Eva Longoria en la fiesta Chopard en Cannes. | Gtres

Solo Eva Longoria podía llevar así un body de encaje negro con una falda larga

Su apuesta para acudir a una fiesta en Cannes ha sido firme y arrebatadora.

María Aguirre

Hay que ver lo de si que está dando la presencia de Eva Longoria en Cannes. Llegó a la ciudad francesa el pasado 17 de mayo para aparecer en la alfombra roja inaugural del festival de cine con un diseño negro de Alberta Ferretti que unía tul, brillos, volantes y hasta plisados de manera magistral. La noche siguiente confió en el gusto de Cristina Ottaviano para llevar en ese mismo contexto un vestido suyo metalizado y en los días posteriores se ha mantenido un poco al margen de las proyecciones de películas pero sí ha sido vista en un par fiestas, para las que ha elegido looks que tenían las aberturas como detalle diferencial. Por un lado, las que estaban presentes en un slip dress naranja de Victoria Beckham como el que lució en la boda de Brooklyn Beckham y Nicola Peltz; y, por el otro, en una pieza de Roberto Cavalli con broches dorados que dejaba a su vez la espalda al descubierto. 

Todo un despliegue fashion en el que faltaba por incluir el último de sus estilismos (por el momento) de lo que llevamos de edición. 

De nuevo un evento en el marco del famoso certamen, la fiesta Chopard Loves Cinema, ha servido como excusa para que la actriz, productora y empresaria se luciera ante los focos. En esta ocasión ha vuelto a tirar hacia un infalible como es el color negro pero no lo ha hecho de manera sencilla sino precisamente atreviéndose al máximo como ya hizo en Navidad cuando sorprendió con unos pantalones transparentes

Su elección ha sido esta vez un conjunto firmado por Pinko compuesto por dos partes: una falda larga anudada a la cintura hasta donde llega una abertura lateral extrema y un body de encaje de finos tirantes de clara estética lencera. 

Eva Longoria con look de Pinko en color negro
Eva Longoria con look de Pinko en color negro. | Gtres

Con su melena recogida en un moño de bailarina bien pulido que dejaba la raya del pelo en medio, los acompañantes de tal extrema combinación han sido unas sandalias con incrustaciones brillantes de Aquazzura y una selección de joyas de la firma anfitriona de la velada, Chopard, que consistían en unos largos pendientes de esmeraldas y diamantes además de dos brazaletes. 

Una forma de interpretar el total black –su fórmula más repetida en cualquier photocall– en clave sexi que le ha funcionado a Eva Longoria a las mil maravillas.