5 errores que TODAS cometemos al lavarnos la cara

La limpieza del rostro es una rutina de belleza diaria esencial para conseguir una piel bonita. Pero es necesario que dejemos de cometer estos errores que todas repetimos para que sea realmente beneficioso.

Errores que cometemos en la limpieza facial

El sebo, el sudor y las impurezas se acumulan constantemente en nuestro rostro sin que nos demos cuenta. Y eso, sin tener en cuenta el maquillaje que aplicamos a diario en piel, ojos y labios... Esto dificulta los mecanismos de regeneración celular y tiende a obstruir los poros de nuestra piel, provocando la acumulación de puntos negros y granos en la cara. Por eso es necesario limpiar el rostro con regularidad para deshacerse de la suciedad y tener una piel bonita, clara y radiante.

Es esencial lavarse la cara por la mañana y por la noche, pero hay que utilizar los productos adecuados y la técnica correcta para que sea eficaz y haga más bien que mal a la piel. Algunos de nuestros hábitos pueden tener graves consecuencias en la belleza de nuestra piel. Aquí te dejamos los errores que hay que desterrar de esta etapa clave de tu rutina.

Utilizar un limpiador demasiado agresivo

La piel del rostro es fina y frágil, y es importante respetar su sensibilidad para no dañarla. Si estás acostumbrada a usar jabón para lavarte la cara, ten en cuenta que puede ser muy resecante para tu piel. En su lugar, opta por un limpiador especialmente diseñado para el rostro (más suave que los 2 en 1) y bien adaptado a tu tipo de piel, que te ayudará a tratar tus problemas cutáneos (exceso de sebo, piel seca, etc.) de inmediato.

Lavarse la cara demasiado rápido

Para que la limpieza sea eficaz, el producto debe aplicarse bien y tener tiempo para actuar, por lo que es necesario tomarse el tiempo necesario para emulsionarlo bien en todas las zonas del rostro antes de aclarar para liberar la piel de las impurezas. No es necesario que te eternices tampoco, pero al menos la limpieza del rostro te debe llevar 60 segundos.

Confundir el desmaquillado con la limpieza

Este es uno de los errores más comunes de las personas que se maquillan a diario. Si te maquillas, es fundamental que te desmaquilles antes de la limpieza, ya que los limpiadores faciales pueden mejorar el desmaquillado, pero no lo sustituyen.

Lavarse la cara en la ducha

Aunque esto puede parecer una forma inteligente de ahorrar tiempo, no es recomendable porque se corre el riesgo de lavar la piel con agua demasiado caliente para la cara. La piel del rostro es más frágil que la del cuerpo, que puede soportar una temperatura más elevada. Ten cuidado, ya que lavarse la cara con agua demasiado caliente puede dañar la piel y provocar sequedad e irritación.

Secar mal la piel después

Una vez realizada la limpieza correctamente, debes finalizar el ritual secando suavemente tu piel con una toalla suave. Sobre todo, no te frotes la cara ni te olvides de secarla, ya que el agua que queda en la cara podría resecar tu piel al evaporarse.

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