Panel: “La mujer en el ecosistema start-up”. Izda., Natalia Vázquez, de la Fundación Incide; centro, la presentadora, Clara Sánchez-Castro; dcha., Gabriela Orillé, de Myinvestor. | D.R.

Segunda jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): el valor de ser pioneras y el reto de no dar un paso atrás

Hoy ha tenido lugar la segunda jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW), dedicada sobre todo a ellas, a los ejemplos que sirven de inspiración a otras mujeres dispuestas a superar obstáculos y abrir brecha.

CARLOS A. MENDÍA

Mujeres valientes que abren camino, decididas a llegar a donde otras no han podido o no las han permitido llegar. Las pioneras son un admirable antídoto contra mitos y prejuicios, la demostración de que el género es una barrera tan artificial como injusta. Y, al mismo tiempo, todavía hoy, son la prueba de que aún son muchos los territorios que la mujer debe conquistar.

La segunda jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW), organizada por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y la Fundación Incyde, con la implicación de la revista Woman como patrocinador, ha estado dedicada sobre todo a ellas, a los ejemplos que sirven de inspiración a otras mujeres dispuestas a superar obstáculos y abrir brecha.

- Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): La industria también debe ser territorio femenino

- Primera jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): no habrá igualdad sin liderazgo femenino y sin mujeres en la tecnología

La primera de las mesas redondas, moderada por Pere Navarro representando al CZFB, ha reunido a cuatro lideresas que están impulsando la transformación femenina del mundo de la empresa, pública y privada. Una transformación que debe iniciarse precisamente desde la dirección de los equipos de trabajo. “Ese cambio pasa por la inclusión del talento femenino, creando un ecosistema que lo identifique y lo promueva. Y eso parte de una manera de entender el liderazgo como un instrumento que ayude a crecer y que saque el máximo de las capacidades de las personas”, sostenía Cristina Gallach, secretaria de Estado de Asuntos Exteriores para Iberoamérica y Caribe.

A esa idea se sumaba Isabel Maestre, directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, distinguiendo entre el concepto tradicional del líder masculino, centrado en los objetivos, y un liderazgo más femenino, enfocado sobre todo al desarrollo de la empatía para, a través de ella, lograr una mayor eficiencia y mejores resultados. “Pero para conseguir eso, tenemos que ser más las mujeres que estemos en esos puestos de decisión y ser más visibles —añadía Verónica Fisas, consejera delegada de Natura Bissé—. Quitarnos complejos, olvidarnos de esos prejuicios que a veces nos atenazan, no sentirnos culpables por tener que conciliar y ponernos en valor”.

Panel “El liderazgo femenino”. Desde la izda.: Isabel Maestre (AESA), Cristina Gallach (secretaria de Estado) y Pere Navarro.   | D.R.

Guayente Sanmartín, alta directiva de Hewlett-Packard, ponía a su vez de relieve la importancia de crear redes de apoyo entre mujeres que propicien ese cambio: “Cada una, desde nuestras responsabilidades, tenemos que comprometernos a transformar de esa manera las organizaciones involucrando a todos, trabajando con todos los perfiles, masculinos y femeninos. Construyendo diversidad”. Gallach concluía que las iniciativas individuales no bastan y que todavía se necesitan fuertes políticas públicas, por ejemplo con la imposición de cuotas, que propicien una mayor presencia femenina en el liderazgo empresarial.

“Sería una magnífica noticia que las pioneras fueran declaradas más pronto que tarde especie en extinción”. Así daba comienzo Mayka Sánchez, directora de Woman, el panel de debate en el que participaban otros cuatro ejemplos de valor y resiliencia. Cristina Moreno, la primera mujer en alcanzar el rango de teniente coronel de la Guardia Civil, cuerpo en el que la presencia femenina se reduce al 13%, reconocía que “en mis 30 años de servicio me he encontrado muchos obstáculos. Algunos territorios siguen siendo muy masculinos. Se abren a la mujer por derecho, pero no de hecho. Así que tienes que adaptarte y resistir”.

