Del diagnóstico al tratamiento: así avanza la medicina de precisión en cáncer de mama
Marta Moreno, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca, analiza los avances que están transformando el abordaje del cáncer de mama, desde la detección precoz y el diagnóstico molecular hasta tratamientos cada vez más precisos y personalizados.
Marta Moreno, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca
Se estima que en 2026 se diagnosticarán 38.318 nuevos casos de cáncer de mama en España, el tumor más frecuente en mujeres. Aunque no todos los factores de riesgo pueden evitarse, adoptar determinados hábitos y conocer la importancia de la detección precoz son dos de las claves para hacerle frente.
Para conocer más sobre su prevención, diagnóstico y abordaje, hablamos con Marta Moreno, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca.
¿Qué podemos hacer para prevenir el cáncer de mama?
El cáncer de mama no se puede prevenir al 100% ya que hay factores de riesgo que no podemos modificar, como la edad o la predisposición genética, pero sí que podemos actuar sobre factores de riesgo modificables, siguiendo las recomendaciones de los profesionales: reducir o evitar el alcohol, mantener un peso saludable, especialmente tras la menopausia, realizar actividad física y seguir la dieta mediterránea.
En el cáncer de mama, ¿cribado y diagnóstico son lo mismo?
El objetivo del cribado es detectar tumores antes de que aparezcan los síntomas, lo que ha demostrado disminuir la mortalidad. Pero si aparece un síntoma o un signo de alarma, no hay que esperar a la siguiente mamografía o revisión del cribado: hay que acudir a consulta para un estudio diagnóstico. Distinguir, en este sentido, cribado de diagnóstico es clave para no retrasar pruebas y lograr una detección lo más temprana posible. Es decir, una cosa es una mamografía ‘rutinaria’ cuando se hace un cribado, y otra muy distinta consultar ‘sin esperar’ si una paciente nota un bulto, un cambio en la piel o en el pezón, o una secreción anómala en el pecho.
Saber los biomarcadores permite elegir antes el abordaje más adecuado y preciso para evitar terapias innecesarias, lo que impacta en la eficacia y en la calidad de vida
Diagnóstico y biomarcadores: ¿por qué ya no basta con saber “si hay tumor”?
Porque el cáncer de mama no es una enfermedad, sino un conjunto heterogéneo de enfermedades diferentes, y tenemos que ponerle “apellidos al cáncer” mediante los biomarcadores. La pregunta, por tanto, pasa a ser: ¿qué tipo de tumor es y qué biomarcadores lo definen? Y es que saber los biomarcadores, permite elegir antes el abordaje más adecuado y preciso para evitar terapias innecesarias, lo que impacta en la eficacia y en la calidad de vida.
Biopsia líquida: ¿cómo puede un análisis de sangre ayudar a personalizar tratamientos?
La biopsia líquida permite analizar el ADN tumoral circulante en sangre, sin biopsia de tejido, lo que la convierte en una herramienta menos invasiva para ser obtenida desde el paciente (extracción de sangre versus extracción de tejido) y muy prometedora al dirigirnos hacia una oncología más predictiva y de precisión. En el cáncer de mama metastásico además ayuda a conocer el perfil molecular del tumor. Piensa que en la actualidad ya existen biomarcadores predictivos que se adelantan a lo que una prueba radiológica confirmaría posteriormente. Es decir, con los biomarcadores predictivos nos adelantamos antes de que haya progresado la enfermedad.
¿Por qué el cáncer de mama metastásico sigue siendo uno de los grandes retos?
Porque es una situación clínica compleja: en torno al 5% de los casos debuta ya con metástasis y hasta un 30% de las pacientes puede recaer. Además, hay necesidades no cubiertas, sobre todo en cáncer de mama metastásico como son la calidad de vida, el bienestar emocional, el impacto laboral y factores psicosociales.
Y aunque hemos mejorado mucho en supervivencia (en España, la tasa de supervivencia a 5 años supera el 80% de forma global y llega hasta el 99% en las pacientes con enfermedad exclusivamente en la mama), el reto pendiente es integrar beneficio clínico y calidad de vida en estos casos complejos. Y para ello son clave la investigación, las terapias dirigidas basadas en biomarcadores, más específicas y mejor toleradas y el acceso ágil a la innovación.
Y hay algo que no siempre se ve: sin diagnóstico molecular no hay medicina de precisión. Por eso, si un tratamiento depende de un biomarcador, debemos trabajar para que esa determinación esté garantizada en plazos homogéneos, con independencia de la comunidad autónoma en la que viva la paciente.
En AstraZeneca tenemos el compromiso de impulsar la medicina de precisión y de colaborar con las Administraciones para que los avances científicos lleguen cuanto antes a las pacientes, sin perder de vista que tratar mejor también significa vivir mejor.
En España, la tasa de supervivencia a 5 años supera el 80% de forma global y llega hasta el 99% en las pacientes con enfermedad exclusivamente en la mama
¿Qué acciones lleva a cabo AstraZeneca para informar sobre el cáncer de mama?
Desde AstraZeneca impulsamos iniciativas como “El Sillón Rosa”, un altavoz social para visibilizar las necesidades de pacientes y de profesionales en torno al cáncer de mama, fomentar la investigación en áreas con necesidades clínicas no cubiertas y recordar un mensaje clave: “el cáncer de mama son muchas enfermedades diferentes”, que requieren abordajes integrales.
En AstraZeneca tenemos el objetivo de cronificar o curar el cáncer y eliminarlo como causa de muerte. Un compromiso que se refleja en el día a día de la compañía, investigando nuevas estrategias en el abordaje del cáncer pero que también hemos recogido en el Proyecto cAncer Zero, una colección de ensayos recopilando los avances de los últimos años y los retos pendientes en el abordaje de los diferentes tipos de cáncer en nuestro país.