Los bolsillos, casi una rareza en el vestuario femenino. | GETTY

Por qué los bolsillos son tan poco populares en la ropa femenina

Diminutos o, directamente, inexistentes. Desde el siglo XVII hasta hoy, las prendas femeninas apenas han contado con bolsillos. ¿Te has preguntado por qué?

Clara Hernández | Woman.es

Es lo habitual: mientras la mayor parte de las prendas dirigidas al público masculino poseen amplios bolsillos y reductos interiores donde guardar la cartera, el móvil o algún secreto, en las diseñadas para mujeres los bolsillos brillan por su ausencia. O, de haberlos, suelen presentar un tamaño minúsculo.

¿Una cuestión de elegancia? No parece, si miramos a la Historia.

Al parecer, los bolsillos han acompañado los guardarropas durante, al menos, 400 años. Pero no de igual manera para los dos sexos.

Los bolsillos frontales y de pequeño tamaño son los más habituales | GETTY

Mientras los hombres ya los lucían en el siglo XVII cosidos a los pantalones, como son los actuales, las mujeres carecían de ellos, por lo que si necesitaban guardar, por ejemplo, dinero, debían fabricarse unos saquitos con cordeles que se ataban en la cintura y que luego ocultaban bajo la falda.

La razón, según las teorías que recoge ahora la web mic.com, es un tanto desalentadora (y sexista). En resumen: en aquellos tiempos, una mujer con bolsillos, con posibilidad de llevar cosas encima a salvo de la vista de los otros, no era una mujer de fiar.

"La frustración y las limitaciones del acceso de las mujeres al dinero y a la propiedad fueron claramente reflejadas en la reducida medida de sus bolsillos", resumió la historiadora Barbara Burman en el libro 'Pockets of history: the secret life of an everyday object'

Algo que explicaría que, incluso, cuando actrices como Marlene Dietrich los lucieran con audacia, casi siempre se tratara de bolsillos frontales, obvios.

A finales del siglo XX, los bolsillos tampoco han vivido una gran revolución: la exigencia de la delgadez les arrebató su lugar.

Hoy muchos de nuestros pantalones los llevan, pero... ¿Has probado a guardar el smartphone?