50 Años con Lolita

Desde que vio la luz en 1955 de la mano de Nabokov, su imagen ha sido un referente indiscutible. Cine, moda, belleza. Todos han sucumbido a su hechizo.

Laura Gamundí y Noelia Collado

El cincuenta aniversario del libro de Nabokov "Lolita" renueva la devoción por una imagen de culto. La nínfula que enloqueció al profesor Humbert Humbert pervive hoy como un referente cargado de sexualidad y frescura. Lolita ha inspirado filmes, canciones y obras de arte. Su nombre ha iluminado un sinfín de clubes nocturnos y su esencia no sólo ha impregnado productos de belleza: también ha marcado tendencia.

La femme-enfant
Con el nombre de Lolita, el escritor ruso-americano Vladimir Nabokov consagró el mito de la niña-mujer, el germen de esa otra gran referencia que es la mujer fatal. Lejos del canon de actrices como Shirley Temple o Mary Pickford, la belleza de la femme-enfant sugiere una mezcla de ingenuidad y perversión, candidez y provocación, y suele asociarse a la típica imagen erótica de la colegiala, con uniforme y falda corta. No obstante, este inofensivo cliché contrasta con la verdadera naturaleza de estas criaturas perturbadoras, que despiertan la libido de los hombres maduros. Y es que las lolitas son, además de infinitamente calculadoras, unas conquistadoras natas. Quizá recaiga, precisamente, en esa dualidad su enorme poder de fascinación.

Una musa difícil
"Lolita" fue la novela que catapultó a Vladimir Nabokov a la fama, y también la que le supuso más preocupaciones, dada la corta edad de su personaje, de sólo 12 años. Esta novela de carretera describe la fijación sexual que el cuarentón ilustrado Humbert Humbert tiene por las nínfulas, y en especial por la preadolescente Dolores Haze (Lolita). El libro de Navokov fue publicado en París, por Olympia Press, en septiembre de 1955, tras haber sido rechazado por las principales editoriales norteamericanas, y nació envuelto de un aura de escándalo. Tiempo después, el escritor se vio obligado a declarar insistentemente que no le gustaban las niñas de 12 años. Incluso llegó a afirmar alguna vez que ni siquiera conocía a ninguna niña. Cosas de la época.

Del libro al cine
La censura también acechaba la primera adaptación cinematográfica de "Lolita", que llevó a cabo el director Stanley Kubrick, en 1962, y cuyo guión escribió el propio Nabokov. Ambos acordaron aumentar la edad de la protagonista de los 12 a los 15 años, para evitar el escándalo. La inolvidable Sue Lyon encarnó a tan controvertido personaje y, debido al éxito y también al estigma que le supuso este papel, gozó de una popularidad efímera. Más que un filme-fetiche (como algunos se empeñaron en calificarlo), "Lolita" es una comedia negra que, a día de hoy, figura como un objeto sagrado entre los amantes del buen cine. Fuera de esta órbita, el remake holywoodiense de Adrian Lyne ensalzó la figura de Dominique Swain, de 14 años, que fue elegida entre 2.000 adolescentes.

La saga continúa
Muchas otras películas han utilizado el perfil de Lolita para inspirarse. En general se ha trasladado a actrices de físico frágil y perturbador que, con su atractivo, han manejado a los adultos como marionetas. Las hay de todo tipo.

Clásicas: aunque parezca mentira, antes de Sue Lyon, otras lolitas también habitaron la gran pantalla. En 1956, Carroll Baker, otra irresistible muñeca platino, protagonizaba "Baby doll", del director Elia Kazan. Y cuatro años después, la actriz Kay Meersman debutaba en "La joven", de Luis Buñuel.

Modernas : en 1976, Jodie Foster encarnaba a Iris, la prostituta yonqui y adolescente que sedujo a un violento Robert De Niro en "Taxi Driver". Por no hablar de Natalie Portman que, en "Beautiful girls" (Marty), encandilaba con su labia a un treintañero en crisis. Y qué decir de Mena Suvari en "American Beauty", emergiendo de una bañera de pétalos de rosa en la imaginación del padre de su mejor amiga. Otra de las lolitas de Kubrick, en versión más dark, fue Leelee Sobieski en "Eyes wide shut". La adolescente que correteaba por una tienda de disfraces, junto a los empleados de su padre, fue calificada de sex-symbol intelectual del Hollywood de entonces.

Emergentes : actualmente, la spanish lolita por antonomasia es María Valverde. La actriz que sedujo a Luis Tosar en "La flaqueza del Bolchevique" repite papel en "Vorvik", thriller con trasfondo biogenético.

En el país de las tendencias
Deseada por ellos y envidiada por nosotras, Lolita se ha convertido también en un icono de la moda y de la belleza a lo largo de los últimos cincuenta años. Aceptémoslo: ya no se llevan las top models de los 90. Su reinado apenas duró una década. Hoy, los diseñadores buscan modelos más jóvenes, casi niñas. Como las que desfilaron el pasado mes de ebrero en Milán bajo las órdenes de DG. O modelos como Rachel Kirby (imagen del Flower by Kenzo), que saltó a la escena internacional con 12 años. ¿Demasiado jóvenes? Quizá. Pero ellas no son las primeras. Ya en los años 60, Mary Quant escandalizó a los sectores más conservadores de la sociedad inglesa con la creación de una línea pseudo-infantil, presentada por modelos delgadísimas. Todas frágiles e inocentes, como Twiggy, la femme-enfant del swinging London. En 1995, otra modelo británica se alzó con el título indiscutible de lolita de la moda. Su nombre: Kate Moss. Edad: 19 años. El culpable: Calvin Klein. En la controvertida campaña de publicidad, la virginal Kate aparecía con el torso desnudo junto a Mark Wahlberg. Desde entonces, el imaginario infantil ha invadido la pasarela. Cada temporada, firmas como Marc Jacobs, Moschino y Blumarine, entre otras, incluyen en sus colecciones accesorios propios de una colegiala: bolsos-corazón, microminis, calcetines hasta la rodilla... Pero olvida la imagen ideada por Kubrick. Porque no existe un patrón único de lolita, sino múltiples versiones: punk, grunge, college… Busca en el armario de tu hermana pequeña y revive la ilusión de la adolescencia eterna. Más allá de las tendencias efímeras, la moda también puede ser un juego. ¿Te atreves a jugar? ¿O hace tiempo que abandonaste el país de Nunca Jamás?