Tener novio engorda, ¿por qué?

Las emociones dejan huella en nuestro cuerpo, no hay duda. Y la montaña rusa emocional que es enamorarse y vivir en pareja influye, y mucho, en nuestros hábitos de vida…

Paola Lei | Woman.es

Y no siempre para bien, a juzgar por los resultados de la encuesta "Enamorarse y su relación con la obesidad y el sobrepeso" que han realizado conjuntamente la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y XLS Medical. Veamos:

Comemos peor

El 81% considera que la fase de la relación en la que nos encontramos afecta a nuestro peso. De hecho, de media, las encuestadas aumentan en casi 4,5 kg desde que se enamoran hasta que la relación se consolida.

Las principales causas que motivan estos cambios son: las discusiones frente a la tranquilidad emocional, la motivación de empezar una relación frente al acomodamiento de los años y el deseo de formar una familia junto a los embarazos.

Así, al inicio de una relación el 25,6% afirman comer menos compulsivamente frente el 50,7% que come más al finalizar la misma. Y en lo relativo al picoteo entre comidas, en la fase de búsqueda el 24,7% picotea menos, lo que se contrapone con el 47,5% que picotea más de lo habitual al romper.

Hacemos menos ejercicio

A pesar de las muchas ventajas de hacer deporte en pareja (fulmina la rutina, suaviza las discusiones, aumenta la complicidad…) por alguna regla desconocida y no escrita, el amor nos apoltrona.

El porcentaje de población inactivo aumenta un 10% con respecto a los solteros. El 33% de los encuestados asegura hacer más deporte cuando está buscando pareja que cuando ya la tiene.