Distintivo y adorno, el icónico cierre del bolso Love de Pinko juega con la idea de las aperturas en el nuevo modelo Click (325 €).   | JC de Marcos

El nuevo bolso icónico de Pinko es bandolera y acolchado

Poco más de un lustro desde que Pinko lo concibió, el bolso Love se ha convertido en un pilar fundamental de la firma italiana. Con su última versión, de nombre Click y tan audaz como para revisitar su inconfundible cierre, la historia continúa.

Laura García del Río | Woman.es

Lo sacaron a la luz en 2016. En el nombre, Love, iban implícitos la intención y el mensaje: aquel bolso era una declaración de amor a una pieza que ha trascendido la jerarquía de accesorio en el armario femenino. Aliado y compañero fiel; distintivo personal, armadura o incluso declaración de estatus e intenciones; a veces pragmático y otras ornamental, pero siempre necesario. Al fin y al cabo Pinko nació a finales de los 80, y la década marcó una actitud hacia la moda y la mujer que mantiene hoy. «El estilo de Pinko refleja a la mujer contemporánea: informada, comprometida, curiosa e independiente. No tiene miedo a mostrar su fuerza y su sensibilidad, pero tampoco su inteligencia, ironía o sensualidad», reflexiona Caterina Negra, hija de los fundadores –Pietro Negra y su esposa Cristina Rubini– y desde 2011 directora creativa de la enseña familiar. La suya es una interlocutora que usa su armario para proyectarse. Y el bolso es un elemento definitorio en esa ecuación.

Love fue la contundente respuesta de la enseña a esa realidad. Interpretado en infinidad de versiones con una versatilidad que se hace eco de la que la mujer juega en sus muchos roles –porque Pinko «está muy enfocado a los cambios», dice Negra, «especialmente a los socioculturales», y entiende que la moda es un reflejo del momento–, el cierre ha sido el distintivo desde el primer diseño: dos pájaros cerrando un círculo que en el imaginario de la firma representa todo lo que define el universo femenino según Pinko: amor y libertad, creatividad, unión, fuerza y ligereza. Coincide que en China, donde lo han apodado "el bolso golondrina", esta ave simboliza un mensajero de vida, felicidad y buena suerte. Inmutable, es el hilo conductor de una familia de bolsos que sigue creciendo en un alarde de versatilidad y creatividad a partes iguales. A manos del equipo creativo de la enseña se conjuga en tejido vaquero y en crochet. Luce flecos y abalorios. La piel baila haciendo volantes o brilla bañada en barniz y pedrería. Incluso la silueta se amolda para adueñarse de dos de las tendencias que trae la nostalgia: las formas hobo que rescata el bohochic y la alargada baguette de asa corta que colgaba de todos los hombros en los 2000. Pero el fetiche de esta temporada es el modelo Click, de piel acolchada, en el que el cierre se reinventa, recortado para dejar ver la textura de los materiales detrás de él. Porque un icono puede permitirse cambiar, sin perder su identidad.