Georgina Rodríguez, en una imagen promocional de la serie 'Soy Georgina'. | Netflix

Lo que más nos ha gustado del documental de Georgina Rodríguez de Netflix, 'Soy Georgina'

El 'reality' de Georgina Rodríguez protagoniza la lista de lo más visto en Netflix. Un repaso por una vida a todo lujo pero que también contiene fragmentos que evocan otra realidad. Incluso, ternura.

Clara Hernández

Era algo casi esperado: el documental 'Soy Georgina' de Netflix, en el que Georgina Rodríguez, pareja de Cristiano Ronaldo, abre las puertas de su casa y, supuestamente, su vida para mostrarnos cómo es realmente ella en su día a día, fuera de los focos, se convirtió al poco de su estreno en una de las series más populares de la plataforma. Una semana después, la serie se mantiene en los primeros puestos del top 10 (solo por detrás de la telenovela 'Café con aroma de mujer') mientras sigue los pasos de esta mujer que alterna en el 'reality' fragmentos de entrevista (en los que aparece sentada en una butaca, con cejas y pestañas perfectas, midiendo gestos y palabras) con momentos más desenfadados con amigos o junto a sus hijos, a quienes cuida personalmente, asegura.

Lujo, casas de infarto, vestidores con colecciones de bolsos de Hermès y viajes inesperados a Mónaco en yate, así como alguna imagen de ella encargándose de recoger la cocina tras el desayuno y meter los vasos en el lavavajillas (tal vez, lo más insólito de la producción) son algunos de los ingredientes de esta docuserie que promete desvelar un poco de verdad sobre Georgina y Cristiano ('Gio' y 'Cris' en la intimidad).

Georgina Rodríguez en el cartel de promoción de 'Soy Georgina', su reality para Netflix. | Netflix

Estos son los aspectos del documental que más nos han gustado: 

Reconoce que es una 'afortunada'

Tras pedir que le traigan "unas esmeraldas" con la misma naturalidad con la que pediría un café (en ese caso, para combinar con un impresionante vestido recorrido por lentejuelas verdes diseñado por el tunecino  Ali Karoui), o después de ser invitada por el jefe de Ferrari a visitar su fábrica, demuestra ser consciente de lo afortunada que es. Que su nueva vida es un sueño cumplido. Y que ella disfruta y se siente agradecida por ese lujo y esas facilidades que tiene para elegir, por ejemplo, "viajar a los mejores sitios del mundo", pero también  "escoger los mejores colegios y extraescolares" para sus hijos, o para no tener que pasar más de 10 horas fuera de casa trabajando como hacía antes ("a las 9 o 10 llegaba al trabajo y hasta las 21.00 no estaba en casa"). Esto le permite ocuparse de su prole, uno de los aspectos más valorados por Cristiano Ronaldo, que está ausente gran parte del día por su trabajo: "(Georgina) para mí es muy importante como madre. Tenemos cuatro hijos y ella es un pilar". 

Georgina Rodríguez en bikini mientras besan su tripa embarazada.
Georgina Rodríguez en bikini mientras besan su tripa embarazada | Instagram @georginagio

Su 'séquito' de 'queridas'

"Me gusta llevar en los viajes a mis amigos, me gusta compartir", explica Georgina en el documental mientras sus amistades más próximas, las que forman su círculo de confianza y que pertenecen a su vida 'antes de Ronaldo', se apresuran a hacer las maletas porque, por ejemplo, han recibido un whatsapp a la 1 de la mañana de 'Gio' invitándoles a acompañarla al día siguiente en un viaje en barco a Mónaco para ver la Fórmula 1. Son el grupo de 'Queridas', un apodo que nació de la costumbre de Georgina de dirigirse a ellos de esa manera. Y, también, quienes la acompañan en sus aventuras multimillonarias o, en algunos casos, trabajan para ella, que no les ha olvidado en su nueva existencia. Son Elena Pina, que la ayuda con los niños y la asesora; su hermana Ivana Rodríguez (que también hace las veces de consejera), o Iván García y Mamen Morales (antiguos compañeros de trabajo), entre otros. "Para mí ser amiga de Georgina es la bomba porque es amiga y, además, tiene muchas posibilidades. Es una amiga con superpoderes", explica la última. 

Humor 

Georgina se muestra simpática, especialmente cuando se encuentra con sus amigos y bromea porque, por ejemplo, ha conocido a Beatrice Borromeo y a su marido, Pierre Casiraghi, sobrino de Alberto de Mónaco, y no tenía ni idea de quiénes eran. "¿Él es príncipe o algo así, no?", duda con una de sus amigas, riéndose de su ignorancia sobre la realeza europea. "Habrán pensado que somos unas frikies (...). La princesa aquí y yo, de Jaca", comenta recordando sus orígenes modestos. 

Ver a Cristiano Ronaldo sincerarse

Hemos visto a Cristiano Ronaldo goleando en cientos de partidos o realizando declaraciones justas en ruedas de prensa. Sin embargo, la serie nos permite meternos en su salón, donde el futbolista se explaya (algo más) sobre cómo es su vida. Incluso, nos asalta un punto de ternura cuando explica cómo, a sus 36 años, debe hacer un esfuerzo extra para poder seguir jugando al mismo nivel que exige su puesto, o que cada una de sus actividades, también los fines de semana, están condicionadas por el fútbol. "El fútbol te quita mucha vida, es una vida muy limitada", observa para después, de inmediato, subrayar que, por supuesto, no puede quejarse y vive una vida privilegiada (aunque, por lo que se vislumbra en la serie, bastante casera). Llama la atención la emoción con la que habla de las vacaciones, que utiliza para hacer lo que "le sale de...." y se siente "más libre", o cuando un día en Lisboa, donde la gente no suele acercarse tanto como en España, pudo bajar al bar de la esquina con unos amigos y tomarse tranquilamente algo. "Me sentí libre", repite mientras le brillan los ojos (y esa ansiada "libertad" surge más de una vez en su discurso"). También muestra su corazón cuando habla de sus hijos, especialmente del mayor, Cristianito. "Le enseño que esta vida no es fácil", explica. Y parece sincero y nos hace pensar que la suya, envuelta ahora en brillos y dinero, no ha debido serlo tanto en el pasado como parece.

Georgina Rodríguez con el vestido de Jean Paul Gaultier para asistir a Cannes, en la serie 'Soy Georgina'. | Netflix

"Me gusta comer"

"Me gusta comer", asegura Georgina Rodríguez, antes de comprobar que uno de los espectaculares looks que le han preparado para lucir en Cannes no le entra.  Aunque la jacetana se cuida físicamente (hace deporte regularmente e intenta llevar una dieta sana) podría ser una de nosotras saboreando un helado o una tarta. Por otro lado, la pose estudiada que exhibe durante los momentos de entrevista es mucho más relajada cuando aparece en su casa, donde no se quita el chándal ni se preocupa porque su pelo no esté perfectamente liso: puede ser una diva y cualquiera un domingo por la tarde tirada en el sofá. 

Sus orígenes

Seguramente, sean estos los que consolidaron la conexión entre Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez, como observa el futbolista en el primer capítulo del reality. "Su vida, con su familia, es parecida a la mía". Ambos pertenecen a familias humildes (el padre de ella, incluso, estuvo en la cárcel) y no lo ocultan. "Sé lo que es tener todo y lo que no tener nada", afirma Giorgina en otro momento. Son lo que se puede considerar unos 'nuevos ricos' y disfrutan y saborean sus privilegios sin empaque y con alegría.  ¿Y por qué no?

Mira además: