La belleza estrena una nueva época. Se acabó el estado de alerta, que solo nos advertía de los riesgos que nuestra piel corría si nos exponíamos a los hábitos de vida diarios. Estamos hartas de escuchar «¡cuidado con el sol!», «¡no te rías tanto, que provoca ‘patas de gallo’!»...Últimamente, firmas cosméticas y dermatólogos han sustituido los mensajes de alerta por otros más optimistas: el sol es beneficioso para la salud –y el ánimo– si nos protegemos bien y, sobre todo, no dejes de sonreír por temor a las arrugas, ya que las fórmulas cosméticas las previenen a medio plazo y las disimulan con efecto inmediato. «La piel es el reflejo de un estado de ánimo, un estilo de vida. El rostro muestra cómo vivimos, comemos, nos sentimos y nos cuidamos. Expresar emociones hace que te veas y te vean mejor. No se trata de ocultar los signos de la edad en la piel sino de realzar su luminosidad juvenil», explican los responsables de Lancaster. Y también ha cambiado la forma de hacerlo: «Hasta hace unos años trabajábamos para estimular la piel; hoy, la única forma que entendemos de cuidarla es protegiéndola y mejorando sus mecanismos de funcionamiento», asegura Edouard Mauvais-Javois, dtor. de Comunicación Científica de Dior.

Energía positiva

La autoestima y las emociones se reflejan en la vitalidad del cutis. Te damos claves y trucos que suben el ánimo y que harán feliz a tu piel.

Marta Bonilla

Hemos pasado del «¡cuidado con!» por temor a las arrugas al «atrévete a reírte»... La autoestima y las emociones se reflejan –para bien– en la vitalidad del cutis. Te damos claves y trucos que suben el ánimo y que harán feliz a tu piel.