8 preguntas que debes hacerte antes de comprarte algo (especialmente si es caro)

Araceli Ocaña | Woman.es

Seguro que hay días que no sabes qué ponerte... ¡Pero el armario está lleno!

Si no te has apuntado a la última tendencia que triunfa en Internet (tener solo 33 prendas en el armario), quizá sea mejor empezar con un pequeño cambio, como por ejemplo empezar comprando de manera inteligente.

Y para conseguirlo, tienes que superar (sinceramente) las 8 preguntas que debes hacerte antes de comprarte algo:

1. ¿Sabes ya cuándo lo vas a usar?

Te encanta ese top de espalda abierta, pero el verano en tu ciudad dura 5 días exactamente. También podrías llevarte ese mono estampado con cristales de colores engarzados, pero no tienes ningún evento en el que lucirlo y en el día a día queda exagerado... A veces una prenda, por muy bonita que sea, no tiene cabida en nuestra vida. Es mejor dejarla ir...

2. ¿Merece la pena por ese precio?

Si la prenda es cara, ¿le vas a dar uso? ¿Está hecha con buenos materiales? ¿Te encanta su diseño? Es una pregunta que debes hacerte incluso si se trata de algo barato: ¿va a durar? ¿se va a arrugar con facilidad? ¿se amolda a mi cuerpo o hace una forma fea?

3. ¿Podrías conseguirla más barata?

Si esperas a rebajas, si buscas en un outlet, si quieres esa prenda pero no te importaría cambiarla por una versión más económica... Si cualquiera de esas opciones es posible, déjala en la tienda.

4. ¿Te lo puedes permitir?

Esta debería ser una pregunta irremplazable: si no tienes dinero para comprarla o tu vida va a empeorar por hacerlo... No la compres.

5. ¿Combina con lo que ya tienes?

Si comprar una chaqueta va a suponer, además, una blusa, una falda, unas sandalias y un bolso, quizá no sea tan buena compra. Si puedes imaginarla con, al menos, dos combinaciones de tu armario, entonces será una compra que merezca la pena.

6. Y si la dejas esperar... ¿La sigues queriendo?

A veces, no hay nada como ponerse aprueba. Deja la prenda en la tienda y sigue de paseo: vuelve a las horas o, mejor, a los días. Si aún te ronda en la cabeza, entonces, no lo dudes, es tuya.

7. ¿Te la mereces?

Las compras son, en ocasiones, premios por algo. Una mala semana laboral, un aprobado, ¿quién sabe? Sabemos que siempre vas a tener un motivo pero, sé sincera, ¿te la mereces?

8. Cuando te lo pruebas, ¿te ves guapa?

Si simplemente te ves normal o incluso no te convence, ¿por qué te lo ibas a llevar? Cambia el chip y ponte solo la ropa que te sienta bien, así habrá poco margen de error...

Y, por cierto, hemos evitado una pregunta: "¿Lo necesitas?" Pero sabes que necesitar, lo que se dice estrictamente necesitar, quizá no... Ahora, si pasas todas esas preguntas positivamente, está claro, ¡tiene que ser tuya!