12 errores que cometes al desmaquillarte y que están envejeciendo tu piel

¿Crees que te desmaquillas bien todas las noches? Apostamos a que cometes al menos uno de estos errores comunes y que hacen que nuestra piel envejezca más rápido.

Errores que cometemos al desmaquillar la piel

Desmaquillar la piel a diario es un paso imprescindible en la rutina de belleza para tener una piel bonita. Sin embargo, muchas veces cometemos, sin darnos cuenta, errores al hacerlo que pueden envejecer tu piel y conseguir el efecto contrario al que buscas. Te contamos cuáles son esos errores para que los evites a toda costa.

No lavarse las manos antes de desmaquillarse

Dado que manipulamos casi todo con las manos, éstas tienden a acumular muchas bacterias, suciedad e impurezas que no son invisibles a simple vista. Por ello, antes de tocarte la cara -y especialmente al desmaquillarte- es importante lavarse las manos. Esto también evitará que se depositen residuos de productos agresivos, como geles hidroalcohólicos, en la sensible piel del rostro.

Utilizar cualquier desmaquillante

No todos los desmaquillantes son iguales y en función de tu tipo de piel y sus necesidades deberás elegir uno u otro. Por ejemplo, lo mejor es elegir un agua micelar para pieles grasas, una leche limpiadora más suave para pieles sensibles y un bálsamo desmaquillante para pieles secas en busca de nutrición.

Desmaquillarte con un exfoliante

Es una de las peores cosas que se pueden hacer a la hora de desmaquillarse, ya que irrita la piel, haciéndola más frágil e incluso provocando la aparición de rojeces. Además, es importante que te acistumbres a desmaquillar tu piel con gestos suaves, en lugar de frotar la piel con fuerza, pues no es necesario ser brusca con tu piel para eliminar todo el maquillaje.

Desmaquillar la piel antes que ojos y labios

A veces tendemos a eliminar la mayor parte del maquillaje de la piel antes de desmaquillar los ojos y los labios. Sin embargo, esta es la mejor manera de perder el tiempo. Al hacer esto, te arriesgas a volver a maquillar tu piel y tener que empezar a desmaquillarla de nuevo. Así que empieza por las zonas más maquilladas (ojos, labios) y termina con el resto del rostro.

Pensar que un solo algodón es suficiente

No todo el maquillaje se puede eliminar de una vez con un algodón. Por ello, no olvides comprobar que no quedan restos de maquillaje en tu piel y finalizar el desmaquillado reutilizando el producto u otro algodón limpio empapado en desmaquillante para asegurarte de que se hace correctamente.

Olvidarse del cuello, las cejas y las orejas

Aunque generalmente pensamos en desmaquillar todo el rostro, solemos olvidar que hay zonas en las que hay que incidir más como las cejas, pues al ser una zona con pelo el maquillaje se adhiere mucho más. Tampoco debemos olvidarnos de las zonas del exterior del rostro en las que difuminamos la base de maquillaje para evitar el efecto máscara, como son el cuello o las orejas, pues siempre acaban recibiendo parte del maquillaje y casi nunca las tenemos en cuenta en la limpieza del rostro.

Confundir el desmaquillado con la limpieza facial

Aunque utilices un producto que desmaquille tu piel, esto no te exime de limpiarla después. La limpieza facial sigue siendo esencial después del desmaquillado para liberar la piel de todas sus impurezas y permitir que se regenere adecuadamente durante la noche.

Pensar que el maquillaje ha desaparecido a lo largo del día

A veces, con el paso del día, algunos productos se desprenden solos, como el lápiz de labios, que tiende a desvanecerse o incluso a desaparecer por completo al final del día. Por ello, a veces pensamos que el resto del maquillaje también se ha ido cuando esto es totalmente falso y es necesario desmaquillar la piel siempre, aunque hayan pasado muchas horas desde que lo hicimos.

Utilizar el mismo desmaquillante para la cara y los ojos

Aunque hay productos adecuados para desmaquillar todo el rostro, no todos los desmaquillantes lo son. Es importante no utilizar en los ojos un desmaquillante facial que no haya sido testado oftalmológicamente, ni utilizar el desmaquillante especial bifásico de ojos y labios en todo el rostro.

Desmaquillarse con un disco de algodón cuando se tiene la piel sensible

Aunque es la más habitual, el desmaquillado con algodón no es la única opción, ni la más adecuada para las pieles frágiles y reactivas que necesitan la máxima delicadeza. Si tienes la piel sensible, es mejor usar las manos para desmaquillarte que un disco de algodón, que puede ser agresivo para la piel. Desmaquillarse a mano, con un desmaquillante ultrasuave como un aceite desmaquillante, es la mejor manera de desmaquillarse sin irritar la piel.

No aclarar tu agua micelar

Las aguas micelares son una estupenda opción para demaquillar tu rostro, aunque al eliminar toda la suciedad de la piel también eliminan toda la grasa, incluida la protectora y natural que es el sebo. Por eso, lo mejor es aclarar la piel inmediatamente después de su uso y limpiar la cara para conservar la humedad de la piel.

Utilizar el aceite desmaquillante sobre la piel húmeda

Este error lo cometen a menudo las principiantes en el desmaquillado con aceite y perjudica seriamente la eficacia del producto, que será aclarado por el agua antes de que haya tenido tiempo de atrapar el maquillaje. Por ello, recuerda aplicarlo sobre la piel seca (también con las manos secas) y masajearlo sobre el rostro antes de aclararlo con agua limpia para que elimine bien el maquillaje.

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