La reina Sofía en la boda de Philippos de Grecia y Nina Flohr. | Gtres

El vestido verde metalizado de la reina Sofía en la boda de Philippos de Grecia y Nina Flohr

La madre del rey Felipe VI ha acudido junto a su hermana, la princesa Irene, y una de sus hijas, la infanta Elena, a la boda real de su sobrino que ha tenido lugar en la misma iglesia en la que se casó con el rey Juan Carlos en 1962.

Julia García

La reina Sofía ha cambiado en menos de 24 horas el teatro Campoamor de Oviedo por la catedral de Santa María de la Anunciación de Atenas. De acompañar a su nieta, la princesa Leonor, en la entrega de los premios Princesa de Asturias a arropar a su sobrino, Philippos de Grecia, en su boda real con Nina Flohr, hija del dueño de la empresa de aviones privados VistaJet.

Philippos es el hijo menor de los reyes Constantino y Ana María, y ha contraído matrimonio en el mismo templo en el que la reina Sofía y el rey Juan Carlos se casaron en el año 1962. La reina Sofía ya acudió en su día al enlace de otros tres hijos de su hermano Constantino: Alexia, Nicolás y Pablo, heredero al trono de Grecia, país cuya forma de estado actual es la república parlamentaria., tal y como establece su constitución de 1975. Pablo ha tenido el detalle de bajar las escaleras de la catedral ateniense a la llegada de sus tías y las ha acompañado al interior de la misma.

La madre del rey Felipe VI de España ha llegado a la ceremonia, que se ha desarrollado por el rito ortodoxo, acompañada por su hermana, la princesa Irene, pero también ha estado en la boda su hija mayor, la infanta Elena, que había llegado a Grecia antes que su madre al no asistir a los Princesa de Asturias en Oviedo. 

La reina Sofía con vestido verde en la boda de Philippos de Grecia y Nina Flohr. | Gtres

Para esta ocasión tan especial -no en vano, se trata de una reunión familiar en su país natal-, la reina Sofía ha lucido un elegante vestido verde metalizado confeccionado con múltiples capas en toda su superficie. De mangas tres cuartos y largo hasta tapar los zapatos, el vestido en cuestión está rematado en su parte baja por una hilera de volantes que completan la sucesión de capas horizontales.

Junto a una pashmina marrón a juego con el minibolso con el que ha acompañado al vestido de invitada, la reina Sofía ha lucido un imponente collar de perlas decorado con un gran rubí que es una de sus joyas más preciadas ya que la heredó de su madre, la reina Federica de Grecia.

Doña Sofía, que el próximo 2 de noviembre cumplirá 83 años, se ha mostrado reluciente a su llegada a la capital griega. Y no solo por su elegante look, sino que también su gesto relajado y feliz por volver a reencontrarse con buena parte de su familia así lo indicaba.