Vestido polo de Oysho. | Oysho

Nunca hubieras imaginado que este vestido polo de Oysho podrías combinarlo de tantas maneras diferentes

¿Estamos ante una de esas piezas que sabemos vamos a utilizar una y otra vez durante todo lo que queda de otoño? Evidentemente. 

Julia García

Los hallazgos inesperados son los que mejor sientan cuando vas de compras. Esos que, sin haberlos siquiera buscado, pasan a convertirse en pieza fundamental en tu armario, hasta tal punto que empiezas a preguntarte qué era de él antes de que la prenda en sí estuviera contigo. Y como, parafraseando a La vecina rubia, "compartir es de guapas", hemos decidido contaros cuál ha sido esta inesperada llegada a nuestro vestidor de la que estamos tan orgullosas. 

Se trata de un vestido de punto en color piedra de manga larga y que llega un poco por debajo de las rodillas incorporando una pequeña abertura lateral cuya particularidad está en el cuello de polo que lleva incorporado. De no ser por este detalle tan preppy sería muy similar al que fichamos tipo sudadera hace unos días en Oysho que es tan cómodo como un chándal, pero son sus botones y sus solapas lo que le dan ese toque tan tendencia ahora que los polos han vuelto a nuestras vidas para quedarse. 

Y es precisamente este hecho el que le da mucha más versatilidad a la hora de lucirlo porque tal y como hemos podido ver en Instagram ya hay quien nos ha animado a combinarlo de múltiples formas diferentes. 

La primera de las fórmulas que nos viene a la cabeza es como propone Natalia Herrero, quien apuesta por unas zapatillas de caña alta, un chaleco tipo plumífero y un bolso bandolera. El clásico look todoterreno para aguantar una larga jornada de otoño desde la mañana a la noche con el que sabes que el confort lo tienes asegurado.  

Muy similar es la otra sugerencia de estilismo que fichamos en redes sociales en las que también son unas sneakers las elegidas como calzado aunque en este caso son bajas y blancas para quedar mejor con el abrigo a cuadros con el que anima a lucir el vestido. 

Y si creías que este vestido de Oysho solo funcionaría con calzado deportivo estabas muy equivocada. Con unas botas camperas en color negro el resultado es igual de bueno y le restarás informalidad por si quieres llevarlo con un bolso de asa corta y un abrigo clásico en un contexto de oficina, por ejemplo.  

Una auténtica sorpresa del otoño que ya se ha convertido en parte de nuestro "uniforme" esta temporada.