EL HORMIGUERO

Petra Martínez, de los prejuicios a los Premios Feroz por romper tabúes

La actriz ha reconocido que, al principio, se negó a participar en 'La vida era eso'

Noelia Murillo

Cuando Petra Martínez se subió al escenario a recoger el Premio Feroz en la categoría de Mejor Actriz, la industria del entretenimiento dio un giro que benefició en esencia a los espectadores. La actriz, que este año cumplirá 78 años, recibió esta estatuilla por 'La vida era eso', una película dirigida por David Martín de Los Santos por la que también fue nominada a los premios Goya y que puso en evidencia que la masturbación no tiene edad ni condición. 

Porque esto continúa estando marcado por los prejuicios de la sociedad, más habituada a ocultar lo natural que a reconocerlo y celebrarlo, y más si se trata de la masturbación en edades más avanzadas, teniendo en cuenta que los tabúes crecen entonces. Ese fue uno de los motivos por los que la también actriz de 'La que se avecina' casi renuncia a protagonizar el que muchos creen que es el papel de su vida y por el que se subió al escenario para recoger el Feroz.

Como no podía ser de otra manera, en su discurso tampoco faltó el tema, lo que se convirtió en un alegato en contra del secretismo que rodea este acto entre las personas mayores y que la propia actriz dotó de un humor no demasiado sutil, ya que reconoció hacerlo entre "tres y cuatro veces por semana". "La masturbación está completamente callada, he cogido la manía. Hay muchas cosas que las mujeres no sabemos, algunas de mi edad, el 'satisfation' (haciendo referencia al 'satisfyer')", comentó ante un público que solo aplaudía el gesto de la intérprete.

Así de natural y espontánea ha vuelto a mostrarse en 'El Hormiguero', donde ha acudido para recordar este momento y por qué cuando recibió el guion de la cinta casi abandona  la propuesta por eso que tiempo después gritaría a los cuatro vientos. "Quieras o no, tienes una educación determinada en casa. Me costaba mucho decir masturbación, la palabra, prefería decir 'amor propio'", ha puntualizado la actriz, después de reconocer que ha aprendido mucho haciendo su papel de María junto a Anna Castillo, que interpreta a Verónica en esta producción.

"Me he quitado mierda de la cabeza, prejuicios que te fastidian la vida y una película", ha añadido la actriz, que ha reconocido a su vez que también estuvo a punto de decir que no al arranque de la cinta por una escena de desnudo que se incluye en el metraje. A pesar de ello, tuvo la voluntad de cambiar por completo la visión de ese "amor propio" y fue precisamente hablando de ello la noche anterior con su marido, Juan Margallo, cuando determinó que formaría parte de su discurso social (lejos de escenarios y alfombras rojas) a partir de entonces.

"Qué pena que no se pueda hablar de la masturbación de las personas mayores. ¿Por qué? Si tampoco es para tanto", ha añadido, recordando algunos de los momentos que ha pasado junto a su marido y padre de sus dos hijos, con quien lleva compartiendo su vida 54 años y junto a quien ha descubierto la vejez en el confinamiento. "Me he dado cuenta de que soy más feliz desde que pasé con los 50. Hasta entonces, quería parecer joven, pero cuando ya cumples una edad, empiezas a darte cuenta de que ya no tiene nada que ver el físico con lo que tú eres. Empiezas a tener una tranquilidad y a vivir plenamente", ha insistido.