Senegal ya tiene microcréditos

Gracias al apoyo de la familia Benetton y a la tenacidad del cantante Youssou N’Dour nace ahora el proyecto Birima. ¿Lograrán estos créditos cooperativos frenar la salida de pateras hacia una Europa tan idealizada?

Ester Aguado

En el año 2006, el Grupo Benetton cumplió su 40 aniversario. Para festejarlo, la empresa italiana montó una fiesta por todo lo alto en el centro Pompidou de París en octubre de ese mismo año. Luciano Benetton, como maestro de ceremonias, invitó a decenas de amigos y estrellas internacionales, como el cineasta Spike Lee, el diseñador Philippe Starck, la rockera Patti Smith y el cantante Youssou N’Dour para que le acompañaran. En este encuentro, el músico senegalés le explicó a Luciano que África era uno de los continentes que no estaban representados en Fabrica, el laboratorio de investigación artística que la firma abrió hace 14 años en Treviso (Italia). Luciano, sorprendido, le aseguró que iba a compensarle... ¡Y de qué forma! Así nació Birima, un entusiasta proyecto solidario que el pasado 14 de febrero acaba de hacerse realidad. Benetton no solo ha destinado un sólido apoyo económico a esta entidad de crédito cooperativo fundada por Youssou, sino que toda la campaña mundial de comunicación 2008 del grupo internacional estará dedicada a poner de relieve la capacidad emprendedora de los países africanos y a publicitar el proyecto Birima: la posibilidad de pedir un microcrédito para hacer realidad un pequeño negocio en Senegal. ¿Su lema? ‘Africa Works’. «Mi experiencia directa me ha enseñado que un préstamo, por pequeño que sea y siempre que esté destinado a realizar un proyecto, es una forma eficaz de luchar contra la pobreza. África no pide limosna, sino fondos reembolsables con tipos de interés preferenciales», explica Youssou N’Dour, el cantante africano más internacional –y comprometido con mil y un proyectos humanitarios–. Este portavoz de Amnistía Internacional y embajador de Unicef nos aseguraba, en su estudio de la capital senegalesa, que la situación geográfica no influye en el éxito de una persona: «Da igual que procedas de Kuala Lumpur o de un barrio pobre de Dakar, como yo: solo necesitas creer. Creer que los hombres nacen iguales, que tienen la misma potencialidad, que no es el medio el que nos hace crecer, sino lo que tú puedas hacer para mejorarlo. Necesitábamos comunicar a lo grande este proyecto, para que la gente se anime a trabajar con Birima porque, como reza un dicho en wolof –la lengua autóctona–, «lo que una sola persona puede conseguir, dos lo harán mejor.»
El sagrado valor de la palabra
Birima nació para responder a las necesidades de financiación de aquellos senegaleses que, pese a presentar un proyecto de empresa o actividad interesante, no podían ofrecer garantías o avales concretos. Birima es el nombre de un rey del siglo XIX que solo se dirigía a su pueblo una vez al año, por eso concedía el máximo valor a la palabra dada. Así, inspirándose en este monarca, la persona que solicita un crédito lo avala con su palabra, su honor y la respetabilidad de la familia de la que procede, que en una sociedad como la senegalesa lo es todo. La entidad apoyada por Benetton contempla ofertas sostenibles y competitivas según cada persona, créditos a medio y largo plazo y préstamos superiores a la media africana. «Los artesanos, profesionales y artistas podrán iniciar así actividades autónomas. En los proyectos presentados no solo se tiene en cuenta las probabilidades de obtener beneficios, sino su valor social y las posibles repercusiones positivas para la comunidad», asegura Alessandro Benetton, vicepresidente ejecutivo.
«Se trata de un proyecto que, precisamente porque se basa en la capacidad de emprender, en el esfuerzo, en el trabajo, en el optimismo y en el interés por el futuro, representa el nuevo rostro de África.» Senegal ha sido elegido como país piloto porque es uno de los estados africanos más estables, aunque aún existan profundos desequilibrios de renta. Junto a las apariciones en prensa y en vallas publicitarias, la nueva campaña de Benetton –presentada en Dakar hace unas semanas– se completa con otras iniciativas: la reedición del exitoso tema ‘Birima’ –grabado en 2000 por Youssou–, que ahora cuenta con la participación de Patti Smith; un ví deo dirigido por el iraní Babak Payami (León de Plata 2001); una web diseñada en Fabrica (www.birima.org); un encarte en la revista Colors y una serie de dibujos animados para las televisiones africanas. «Si hay algo que no puedo soportar es que, cuando se habla de África, todo es corrupción, pobreza, guerra y sida. Nunca se habla de su cara positiva: por ejemplo, en Liberia tienen a una mujer como Jefe de Estado (Ellen Johnson-Sirleaf), elegida democráticamente. Ruanda es el país con más parlamentarias del mundo (49%), por delante de Suecia. La responsabilidad de las mujeres es cada vez más grande; algo está cambiando... », explica Youssou N’Dour.
Pero, al mismo tiempo, surgen problemas nuevos: ¿Por qué los jóvenes quieren emigrar, aun a costa de jugarse la vida en las pateras? Porque no tienen trabajo. «No lo tienen porque carecen de formación: ¿Qué actividad vas a ofrecerle a alguien que no sabe hacer nada? La educación es básica para poder tener o buscar oportunidades. » Nadie lo hubiera explicado mejor.