La actriz fue la más piropeada y derrochó simpatía. | GTRES

Paz Vega, reina del Festival de Cine de Málaga

La actriz fue la más piropeada y derrochó simpatía. Además, la inauguración del hotel Room Mate Valeria y la apuesta por el cine y la gastronomía gallega han marcado el inicio del festival. 

Paka Díaz | Woman.es

La reina del primer fin de semana del Festival de Cine Español e Iberoamericano de Málaga fue, sin duda, Paz Vega que vino a recoger un premio a su trayectoria profesional y a descubrir un monolito en su honor en el Paseo Marítimo Antonio Machado. Paz Vega de cerca es muy guapa y, además, está muy blanca y muy delgada. “Parece una pintura de Julio Romero de Torres”, decía una señora que se había vestido de domingo para ‘conocer’ a la actriz. “No, se parece a Audrey Hepburn, Mírala, igualita”, le replicaba su amiga, también de punta en blanco y con pelo de peluquería, mientras se apretujaban entre el gentío. Se trata de una tradición de este certamen, los asistentes se ponen guapos para ir a ver la alfombra roja. Y, mientras las señoras departían sobre los parecidos de la actriz, algunos cegatos (no tiene otra explicación) del público agolpado para ver a la actriz, gritaban: ¡Penélope, Penélope…! Hubo a quien le dio la risa. 

Pero nada importaba, la actriz sonreía y se la veía encantada. Desde luego y hasta el momento ha sido la más glamurosa de la alfombra roja del certamen en la que lució un precioso vestido blanco roto de gasa muy vaporoso firmado por Antonio García cuando acudió a recibir el premio Málaga Sur del Festival de Cine Español e Iberoamericano de Málaga. La intérprete fue a recibir el galardón acompañada de su madre y su hermana, también muy guapas las dos, por cierto. A sus 40 años, Paz Vega reconoce que quiere volver a España para que sus hijos pasen la adolescencia en este país. Y, aunque es sevillana, quién sabe si se decidirá por venirse a Malaga, dado que su madre nació en Ronda y que, para qué vamos a engañarnos, la capital de la Costa del Sol es un verdadero paraíso. Los que la escucharon en los ratos más tranquilos fliparon cuando se arrancaba con su acento andaluz, que controla como quiere. La verdad, yo, como malagueña adoptiva de toda la vida, reivindico el acento malagueño en particular y el andaluz en general y rompo una lanza por este pueblo maravilloso. Señores y señoras visitantes, cansa un poco escuchar tantos estereotipos cuando se refieren a esta tierra generosa. Los prejuicios, mejor déjenselos en sus casas y disfruten un poco. 

El sábado también se estrenaron las películas 'La punta del iceberg', con Maribel Verdú y 'La noche que mi madre mató a mi padre', protagonizada por Belén Rueda. Ambas asistieron a la gala homenaje a Paz Vega. Maribel Verdú iba con un precioso Óscar de la Renta acompañada de su gran amiga, la también actriz Bárbara Goenaga, vestida de Liu Jo y con bolso de Stella McCartney. Por su parte, Belén Rueda fue con un bonito vestido rosa de Benjamin Friedman mientras que la última ganadora del Goya a mejor actriz, Natalia de Molina, optó por un diseño bastante sugerente de Carolina Herrera. La gala fue presentada por la gran Mabel Lozano, que se multiplica para estar en todas partes. La semana pasada se encontraba en el Festival de Cine y Derechos Humanos de Donostia, donde apasionó al público con su documental ‘Chicas Nuevas 24 horas’ y los dejó impresionados en el debate posterior sobre la trata de mujeres. También condujo con mucho cariño el homenaje a Paz Vega, de la que destacó su valentía y su profesionalidad. También el director Julio Medem, que la dirigió en ‘Lucía y el sexo’, emocionó a los asistentes con sus sentidas palabras sobre la actriz sevillana. 

Tras la gala, todos se fueron a la súper fiesta del fin de semana, la inauguración de la terraza del nuevo hotel Room Mate Valeria a la que asistieron además de Paz, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre y actores Natalia de Molina, Alberto Amman, Nuria Gago, Nya de la Rubia o Pablo Pujol. Para esta fiesta no conseguí invitación.  Donde si conseguí entrar fue a la presentación de la alta cocina gallega en el Gastroweekend del Festival de Cine de Malaga que estaba patrocinada por la Diputación de Pontevedra. Su presidenta, Carmela Silva invitó a todos los malagueños a visitar su “tierra mágica llena de bellezas” ya que ambas están más cerca que nunca gracias a la nueva línea aérea Vigo-Madrid. Habrá que aprovecharla. 

Pero, ¿qué es un Gastrowekend?, os preguntaréis. Pues es una sesión de cine normal tras la cual en lugar de levantarte e irte, te quedas escuchando a los ponentes. En este caso, tras ver el documental ’Cocinando en el fin del mundo’ y con lleno absoluto, comenzó una sesión de vermú y vinos gallegos en la que pudimos escuchar a los chefs Pepe Solla y Javier Olleros, ambos con Estrella Michelin, y al director del filme, Alberto Bahamonde, que nos contó que en él se “muestra el trabajo de unos cocineros que forman parte de la revolución gastronómica que está sucediendo en Galicia”. Pepe Solla, chef del Restaurante Casa Solla en Poio nos contó que “en Galicia la sostenibilidad es una forma de ser. No es que nos planteemos cambiar el mundo, sino que es nuestra forma de ver y estar en él”. Mientras que Javier Olleros, del Restaurante Culler de Pau en O Grove, destacó que “Galicia es la tierra perfecta para ser cocinero. Debemos de ser conscientes de nuestras raíces, respetarlas y usar nuestro producto que es espectacular”. Mientras ellos hablaban, camareros y camareras ofrecían sin descanso las creaciones culinarias que habían preparado los grandes cocineros para esta ocasión. Mi favorita fue la de mejillón de la Ría de Arousa con curry verde y aguacate. Tras el ágape, pusimos rumbo al mar para seguir celebrando la belleza de Galicia que, con unos embajadores así, acabó por enamorarnos a todos. 

Hoy, lunes, se ha declarado día de resaca en Málaga. Todos vamos con gafas de sol y una sonrisa en la cara. Aquí termino esta crónica ‘sui generis’ de los primeros días del festival. Eso sí, tened en cuenta que soy toda ojos y que ando por las calles de Málaga. Seguiremos informando y aviso: pienso colarme en un estreno de principio a fin para ver qué se cuece por dentro. Pronto, muy pronto…