Blanca Sorigué, la primera directora general del CZFB (en su sector solo hay un 22% de mujeres) confesaba que abrir brecha condiciona porque para lograrlo hay que demostrar ser más para ser una más: “No hay otro camino que creer en una misma. Estar convencida de que vales y tener la valentía de empeñarte en demostrarlo”. Así lo ha hecho también Cristina Manresa, primera comisaria de los Mossos d´Esquadra (21% de mujeres en el cuerpo), que se siente orgullosa de ayudar a eliminar prejuicios y abrir puertas. Partidaria para ello de las cuotas, “aunque eso genere una enorme resistencia en mis compañeros hombres. De hecho, las mujeres que consiguen sus puestos por cuota son mal aceptadas”. Lo importante es hacer ver a muchas jóvenes que piensan en emprender caminos poco transitados por mujeres que todo es posible si enfocas bien tus recursos. De esa forma lo explicó en su exposición Gema Hassen-Bey, una de las primeras medallistas españolas paraolímpicas y la primera que ha logrado subir en una silla de ruedas el Teide: “Lo importante no es ser la primera, sino lograr que otras se sumen a ti”.

Panel “Homenaje a las pioneras”. Desde la izda.: Cristina Manresa, Blanca Sorigué, Mayka y Cristina Moreno. | D.R.

Ese es también el objetivo de quienes formaban la siguiente mesa de debate, dedicada a la escasa presencia femenina en los entornos tecnológicos. Un dato para exponer el problema: solo el 18% de las 'start-ups' que se han fundado en España tienen al frente a una mujer. ¿Por qué esa falta de interés o de oportunidades? ¿Cómo se cambia esa tendencia? Intentaron responder a esas preguntas Natalia Vázquez, de la Fundación Incyde; María Benjumea, CEO de Spain Star-up; Gemma Sorigué, experta en digitalización; Gabriela Orillé, co-CEO de Myinvestor, y Max Trejo, de la Organización Internacional de la Juventud para Iberoamérica. Hubo consenso en la razones: los estereotipos de género alejan a las mujeres de las carreras técnicas; faltan referentes femeninos que sirvan de ejemplo y arrastre, y se necesitan inversores que crean en 'start-ups' lideradas por mujeres. Una idea común les sirvió como conclusión: la tecnología es un campo abierto, receptivo, de manera que, como dijo María Benjuma, “depende de nosotras convencernos de que podemos y debemos estar ahí”.

Este gran proceso de transformación que debe llevar a la paridad, a la completa eliminación de diferencias por género, sigue enfrentando profundas resistencias culturales. De ello se habló en la mesa redonda que ha tenido un mayor contenido político en el BWAW. Joan Clos, exministro y exalcalde de Barcelona, alertó sobre esas tendencias representadas en propuestas extremistas que pretenden recortar los derechos femeninos. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero se mostró optimista al respecto: “No va a haber parálisis en estos avances. Al contrario, esos brotes reaccionarios van a rearmar el feminismo y ayudarán a dar el siguiente salto: pronto ya no bastará con no ser machista, habrá que ser antimachista”.

Susana Malcorra, excanciller de Argentina, y Rebeca Grynspan, de la Secretaria General Iberoamericana, también han detectado esa presión renovada por erosionar las conquistas sociales de las mujeres y por eso insistían en que, ahora más que nunca, no hay que caer en la complacencia y seguir siendo proactivas en la conquista de la igualdad, una tarea que para José Luis Bonet, de Incyde, debe ser impulsada especialmente desde las instituciones públicas.

Panel “La mujer y los conflictos culturales en el mundo”. Desde la izda.: Susana Malcorra, Rodríguez Zapatero, Joan Clos, la presentadora, Rebeca Grynspan y José Luis Bonet.   | D.R.

Queda una última jornada del BWAW, con debates sobre la mujer, la empresa y el liderazgo, que podrás seguir en 'streaming'. ¿Te la vas a perder?