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Lady Gaga, nueva dueña de tres pares de zapatos Armadillo diseñados por Alexander McQueen

Woman.es

Todo lo que concierne al desaparecido Alexander McQueen es siempre noticia: los diseños del rebelde diseñador británico se consideran ya piezas de arte e, incluso, la exposición que recogía su obra en el Metropolitan de Nueva York batió récords de visitas (y ya apenas queda tiempo para verla en el Victoria Albert Museum de Londres). Hace unos días, cuando se supo que tres pares de sus icónicos zapatos Armadillo se ponían a la venta a través de la prestigiosa casa de subastas Christie's el mundo entero se preguntó: ¿quién será su nuevo dueño? ¿Se atreverá a lucirlos?

Todo porque, en realidad, más allá de editoriales de moda o desfiles, McQueen pensó estas piezas, de más de 12 centímetros de alto, como pequeñas obras artísticas, al hilo de toda su obra.

Pues ahora se sabe ya que su dueña es, ni más ni menos, Lady Gaga, que lució uno de estos modelos en su vídeo más popular, "Bad Romance". Más de 630 millones de visualizaciones después, la cantante recibía los tres pares de manos de su prometido, Taylor Kinney, que pujó por ellos y se los llevó a casa por 295.000 dólares muy bien invertidos, ya que los beneficios de esta venta se destinarán a Unicef y los invertirá en la reconstrucción de Nepal tras el terremoto.

Así, el novio de la cantante aportará su granito de arena con tan solidaria gesta a la par que hacía feliz a su chica, que en una carta publicada en la revista V Magazine mostraba el porqué de su felicidad:

"No hay un diamante, ni un premio, nada que haya querido jamás más que la memoria de mi corta amistad con McQueen. Me entristezco cada vez que entro en mi vestidor, sabiendo que no está ahí más para deslumbrar al mundo con su preciosa, oscura, ilimitada, valiente mente. Estos zapatos no solo son una pieza tangible de nuestro trabajo juntos. Llegaron a mí esta mañana, después de un sueño que tuve con él otra vez. En el sueño, entro en mi vestidor y sus prendas ya no están ahí. Me tortura. La pérdida es profunda. Manteniendo el luto a mi manera constantemente, por qué se ha ido, tenía tanto talento. Odio el vacío, no solo en moda, sino en el ámbito creativo, que dejó cuando se fue. Esta mañana recibí una llamada que decía que ahora sería la cuidadora de 3 pares de zapatos armadillos, justo como los que llevé en el vídeo de "Bad Romance", los zapatos de su colección culmen, "Plato's Atlantis", los que dejaron sin respiración en el front row porque NUNCA habían visto nada igual. Esta mañana recordé que él sigue aquí. Está en todas pares. En todos los escaparates. En los diseños de ropa comercial, en la moda, en la música, en el corazón de cada joven diseñador que desearía poder ser tan libre y confiado como fue McQueen. Lloré toda la mañana, convencida de que estaba conmigo. Convencida de que alguien me quiere desde un lugar más allá del cuerpo y la mente, fuera del caos. Él quería que los tuviese. Ellos hicieron todo el camino de vuelta hacia mí. Hoy estoy aquí no solo por mi talento sino porque él creía en mí. Mi rara forma de pop art maníaco en el que expreso mis emociones era la parte que él sabía que me había enseñado. Le estaré agradecida mucho después de que desaparezca y me una a él allá donde lleven a las almas como las nuestras. Larga vida McQueen."

De momento, y tras haberlos guardado en una vitrina, no parece que vayamos a ver a Lady Gaga lucirlos en público, pero siempre podemos disfrutar de su aparición en "Bad Romance", uno de los vídeos más aclamados de la música actual.