Piensa en blanco

Este pueblo, conocido como La Perla de los Alpes, se ha convertido en el paraíso de los surferos de la nieve. Pero no es un territorio exclusivo: si no sabes esquiar, quizá te apetezca conducir un trineo de huskies o tirarte en tirolina entre glaciares. ¿Te atreves?

Marta Flores y Esther Aguado

Al llegar a Saas- Fee, en la región suiza de Valais, se tiene la sensación de entrar en un refugio privado, fuera del mundo cotidiano; un lugar hecho a medida para disfrutar con los cinco sentidos de un bienestar activo. Envuelto por trece cumbres que sobrepasan los 4.000 metros de altitud (entre las que destacan las montañas de Allain, Dom y Rimpisch) este pueblo peatonal del glaciar invita a practicar cualquier deporte de invierno que se pueda imaginar (esquí alpino, esquí de fondo, snowboard, descenso en trineo, snowtubing, airboard...) –hay 145 km de pistas–, pero también a dar largos paseos a pie, con raquetas de nieve, con antorchas o con románticos coches de caballos –hay unos 300 km de caminos para excursionistas y abundantes senderos temáticos.
Lo más curioso es que Saas-Fee tiene una superficie de menos de 50 km2 (aproximadamente la mitad de la isla de Formentera). Pero es evidente que los suizos han sabido sacar partido a este reducido espacio, pues además de ser la meca de los esquiadores de Europa –que, gracias a la altitud del lugar, pueden practicar el deporte blanco en invierno y en verano–, tiene otros muchos atractivos. Para empezar, no puedes salir de allí sin probar su tren vertical subterráneo, el Metro Alpin. Cuando hayas digerido su vertiginosa subida relámpago, te darás cuenta de que has llegado a la estación de Mittelallalin, a 3.500 metros de altura. Además de hacerte la foto de rigor, puedes comer en el restaurante giratorio más alto de los Alpes, con maravillosas vistas sobre los glaciares, o visitar el Ice Pavilion, el pabellón de hielo más grande del mundo. Tras vivir esta experiencia única, tienes dos opciones: disfrutar de un baño relajante en los numerosos balnearios que se reparten por Saas- Fee o, si no perdonas una tarde-noche de juerga, irte a cualquiera de los pubs y discotecas que ofrece este pueblo. Recuerda: a partir de las tres de la tarde, los bares de hielo que hay en la parte baja de las pistas comienzan a llenarse de gente. La animación continúa solo hasta la medianoche.
Esquí y otras aventuras
Un total de 95 cañones de nieve se encargan de que Saas-Fee sea el templo del esquí durante todo el año. Pero si prefieres otras aventuras, este también es tu sitio: sube al Feeblitz, un tobogán de 900 metros de largo en el que puedes alcanzar velocidades de hasta 40 km/h, o atraviesa, mediante puentes colgantes y tirolinas, el barranco de Alpin.
Beber y comer
Unos sesenta establecimientos están a tu disposición para servirte una gastronomía en la que no faltan platos típicos como la raclette, la fondue de queso o el zvieriteller (una especie de entremeses fríos), regados con vinos excelentes (prueba el de Wallis). ¿El souvenir estrella? Por supuesto, el chocolate suizo, cien por cien cacao. ¿Otro capricho? Reserva mesa en el Waldhotel Fletschhorn (www.fletschhorn.ch). Su cocinero, Markus Neff, ha sido elegido el chef del año 2007 en Suiza.
Rutas y escapadas
Si tu estancia en Saas-Fee es de varios días, vale la pena que veas: el castillo de Stockalper, del siglo XVII , en Brig; el pueblo de Zermatt, famoso por su ubicación al pie de la montaña más conocida de los Alpes, el Matterhorn; Leukerbad, conocida por las virtudes de sus aguas termales; Lötschental, patrimonio natural mundial de la UNESCO; Sion, la capital del Valais, con una gran herencia arquitectónica, y Raron, donde se encuentra la casa del poeta Rainer Maria Rilke.
Hotel y Spa

En un entorno tan espectacular pero tan frío como este, la cálida hospitalidad de la familia Anthamatten, que regenta el hotel FerienArt, resulta vital. Sus 83 románticas habitaciones –y cinco apartamentos familiares– te acogen tras una divertida pero dura jornada de esquí o turismo. Una vez alcanzado el refugio, ya no necesitarás salir de él... ¡hasta el día siguiente!, ya que este hotel de 5 estrellas ecológico dispone de seis restaurantes y de un spa de lujo (llamado Paradia) para reponer fuerzas. Este último, abierto de 8 a 20 horas, te ofrece propuestas tan relajantes como la piscina aventura, el jacuzzi, las saunas o las diversas salas de tratamiento. Apúntate al ayurveda, realizado por maestros indios, o a una terapia con piedras calientes. ¡Ah! Y descubre su zona de deporte cubierta, donde podrás practicar tenis, voleibol, fútbol o golf... ¿Se puede pedir más?

¿Dónde? 3906, Saas-Fee. Suiza.
Tel. 0041 279 581 900.
Desde 300 a. www.ferienart.ch

¿Cómo llegar?
Desde Barcelona o Madrid a Ginebra con Easyjet. www.easyjet.com. Al llegar a la ciudad encontrarás buenas conexiones en tren hasta Saas-Fee. Saber más: Entra en la web de la Oficina de Turismo de Saas-Fee (www.saas-fee.ch) o consulta la de Suiza Turismo (www.myswitzerland.com).