Helen Swedin

Se define como una nórdica mediterránea y nos sorprende con su charla fácil y su manera lúdica de entender la vida. La mujer del futbolista Luis Figo nos inspira una fiesta moderna.

MARTA BONILLA

Acaba de visitar las obras de la nueva casa que se están construyendo en una lujosa urbanización madrileña. La familia Figo planea su vuelta a Madrid para dentro de un año aproximadamente, cuando el futbolista concluya su contrato con el Inter de Milán. Les está costando adaptarse a la vida en la ciudad italiana. «Echamos de menos el ambiente, los amigos… y yo, a mi caballo, que se ha quedado aquí. Montar es mi afición favorita. Cuando Luis deje el fútbol viviremos entre Portugal y Madrid.» Aquí habitarán una casa acorde con el espíritu de la familia: moderna y práctica, con una estructura curva en la que predominan materiales como el acero y el cristal, y con grandes ventanales al jardín. «La estamos construyendo desde abajo, al gusto de todos y nos hace mucha ilusión.» Helen está a pie de obra, negociando con contratistas y operarios que comprobaron a la primera que detrás de esta belleza no hay una cabeza hueca. Un tópico al que ella recono- ce que se ha enfrentado muchas veces. «Cuando no dominas el idioma es difícil demostrar qué tipo de persona eres. Pareces tímida, callada, como si fueras siempre un paso por detrás... Pero yo no soy así.» A lo largo de unas horas nos permitió comprobarlo. Es lista, tiene un carácter fuerte que se acentúa con una voz muy grave y un sentido del humor que no podíamos ni sospechar, pero –hay que confesarlo– lo que más nos impresionó a todas las presentes en la sesión de fotos fue que tres embarazos no han dejado ni rastro en su figura. Lo destacó una de las estilistas: «¿Os habéis dado cuenta de qué culo tan perfecto, qué pierna tan fibrosa? ¡No me vuelvo a poner un pantalón que tengo igual!» ¡Uf!
Imagino que serás consciente de la envidia que despiertas en las mujeres...
Ja,ja,ja. ¿En serio? ¡No! Sólo puedo decir que tengo la suerte de ser muy feliz pero tampoco es para tenerme envidia.
¿Qué es la felicidad para ti?
Estar junto a los míos, mi marido y mis hijas, y verles sanos. Además, me gusta seguir haciendo algún trabajo como modelo –es la imagen de Friday’s Project– porque creo que es bueno para la educación de las niñas ver que su madre puede ser independiente.
Renunciaste a alcanzar un éxito mayor en tu profesión. ¿Alguna vez te has arrepentido?
No, porque para mí no fue un sacrificio, sino una elección. Siempre hay una parte de la pareja que tiene que adaptarse a la otra. Decidí seguir ese camino y estoy completamente feliz; para mí la familia es lo más importante.
Se ha publicado que pensábais adoptar una niña, ¿está en vuestro planes?
Lo hemos pensado. No es una decisión fácil y deberemos tomarla en conjunto, pero creo que está bien ayudar a que los niños puedan tener una vida mejor.
¿Es la filosofía que os llevó a crear la Fundación Luis Figo, no?
La Fundación lo hace a través del deporte y está funcionando muy bien. Ahora contribuimos económicamente, pero en el futuro nos ocupará más tiempo.
¿A qué te gustaría dedicarte dentro de unos cuantos años?
El negocio inmobiliario me parece muy interesante. Mirar casas, comparar precios, comprar, vender... Igual entro en ese mundo tan masculino.
¿Son más blandos los hombres cuando negocian ante una mujer como tú?
Ja,ja,ja. No respondo, a ver si se van a enfadar en casa. Pregúntaselo a ellos.
Figo parece un hombre celoso, ¿lo es?
Son celos sanos, como los que pueda sentir yo. Demuestran el interés del uno por el otro. Jamás me impide hacer cosas.
¿Hay algo que pueda romper la armonía entre vosotros?
Somos tranquilos, nos cuesta discutir... Igual nos toca cuando las niñas sean un poco mayores y quieran empezar a ponerse minifaldas extracortas y esas cosas. Me dice que yo seré comprensiva, pero que él lo va a llevar fatal.
¿Peor que cuando te las pones tú?
No suelo llevar demasiado escote, ni minifaldas exageradas. Mi estilo no es muy sexi. Eso lo guardo para casa y los míos.
Te has definido como una sueca con espíritu mediterráneo, ¿cómo se conjuga esa mezcla exótica?
Llevo diez años en España y creo que sabéis disfrutar más de la vida que la gente del norte de Europa. Me he ido contagiando. Ahora soy más divertida.
Las suecas tenéis fama de mujeres frías ¿Te identificas con ese tópico?
Fría no, pero soy muy equilibrada, cerebral, ordenada… Necesito tener a mi alrededor gente que me agite un poco. Es lo que dicen mis amigas, y también Luis. Así que tú eres la parte cerebral, y él la pasional de la pareja. Sí, eso, exacto.
¿En qué consiste para ti un buen plan nocturno?
Cenar bien, tomar un buen vino y, después, ir a la disco. Si salgo por la noche es para bailar. ¡Me encanta!
No parecíais tan marchosos.
En Portugal, cuando estamos de vacaciones y salimos de marcha, terminamos por la mañana, comprando el pan calentito antes de volver a casa.
Confiésanos alguna sorpresa que te haya dado Luis últimamente...
Una carta que me dejó un día... Porque le apetecía escribirme.
En la que te decía que te quería mucho.
(Se sonroja hasta la raíz del pelo). Sí, yo también le quiero mucho a él.