Anya Bartels -Suermondt

“Quiero impulsar el papel de la mujer en el mundo del karate”

Lo ha ganado todo en el mundo del karate. Es número uno en el ranking mundial WKF, y alcanzó el oro en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020. En 2022 ha conseguido el oro en los Campeonatos de España y de Europa, y acaba de ganar la medalla de oro en los World Games.

Woman.es para Iberdrola

Se apuntó a karate a los cuatro años, en su Talavera de la Reina natal, solo para estar con su hermano (de seis). Ahora deja el tatami para comenzar una nueva etapa en la que busca dar visibilidad a la mujer en esta disciplina.

¿Cómo fueron tus comienzos como mujer en un deporte tan duro?

Al principio no eres consciente de la diferencia entre chicas y chicos. Después empiezas a ver que no hay tantas chicas en el vestuario, y en la competición te vas dando cuenta de que no hay seleccionadoras, árbitros, y que en el mundo que rodea al karate falta la imagen femenina. Pero poco a poco vamos cambiando eso.

¿Qué te ha dado el deporte en tu vida?

Yo soy como soy por el karate. Ha influido en mi personalidad y en mi forma de ser al 100%. Me veo capaz de hacer todo lo que se me ponga por delante en la vida porque sé que consiste en trabajar, en esforzarte día a día, en no rendirte, aunque a veces cueste mucho o las cosas no vengan bien dadas.

¿Qué momento destacarías en tu carrera como karateca?

Hay tantos..., el abrazo de una persona súper importante, ganar el primer mundial y ver a mi madre y a mi padre llorando, la medalla de los Juegos Olímpicos y saber lo que significaba para mí, para la gente de mi alrededor, para el karate. Es muy difícil elegir un solo momento. Tras ganar el oro en los World Games.

Anya Bartels -Suermondt

¿Te dejas algo por hacer?

Mi idea era ganar el campeonato de España, el de Europa y los juegos mundiales, y si lo conseguía era el broche de oro y la manera de cerrar mi carrera deportiva. Ahora viene la otra parte, la de transmitir, dar seminarios alrededor del mundo, crear una comunidad donde compartir karate. Quiero impulsar el papel de la mujer para que haya más entrenadoras, más árbitros mujeres, y fomentar la defensa personal. Ahora se abre otro camino, de compartir y enseñar. Siento que la vida me ha tratado muy bien, que gracias al karate he conseguido tantos sueños tan bonitos que ahora toca devolvérselo.

¿Cuál ha sido el papel de los patrocinadores en tu carrera?

Para mí han sido muy importantes porque del karate no se vive. Nuestras competiciones no tienen premios económicos y no tenemos un salario como deportistas. Sin patrocinadores que apoyen nuestra carrera deportiva es muy complicado. Además, se crean vínculos con ellos, son compañeros, son amigos y siempre están pendientes. Ellos te apoyan y dan visibilidad al trabajo que haces. Por ejemplo, recientemente he inaugurado la “Huella de oro” en la sede de Iberdrola. Es una especie de paseo de la fama con las huellas de las mujeres deportistas que vayan llegando. Me hace mucha ilusión, porque las mías son las primeras, pero estaré rodeada de grandes deportistas a las que admiro.