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Katia Pavón: "En muchas ocasiones, las ginecólogas somos el único punto de contacto de las mujeres con el sistema sanitario"

La especialista en ginecología explica cómo la consulta ginecológica se convierte en una puerta de entrada clave para detectar obesidad y otros problemas metabólicos, y defiende un abordaje integral de la salud femenina.

Dra katia Pavón, especialista en ginecología y salud de la mujer en el hospital universitario Quirónsalud Madrid.

Dra katia Pavón, especialista en ginecología y salud de la mujer en el hospital universitario Quirónsalud Madrid. / D.R.

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Woman para Lilly

La obesidad es una enfermedad compleja que afecta a múltiples dimensiones de la salud femenina. Aunque suele asociarse únicamente al peso corporal, sus consecuencias alcanzan aspectos tan relevantes como la fertilidad, la salud hormonal, el embarazo, la menopausia o el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. En este contexto, la consulta de ginecología desempeña un papel cada vez más importante, ya que para muchas mujeres constituye el principal contacto con el sistema sanitario. Hablamos con la doctora Katia Pavón, especialista en ginecología y salud de la mujer en el hospital universitario Quirónsalud Madrid, sobre cómo abordar la obesidad desde la ginecología, la importancia de un enfoque multidisciplinar y los desafíos específicos que afrontan las mujeres en las distintas etapas de su vida.

¿Qué impacto tiene la obesidad en la mujer, desde la perspectiva de ginecología?

La obesidad impacta directamente en muchas áreas de la salud ginecológica y hormonal de la mujer. No hablamos solo de peso, sino de fertilidad, de ciclos menstruales, de salud metabólica, de embarazo y postparto, de menopausia, de riesgo cardiovascular e incluso de riesgo oncológico. La grasa corporal no es un tejido pasivo; funciona como un órgano endocrino que influye directamente en la salud hormonal. Y ¿por qué es importante que paremos un poco en las consultas de ginecología y no abordemos únicamente el motivo de consulta? Porque muchas veces la consulta ginecológica es el primer lugar donde detectamos señales de alarma metabólica, porque para muchas mujeres, su ginecólogo/a es el único contacto que tienen con la medicina a lo largo del año.

¿Cómo se aborda esta enfermedad (obesidad) en estas consultas de ginecología?

El abordaje debe hacerse sin juicio y evitando culpabilizar a la paciente. La obesidad es una enfermedad compleja, no una falta de voluntad, y como enfermedad que es, presenta unos criterios diagnósticos y un enfoque terapéutico. Debemos valorar siempre la historia clínica completa, hacer una correcta entrevista médica donde preguntemos por los hábitos de vida de la mujer (sueño, estrés, ciclos, alimentación, ejercicio, medicación que pueda tomar e interferir...), identificar posibles causas de la obesidad o factores asociados... y no centrar la consulta únicamente en el número de la báscula. El objetivo no es la delgadez, sino mejorar salud, la energía, la calidad de vida y el riesgo cardiovascular.

¿Cómo se hace un abordaje holístico de la obesidad desde la ginecología?

Lo más importante y lo que yo siempre destaco es que la obesidad necesita un abordaje multidisciplinar. No existe una solución única ni rápida. El poder contar con un equipo integrado por un nutricionista, ginecólogo, endocrino, psicólogo y algún especialista en deporte, nos va a permitir abordar la enfermedad desde todos los puntos de vista, consiguiendo los mejores resultados terapéuticos. El ginecólogo es, probablemente gracias a las revisiones anuales, el mejor punto de partida en el diagnóstico y, además, tendrá en cuenta la salud hormonal de la mujer para el abordaje de la enfermedad. El endocrinólogo es el médico experto en obesidad y ayudará a tratar la obesidad y optimizar la situación metabólica. También hay que explicar a la paciente, que el ejercicio y una nutrición saludable no deben plantearse como castigo, sino como una herramienta de salud. Además, muchas mujeres llevan años de frustración y estigma antes de pedir ayuda, por lo que contar con un especialista en psicología en el equipo también puede aportar muchos beneficios.

¿Hay diferencias en el abordaje según el IMC?

El IMC es una herramienta útil, pero no la única. Hay que tener en cuenta la composición corporal, la grasa visceral, la analítica, los síntomas, el riesgo cardiovascular...No todas las pacientes con el mismo IMC tienen el mismo riesgo metabólico.

¿En qué etapas vitales se producen los mayores cambios hormonales y corporales?

Esta es una muy buena pregunta. En la pubertad comienzan los cambios hormonales y también el inicio de la distribución de la grasa femenina. Durante el embarazo y posparto existen cambios metabólicos intensos, dificultad para recuperar hábitos, falta de sueño y carga mental... alteración de la propia imagen. Una mujer, tras un parto, no vuelve a "ser ella misma" hasta fácilmente pasado el año o incluso más y muchas veces este cambio corporal es algo que nos cuesta asumir a las mujeres... Igualmente ocurre en la perimenopausia y menopausia, el descenso de los estrógenos condiciona la aparición de más grasa abdominal, pérdida de masa muscular y cambios en metabolismo basal... nuevamente aparece una alteración de la imagen corporal que nos vuelve a costar asumir. Muchas mujeres sienten que hacen lo mismo que antes y aun así ganan peso, y realmente hay una base hormonal y metabólica detrás.

¿Influye la presión estética y las redes sociales?

Sin duda alguna. Las mujeres han vivido históricamente mucha presión sobre su cuerpo, y las redes sociales han amplificado esa exigencia. Cuidar la imagen puede ser legítimo, pero el problema aparece cuando el valor personal depende del peso. En consulta intento cambiar el foco de la estética a la salud física y emocional. No buscamos cuerpos perfectos. Buscamos mujeres sanas y con una buena relación con su cuerpo.

¿Errores más frecuentes al intentar perder peso y mejorar la salud hormonal?

Yo creo que muchas veces la tendencia se basa en realizar "dietas milagro", extremas y poco beneficiosas para la salud. Nos centramos únicamente en el peso, ignorando los hábitos de vida, el sueño, el estrés, la importancia de la masa muscular y su influencia sobre la salud ósea... hay que tener presente que la masa muscular es clave para la salud metabólica femenina. No existen soluciones milagro, existe la constancia, los cambios de hábitos, que de inicio, es lo que más cuesta. Y sí, sabemos que las hormonas influyen, pero normalmente hablamos de una interacción entre hábitos, genética, estrés, sueño y metabolismo.

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