Mark Zuckerberg, además de controlar nuestra vida social, quiere hacernos leer

Paola Lei

El fundador de Facebook y uno de los millonarios más jóvenes del mundo desveló la semana pasada cuál sería su reto para 2015. Cada año, Mark Zuckerberg se plantea un desafío que suele ser, digamos exótico. Por ejemplo, una vez prometió que solo comería la carne de los animales que él fuera capaz de cazar y el año pasado dijo que aprendería chino mandarín. Ni una cosa ni la otra se han podido comprobar.

Pero este año su desafío es público. Ha prometido leerse un libro cada dos semanas porque, dice, se ha dado cuenta de que puede obtener de os libros “un conocimiento más profundo que el que suelen darle los medios de comunicación que acostumbra a leer”. Así que ha anunciado que el tiempo que haga dieta digital, o sea que no esté conectado a Internet, leerá un libro. Dicho libro se comentará en un club de lectura que acaba de crear en su propio invento, Facebook.

Y fue allí donde convocó para el primer intercambio, después de anunciar que el primer libro para comentar en el club sería El fin del poder de Moisés Naim. Un libro de 300 páginas que analiza cómo el poder está cambiando de manos y es cada vez más difícil de ejercer. Por supuesto, su elección convirtió el libro en cuestión en un best seller en tiempo récord. Y cuando creíamos que medio mundo estaba leyendo a Moisés Naim llegó el día de la verdad.

El día acordado para comentar el libro, apareció Zuckerberg en su perfil de Facebook que cuenta con unos 30 millones de seguidores y se llevó con él al autor del libro. Pero, según cuenta el diario The Washington Post, sucedió lo habitual es la mayoría de los clubs de lectura conocidos: casi nadie acudió a la cita y los que lo hicieron muchos ni siquiera habían leído el libro.

En concreto solo aparecieron 137 almas -recordemos que hablamos de Mark Zuckerberg y sus 30 millones de seguidores-, algunos de los cuales como hemos dicho no se habían leído el libro, y no contentos con ello, pidieron al autor que les consiguiera un PDF pirata de la obra. El encuentro dio para 240 comentarios, muchos de ellos tan genéricos que hacen sospechar que los que lo escribían no habían leído nada y solo les apetecía figurar en el encuentro literario.

Los observadores del diario estadounidense opinan que quizás el libro escogido no fue el más adecuado para motivar a los potenciales lectores. Se trata de un ensayo demás de 320 páginas y para cumplir el desafío habría que haberse leído unas 23 páginas diarias. Un reto que en estos tiempos de hiperconexión pocos están en condiciones de completar.

Sean por las razones que sean, el primer encuentro del club de lectura de 2015 no ha sido precisamente un éxito. Como no queremos ser pesimistas y nos gusta la idea de Zuckerberg de declarar 2015 el año de los libros, seguiremos observando el fenómeno y le daremos otra oportunidad, incluso una segunda o una tercera. No nos gustaría llegar a la conclusión de que ni Mark Zuckerberg conseguirá hacernos leer dos libros en un mes.