Hay mucho que ganar teniendo a más mujeres en posiciones de liderazgo

Las cifras del Informe Global de la Brecha de Género del Foro Económico Mundial (WEF) 2020, no son más esperanzadoras. Solo un 18 % de las firmas en el mundo tienen a una mujer en la alta dirección.  

Redacción Woman

Un estudio realizado en 2019 por la OIT (Organización Internacional del Trabajo), Las mujeres en la gestión empresarial: Argumentos para un cambio, señaló que el 57% de 13 mil empresas encuestadas en 70 países, indicaron que las mujeres constituyen menos del 30 % de sus cargos directivos superiores. En lo que respecta a cargos de máximo nivel, el porcentaje más amplio de empresas (35 %) indicó que las mujeres ocupan entre el 1 % y el 10 % de estos puestos. 

Los estudios lo dicen. A medida que vamos aumentado en las posiciones de toma de decisión de las empresas, las mujeres van disminuyendo en esos cargos. Y nos preguntamos cómo es posible, si numerosos estudios concluyen que, la inclusión de las mujeres en puestos directivos dentro de las organizaciones, mejoran los resultados de los negocios. 

 “Descubrimos (como resultado del estudio antes mencionado de la OIT) que la diversidad de género es necesaria para un rendimiento comercial competitivo y puede impulsar resultados comerciales positivos, pero crea también incentivos más generales para la igualdad de género dentro de las empresas. En concreto, nuestra investigación muestra que cuando hay diversidad en los puestos directivos de máximo nivel y en las juntas directivas, las mujeres acceden más fácilmente a los cuadros directivos medios o superiores, se reduce la segregación laboral en razón de género y se crea un entorno de trabajo más inclusivo en general”. 

No solo esto. Más del 54% de las empresas manifestaron que mayor inclusión de las mujeres en todos los niveles, ha significado mejoras en materia de creatividad, innovación y apertura, y un porcentaje análogo de empresas señaló que la inclusión de género mejoró su reputación. 

Hay mucho que ganar y nada que perder. Y es lo que refleja otro estudio más reciente de McKinsey & Company, en el que concluye que el balance de género en el sector empresarial puede impulsar el PIB de América Latina hasta un 34 %, adicional. Y señala que una mayor participación femenina en los consejos de administración significa mayores beneficios tangibles en su rentabilidad, gobierno, reputación y sostenibilidad. 

¿Qué ocurre entonces?

Una de las causas seguramente es la que menciona la misma OIT, la falta de referencias de mujeres en cargos de toma de decisión dentro de las empresas. Al ver que mujeres tienen poder dentro de las organizaciones, quienes están desarrollando su carrera profesional dentro de ellas, se dan cuenta de que lo normal es estar allí donde toda la vida han estado prácticamente solo hombres y comprendemos que no hay que tener super poderes sino las mismas habilidades y preparación que nuestros compañeros. Pero hay más.

Natalia Brandler, fundadora de la asociación venezolana que impulsa el liderazgo de la mujer, Cauce, señaló recientemente para un medio digital que 1 de cada 4 mujeres que ocupan puestos de poder dentro de las empresas en América Latina están pensando en abandonar sus puestos porque no pueden conciliar trabajo y la fuerte carga familiar. Es por ello, que muchas empresas y gobiernos están tratando de solucionar un problema que no solo beneficia a las mujeres sino a las empresas y a las economías. 

Es un hecho que las mujeres deben y tienen el derecho de estar en puestos de toma de decisión al igual que los hombres. Pero para ello, hay que acabar con techos y paredes de cristal, suelos pegajosos, peldaños rotos y tantos términos que reflejan la cantidad de barreras a las que se enfrentan. 

Hay que comprender que el liderazgo femenino es un complemento al masculino y que compartiendo este liderazgo no solo llegaremos más lejos, sino que enfrentaremos de manera muchísimo más efectiva esa transformación que la misma pandemia nos exige.

Pero para ello, hay que ir a la raíz en las mismas empresas porque según Lean in, una organización que apoya a mujeres a que alcancen el liderazgo, el impedimento de que las mujeres asciendan a posiciones en niveles superiores se encuentra en ese primer paso hacia la gerencia. Por cada 100 hombres promovidos o contratados en su primera posición de liderazgo, solo 72 mujeres tienen la oportunidad de dar el mismo paso. ¿Qué significa esto? Según el estudio Women in the Workplace 2019, de McKinsey & Company y Lean in esta brecha al inicio de la carrera genera como resultado una brecha aún mayor: que los hombres ocupen al final el 62% de los puestos de nivel directivo frente al 38% de las mujeres.

¿Estamos realmente preparados para abordar una transformación inclusiva en las empresas?

Esta fue la pregunta nuclear de la interesante mesa: “El papel de la mujer en la empresa" que tuvo lugar en el evento online eWoman Business, dirigido a la mujer profesional y organizado conjuntamente por Prensa Ibérica y Womenalia en colaboración con la revista Woman, contando con el patrocinio de Madrid EmprendeCorreosToyotaNaturgyEYMastercardHiscox y Armani Beauty

Una mesa moderada por el periodista Fernando Garea y en la que participaron Victoria Gámez Simarro, directora de soluciones tecnológicas de Naturgy y Begoña Villacís, Vicealcaldesa de Madrid | EWOMAN BUSINESS

La directora de soluciones tecnológicas de Naturgy, Victoria Gámez Simarro, afirmó que : “No solo estamos preparados para abordar una transformación inclusiva en las empresas, sino que estamos provocando el cambio. Y para ello, las empresas hoy integran objetivos y medidas de igualdad de género no solo en sus objetivos de sostenibilidad, sino también en sus planes estratégicos y planes de negocio”.

“Al analizar el rol de la mujer en la empresa no podemos caer en la tentación de construir solo desde la visión de la mujer, sino también desde el rol de los hombres, porque esto nos involucra a todos, y el objetivo es sintonizar y no superponer las formas de comunicarnos, relacionarlos y reconocernos. En la forma en que ambos sumamos, aportamos balance y equilibrio y con ello mayor competitividad.”

En Naturgy la diversidad es un objetivo del Plan Estratégico, impulsado desde la alta dirección, a través de su modelo de competencias y liderazgo diverso e inclusivo, la  promoción y formación. Sus objetivos en el plan 2021 – 2025 son al menos un 40% de presencia de talento femenino en los niveles gerencial y directivo,  y al menos un 10% de la plantilla menor de 30 años. Los avances de esta gestión se reportan al Comité de Dirección y Consejo de Administración del Grupo.

Sin duda, un ejemplo claro de que cuando hay compromiso, apuesta firma y se cree realmente en ello, la transformación inclusiva en las compañías es posible. 

Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid; Fernando Garza, director de El Periódico de España y Victoria Gámez Simarro, Directora de Soluciones Tecnológicas de Naturgy. | -

Por su parte, Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid, aseguró que es un hecho que existe la desigualdad: “Los avances que hemos conseguido no están consolidados”. Y es que , como afirmó "tenemos muchas amigas congelando óvulos, aplazando la maternidad por el trabajo. La maternidad nos atraviesa y nos penaliza. Llega en el momento más importante de nuestra carrera profesional". 

Y esa es una realidad a día de hoy. Una realidad que debemos cambiar. Un cambio que es responsabilidad de todos.