leído nunca.

—Toda la película supone un gran reencuentro, tanto tuyo con Almodóvar como de él con Carmen Maura y con su propia tierra, La Mancha. ¿Cómo se vivió esto durante el rodaje?
—En mi caso, tenemos una relación muy cercana, así que no he tenido esa sensación de haber recuperado a alguien. En el caso de Carmen, llevaban mucho tiempo sin trabajar juntos, pero son dos personas que se entienden de maravilla. En cuanto a la localización, fue como volver a las raíces, algo muy especial para él.

—Según Almodóvar, él ha hecho el ‘rol’ de rompehielos. ¿Cuál ha sido tu papel?
—Seguirle a él, empaparme de esta aventura, ponerme en sus manos.

—Una de las localizaciones más importantes es el cementerio. ¿Cómo viviste esa experiencia?
—Para mí fue muy interesante estar con esas mujeres que cada do mingo van a limpiar las tumbas de sus seres queridos. Los cuidan como si todavía estuvieran vivos, y si un domingo no van, el sentimiento de culpa no las deja dormir. Yo quizá no comparta esta idea, pero sí creo que no somos sólo un cuerpo. Hay algo más, estoy segurísima.

—Es pronto para decirlo, pero ¿te ves al lado de Pedro recogiendo un Oscar?
—La película es increíble, yo todavía no la he visto entera, sólo algunos trozos, y tampoco quiero hablar demasiado de ella antes de que la gente la vea, pero en cualquier caso, creo que para él lo más importante no son los premios. Le van a pasar cosas muy buenas con este filme.

—Supongo que, ahora, en Estados Unidos eres una de las actrices más odiadas, ya que todas están deseando trabajar con Almodóvar. ¿Hay alguna que te haya pedido que hables bien de ella a Pedro?
—Bastantes, bastantes. ¡Y además de primera fila! No te voy a decir nombres, lo que sí te puedo contar es que, allí, Pedro está considerado como un auténtico dios, y que todos están deseando que se estrene la película.

—Estos días también estrenas “Bandidas”, junto a Salma Hayek. Trabajar con una amiga, ¿es más cómodo o puede resultar peligroso?
—Hace siete años que nos conocemos y nos llevamos muy bien, nunca hemos tenido ningún tipo de problema. No sabíamos si en lo laboral íbamos a tener el mismo tipo de relación, tan buena, pero la verdad es que me lo pasé bomba. Es muy maja y muy graciosa. Yo no sé si la gente sabe lo graciosa que llega a ser.

—Acaban de darte la insignia de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras francesas. Ese reconocimiento a tu carrera, ¿no deberían dártelo aquí, en España?
—Es algo tan importante y tan bonito que no vas a estar pensando «me lo tenían que haber dado aquí o allí». Como le dije al ministro, a partir de ahora espero hacer las cosas de forma que nunca se arrepienta de habérmelo dado. Ni lo pensé; creo que hay que estar agradecida. En España me han dado otras cosas.

—Con los medios de comunicación has pasado por diferentes etapas. Al principio, ingenuidad. Después, desconfianza. ¿En qué punto estás ahora?
—Empecé a trabajar a los dieciséis años, pero al tener aquella pinta de mujerona, a mucha gente se le olvidaba que era una niña. Y la verdad es que me llevé muchos chascos. Por eso, después estuve un tiempo a la defensiva. Me di cuenta de que debía tener mucho cuidado con lo que decía. Ahora estoy más relajada, no mido tanto mis palabras.

—Como persona expuesta a los medios, ¿cómo has visto lo que ha pasado con Kate Moss?
—Me parece tan injusto lo que le han hecho… Cuando una persona pasa por algo así, lo que hay que hacer es ayudarla, no machacarla. Junto a Gisele, me parece la mejor modelo del momento. Y me alegro mucho de que las cosas vuelvan a irle bien, de que le salgan nuevos trabajos.

—Cuando se alcanza el estatus de estrella, una tiende a crearse un personaje. ¿Hay mucha diferencia entre la Penélope pública y la privada?
—Creo que no, lo que pasa es que no es lo mismo ver a alguien unos minutos que tener con ella una relación de amistad, de pareja… Siempre intento ser yo misma.

—Woody Allen rodará en España con actores españoles. ¿Es el momento de trabajar con él?
—Ojalá! ¡Me encantaría! De todas formas, no será hasta 2007, así que todavía hay tiempo.

—Después de haber trabajado con tanta gente, ¿sigues teniendo ilusión por que te llame según qué director?
—¡Claaaaaro! Una parte muy importante de mantenerse vivo en este mundo tan competitivo es seguir ilusionándote con las cosas. Me encantaría trabajar con realizadores como Lars von Trier, Martin Scorsese, Steven Spielberg, Won Kar-Wai...

—¿Te gustaría ponerte algún día detrás de la cámara?
—No te voy a negar que es algo que me atrae y me ronda la cabeza, pero no es un proyecto para ahora mismo. Si al final lo hiciera, sería de aquí a bastante tiempo, cuando esté preparada.