Fátima

Así era el vestido de novia de la primera boda de Meghan Markle

Un diseño de escote palabra de honor que nada tiene que ver con el que escogió para casarse con el Príncipe Harry.

Woman.es

El 19 de mayo del 2018, Meghan Markle y el Príncipe Harry se daban el "sí, quiero" en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor ante más de 4 000 invitados. Una boda para la que la duquesa de Sussex quiso apostar por un vestido de corte clásico, con escote barco y manga tres cuartos, creado en exclusiva para ella por la entonces directora creativa Givenchy Clare Waight Keller, y por uno mucho más atrevido de escote halter firmado por Stella McCartney para la recepción posterior al enlace

No eran estos los primeros looks nupciales de la exactriz. Y no lo decimos porque la viéramos en la pequeña pantalla gracias a su papel en 'Suits', sino porque no hay que olvidarse que 7 años antes de aquello, se casaba con el productor Trevor Engelson en Jamaica

Pocas imágenes se habían visto hasta ahora de aquella informal ceremonia en la que nada tuvo que ver con la de carácter real que celebró junto al que es padre de su hijo Archie, pero gracias a algunas de las fotografías que se han ido filtrando hemos podido analizar cuál fue el estilismo escogido por Meghan Markle para aquel enlace de 2011. 

Mucho más atrevido que el vestido que luciría siete años después, Meghan optó para casarse con su primer marido -del que se separó al poco tiempo según la prensa británica por "diferencias irreconciliables"- por una pieza de escote palabra de honor drapeado con una pequeña abertura en pico en la parte superior y un llamativo cinturón joya a los que no le añadió más complementos que unos discretos pendientes que se escondían bajo su melena suelta peinada de manera natural con raya al medio y, durante la fiesta, con una informal coleta. 

Es curioso como este diseño guarda mucho parecido con el que Kate Middleton escogió para el día de su boda con el Príncipe William ese mismo año. No nos referimos a la creación de cuerpo de encaje y voluminosa falda con la que entró en la abadía de Westminster sino al vestido por el que se cambió para la posterior fiesta en Buckingham Palace. 

Kate Middleton junto a Camilla Parker en la recepción posterior al enlace de los Duques de Cambridge. | WPA Pool / GETTY

Esta se trataba de una prenda de satén creada por Sarah Burton, al frente de Alexander Mcqueen, que, a diferencia de la de su cuñada, contaba con más vuelo en la zona de la falda para darle un corte más tradicional que potenció con un bolero de pelo que utilizó como accesorio al cubrir el escote corazón que realzaba la zona del pecho de una manera muy elegante.