El lenguaje no verbal de Harry y Meghan, a examen

Hablamos con un experto en comunicación no verbal para descubrir qué mensaje mandan los gestos, los silencios y las expresiones faciales de la pareja del momento.

Meghan Markle y el príncipe Harry en el documental 'Harry y Meghan'

Meghan Markle y el príncipe Harry en la serie documental 'Harry y Meghan'.

/ Netflix

Pese a que a estas alturas quedan pocos secretos en la vida de Harry y Meghan (el hecho de que ya no necesiten siquiera apellidos es una buena señal de ello), lo cierto es que la sociedad se ha obsesionado con ir más allá para descubrir qué es lo que nos están ocultando o qué es lo que realmente nos quieren decir. Quién sabe: quizás nos hemos acostumbrado demasiado a los 'true crimes' o nos hemos convencido de que somos miembros de CSI o del Mentalista…

Por eso asistimos al auge del lenguaje no verbal, y durante estos meses, muchos expertos han analizado en vídeos y programas milimétricamente cada gesto y suspiro. ¿Por qué este interés? “La comunicación no verbal siempre es algo interesante, porque revela mucho más que la parte verbal. Si la gente se queda con el contenido, pierde mucho de otras informaciones que la comunicación no verbal revela. La gente tiende a pensar que la no comunicación no verbal es más auténtica, porque es más instintiva y primitiva y la hacemos sin pensar. Al creer que es la más verdadera, a la gente le interesa, porque como nos preocupa más el contenido, cuando se le explica lo que la comunicación no verbal puede llegar a explicar, queda clara su fuerza”, explica Cristian Salomoni psicólogo experto en comunicación no verbal.

El príncipe Harry durante una entrevista
Gtres

Los expertos señalan en todo momento que tanto en el documental de Netflix como en las entrevistas concedidas, Harry muestra rabia y cierta sed vengativa, pero también un profundo duelo no resuelto. Tanto sus gestos como su voz, que se quiebra en diversas ocasiones, son acompañados a veces con una mirada llorosa. En el momento en el que habla acerca del funeral de su abuela, es notable su tristeza. “Está claro que para él es muy importante y de hecho, se le quiebra la voz. Familia es una palabra que repite mucho, y además se enfada cuando explica que busca el apoyo de una familia, no de una institución. Hay ira, ya que aprieta mucho los labios”, asegura Salomoni, que indica que la comunicación de Harry es rebelde. Sin embargo, su decisión de hablar no tiene marcha atrás: esa disociación familiar ya está en marcha.

Llama la atención la forma en la que ambos se comportan y expresan cuando están por separado. Por supuesto, como actriz, Meghan Markle está acostumbrada a hablar a la cámara y a conceder entrevistas, y en todo momento parece ser quien controla la narrativa y la conversación. “Cuando él está solo se siente más libre de hablar sin presiones, porque cuando está con Meghan está más controlado. A ella le gusta controlar la situación, por eso muchas veces (y se ha visto en varias ocasiones) ella guía las entrevistas o las fotos con sus gestos, con su tacto…”, dice Cristian.

Uno de los momentos más comentados (y criticados) ha sido aquel en el que Meghan se burla de la forma en la que tuvo que hacer una reverencia a la reina al conocerla. En ese momento, hace una reverencia forzada y exagerada, claramente cómica, y Harry mira atónito a su esposa con notable incomodidad. “Harry está claramente avergonzado con esa mirada baja, pero es imposible saber el porqué: si por el paripé que está haciendo Meghan o lo que pasó en su día. La vergüenza es una emoción social que aparece sobre todo cuando estamos en público”, aclara Cristian Salomoni.

Las claves de la primera entrevista de el Príncipe Harry y Meghan Markle

Meghan también ha asegurado que desconocía cientos de detalles acerca de cómo los británicos valoran a la Casa Real y que cada situación le pillaba por sorpresa. “Cuando Meghan dice que no sabía nada. ¿No tenía acaso acceso a internet? Sin duda, el príncipe Harry se muestra en ese momento visiblemente abochornado. Por eso no le está ofreciendo ningún apoyo ni refuerzo ante lo que ella dice. Ella intenta simular, cuando habla de los pendientes que se iba a poner en un momento concreto, que está estableciendo por su aparte contacto con él, pero en realidad nunca lo hace. Cuando alguien está hablando sobre otra persona que está presente y tan solo mira de forma muy sutil en su dirección, suele ser porque desean que apoyen la historia o que existe un miedo a ver que no está de acuerdo a través de su expresión facial. El disgusto de Harry es claro: no está feliz ni apoya lo que dice, y Meghan intenta contar una historia mágica, pero sus gestos la delatan”, asegura Chase Hughes, experto en lenguaje corporal, que dice que precisamente la razón por la que tanta gente no apoya a Meghan y le ha dado la espalda con el documental ha sido que sus palabras, en muchas ocasiones, son difíciles de creer.

Cuando en una de las confesiones vertidas en Netflix Meghan y Harry explican que se dieron cuenta de que su vida se estaba limitando y que apenas podían hacer cosas, sus gestos vuelven a mandar claros mensajes. “Aquí Harry siente vergüenza y claramente en este caso es por todo lo que ha tenido que pasar. La comunicación no verbal es muy reveladora para entender el estado emocional y psicológico de una persona. Nos damos cuenta de que Harry es una persona a la que le duele todo lo que ha pasado. Al final no se sentía libre, y por eso siente tantas emociones negativas, que exterioriza con su cuerpo. También se nota que sabe que ya no hay marcha atrás. El camino que han elegido o que les han sugerido elegir no tiene vuelta atrás y tiene sus consecuencias”, explica Cristian Salomoni, que denota cómo claramente cambian de actitud cuando hablan sobre su hijo. “Por supuesto cuando cambian de argumento, en este caso algo que han construido ellos solos y que les da alegría, están felices y esto se refleja en su comunicación no verbal”, dice para finalizar.

Síguele la pista

  • Lo último