V & L, entre amigos

Llevan 25 años haciendo realidad los deseos de mucha gente de a pie. Cuatro enamorados de su moda se han reunido en Woman para celebrarlo con este homenaje.

ESTER AGUADO

Hace un cuarto de siglo se entregaron a una profesión que, en su momento, Balenciaga calificó de “asesina”. José Víctor y José Luis tienen presente las palabras del maestro, pero prefieren describirla como “vocacional”: «Tienes que sentirla y amarla mucho para poder aguantar.» Aún así, cuando hacen balance de estos 25 años juntos, se muestran positivos: «Nos iremos con las manos llenas, porque sabemos que hemos hecho feliz a mucha gente.»
Tras la medalla de oro al mérito en las Bellas Artes, ¿qué os hace continuar?
La ilusión, que sigue intacta. El seguir creyendo que eres un principiante.
Elegante, sofisticado, alegre, ¿cómo definiríais el estilo VictorioLucchino?
Preferimos que sean los demás los que le pongan etiqueta. Nuestro trabajo es sentido y espontáneo y queremos que el resultado sea auténtico.
Con un espíritu tan andaluz, ¿qué es lo que tiene vuestra moda, que consigue enamorar dentro y fuera de España?
Le ponemos mucho amor,mucho sentimiento, mucha verdad. Todos estos condimentos se transmiten. ¿Por qué nuestros trajes de novia tienen éxito? Porque asumimos la responsabilidad de que es el sueño dorado de una persona y por eso nos dejamos el alma.
¿El tipo de mujer VictorioLucchino ha ido variando a lo largo de los años?
Absolutamente. La gente intenta encasillarnos, pero no nos dejamos. Queremos divertirnos: hacer desde el vestuario de un ballet vanguardista hasta el de una inspiradora película de época.
¿Se diseña del mismo modo una colección de hombre que una de mujer?
Algunos conceptos estéticos se rozan, pero son mundos diferentes. La mujer te permite más fantasía, no hay complejos ni estereotipos. En el hombre cuesta salirse de ciertos parámetros.
¿Soléis salir y viajar fuera para ver el trabajo de otros creadores?
Jamás hemos visto desfiles de otros: para no influenciarnos, para no dar que hablar, porque no lo encontramos demasiado ético, la verdad.
¿Y siempre estáis de acuerdo?
No siempre, pero tenemos buen fondo y eso te lleva a no envidiar, a no querer ser más que el otro, a no tener complejos y a sentirte orgullosísimo de tu compañero. Nos admiramos, nos seguimos sorprendiendo, hemos crecido al mismo tiempo... Pero todo lo que somos o tenemos nos lo hemos currado; la suerte hay que trabajársela.
Pero los dos tenéis un carácter fuerte...
Somos distintos. José Víctor es muy vitalista, jovial, positivo, dulce, generoso con los demás, pero es Aries y le dan arrebatos. Yo soy más pacífico, equilibrado, espiritual. Tengo más aguante, pero cuando me sale el genio, ¡cuidado! Aún así, a los dos se nos pasa rápido.
¿Y ha merecido la pena entregar toda vuestra vida a la moda?
Sí, nos ha compensado plenamente. Más que por la satisfacción propia, por lo que se nos ha permitido dar y recibir. ¿A partir de hora? Pues irá viniendo lo que Dios quiera.