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Cómo hacer que tu rutina de cuidado de la piel sea sostenible

Nuestra rutina de cuidado de la piel es un mimo del que apenas podemos prescindir. Inmediatamente nos hace sentir mejor pero, ¿por qué no hacerlo también sostenible para el medio ambiente y nuestro planeta? Se necesita muy poco, ya verás.

PATRICIA ÁLVAREZ-PALENCIA

La idea de probar y experimentar con nuevas fórmulas en nuestra rutina de cuidado nos encanta pero, ¿realmente las necesitamos? Y sobre todo, ¿podemos utilizar todos los productos que queramos sin desperdiciar recursos, dinero y tiempo? No es fácil conciliar deseos y posibilidades. Sin embargo, todos podemos marcar la diferencia si empezamos a dar pequeños pasos para que nuestra rutina de cuidado de la piel sea más sostenible. ¿Lista para empezar? Comenzamos.

Ingredientes

Saber leer las etiquetas es el primer paso hacia una rutina de belleza sostenible. Optar por utilizar ingredientes no dañinos y peligrosos no sólo es bueno para nuestra piel, sino también para el medio ambiente. La producción de algunos ingredientes cosméticos es perjudicial para el planeta y la naturaleza, así que empecemos a prestarle más atención.

Reutiliza todo lo que puedas

Toallitas desmaquillantes, discos de algodón: ¿cuántos utilizamos cada día para desmaquillarnos? Una solución sostenible para tu bolsillo y para el medio ambiente es utilizar productos lavables y reutilizables. Actualmente existen muchas soluciones en el mercado: algodón, fibra de bambú y microfibra. En resumen, cambia cualquier product desechable por otro reutilizable y estarás dando un paso de gigante.

Sé responsable con el uso del agua

Ahorrar agua es el gesto más sostenible que todos podemos hacer por nuestro planeta. ¿Y cómo lo hacemos? Dando pequeños pasos diarios. Cuando nos lavamos los dientes, cerramos el grifo mientras nos cepillamos con cuidado. Al enjabonarnos el pelo en la ducha o aplicarnos nuestras mascarillas capilares o exfoliantes corporales, igual, y si podemos invertir en cosmética sin agua mejor que mejor.

Utilizar pocos productos y hasta el final

Otro consejo importante es, sin duda, no dejar los productos a medias sino utilizarlos hasta el final. De hecho, algunos envases dejan un porcentaje de producto en su interior y sólo abriéndolos se puede evitar el desperdicio. Además, reciclar un contenedor de plástico con el producto todavía dentro dificulta el reciclaje y la clasificación. Un poco de cuidado extra puede marcar la diferencia.

Además, utilizar productos multiusos puede reducir el consumo de productos y hacer que nuestra rutina de cuidado de la piel sea más sostenible, y también es bueno para nuestro bolsillo. ¿Un ejemplo? El aceite de coco: es un producto multiusos que es genial para nuestra piel y va más allá. Se puede utilizar como desmaquillante, para hidratar la piel y las puntas del pelo, pero también se puede utilizar en la cocina. Un producto con mil y un usos.

Estos son nuestros consejos para que nuestra rutina de cuidado de la piel sea más sostenible. No requieren mucho esfuerzo, sólo un poco de atención extra, que puede ser realmente vital para nuestro planeta, que no tiene recursos ilimitados.