Vista de la ciudad, con el puente Don Luis I sobre el río Duero. Conecta la zona antigua con la de las bodegas.    | Luis Davilla

Oporto vibra

La ciudad que ha acogido a Sara Carbonero y a Iker Casillas se ha puesto de moda. Sus aires tranquilos y bohemios, su oferta culinaria y su arquitectura, patrimonio mundial, te engancharán.

Ester Aguado

¿Será esa mezcla perfecta de tradición y modernidad? ¿Serán sus calles descolgadas y multicolores hacia el río Duero? Puede que sea ese aire decadente que despierta una creatividad sin límites o bien su increíble oferta culinaria a precios interesantes. Lo cierto es que la segunda urbe de Portugal, siempre en competencia con la cosmopolita Lisboa, engancha y enamora. Atrás quedó su crisis industrial y textil. Diseño, artistas noveles y vida cultural florecen en la que parece haberse convertido en la capital de la bohemia europea, con permiso de Berlín. La huella del genial arquitecto Álvaro Siza (no te pierdas el restaurante Boa Nova y las Piscinas das Marés) ha calado hondo en una ciudad cuyo centro histórico (Barrio da Sé) fue declarado hace veinte años por la Unesco de valor mundial para la Humanidad.

Vista del Palacio Episcopal. | Luis Davilla

Da igual por dónde empieces a recorrerla: siempre tendrás que subir o bajar, así que lo mejor es empaparse de vida portuguesa recorriendo las callejuelas que parten de la catedral, en el barrio da Sé. Y descender hasta el Cais da Ribera, el paseo junto al Duero, donde podrás comer en sus típicas terrazas. Prueba la francesinha, un enorme y apetitoso sándwich típico de Oporto, a base de carne, bacon, queso, jamón, huevo y patatas fritas, salsa picante, un toque de vino y una capa de queso derretido por encima. No apto para dietas.

Antes de llegar a la orilla, una parada en el Palacio de la Bolsa, donde tenía el despacho Gustave Eiffel y la iglesia barroca San Francisco. Para volver al centro, toma el funicular dos Guindais hasta la Baixa, el barrio más céntrico. Después de un café en el precioso Majestic (Rua Santa Catarina, 112) y de disfrutar con los azulejos de la Capela das Almas, llegó la hora del shopping, empezando por la Rua Santa Catarina y sus elegantes tiendas. No dejes de entrar en la fascinante librería Lello (Rua das Carmelitas, 144), cuya escalinata sirvió de inspiración a la autora de “Harry Potter”, que vivió en Oporto, para las escaleras de Hogwarts.

La famosa librería Lello. | Luis Davilla

Diseñadores, artistas y galeristas se juntan en el Centro Comercial Bombarda (Rua Miguel Bombarda, 285). ¿Nuestras favoritas? Sin duda, Aguas Furtadas (local 4), una tienda especializada en bonita artesanía diseñada y hecha en Portugal y Ó! Galería (local 24), donde encontrarás preciosas ilustraciones. Si te gusta descubrir nuevos diseñadores locales, ve a Espaço Montra (local 13) y, ya a pie de calle, a Muuda (Rosario, 294): te sorprenderá su ropa, accesorios y libros únicos.

Oporto se ha convertido por mérito propio en la reina de la moda low cost. En la calle Cedifeita encontrarás outlets de marcas que jamás pensaste, además de pequeñas tiendas en las que descubrir pequeñas joyas. Para boutiques más chic, la zona es Aviz y la Avenida de los Aliados: no dejes de entrar en Fashion Clinic, My God y 66 Avenida Brasil.

¿Quieres más? Lumiere Galerias (José Falcao, 157), un centro comercial muy retro y la calle Rua Galería de París, con sus casas Belle Epoque de principios del XX y ambiente, tanto de día como de noche. ¿Una propuesta? Picotea en el Galería de París (nº 56) y prueba una copa en Casa do Livro (nº 85), un original local. Si te gustan los vinos, estás en el lugar adecuado: este año, según la prestigiosa revista “Wine Spectator”, el mejor vino del mundo es de Oporto. Concretamente, de la bodega Graham, al otro lado del río, en Gaia. Hazte con él (Dow’s 2011) y con el Chryseia, con denominación de Duero, de la misma bodega. Excepcional. Sus instalaciones merecen una visita, o la de la bodega Taylor’s (Rua do Choupelo 250, Vila Nova de Gaia), la más antigua de la ciudad.

La Capela das Almas. | Luis Davilla

No te pierdas museos como el de Serralves, en la lujosa zona de Boavista: además de sus recomendables expos tiene un parque precioso. Y es un punto rematar el día con un concierto en la original Casa de la Música, proyectada por el arquitecto holandés Rem Koolhaas.

Si lo que persigues en tu visita es algo de relax, en Oporto tienen de sobra. Al ritmo tranquilo de la ciudad se le une la presencia de playas como Praia da Luz o Praia do Molhe, magníficos hoteles con spa, como el Sheraton Porto (R. Ten. Valadim, 146) o las termas del norte, en el Alto Támega, a menos de una hora en coche. Chaves y Vidago llevan ofreciendo la bondad de sus aguas termales desde el tiempo de los romanos. El agua del manantial de Chaves (a 73º C) está indicado para problemas estomacales y renales, pero consumida con moderación.

Restaurante Casa de Chá Boa Nova. | Luis Davilla

A sesenta kilómetros al norte de Oporto se encuentra Braga, el centro de peregrinación más importante de Portugal después de Fátima. La preciosa escalinata en zigzag que lleva hasta su templo merece ya la visita, además de las magníficas vistas. Guimaraes y su castillo, patrimonio de la humanidad por la Unesco, es otra de las escapadas cercanas que no tienes que perderte.

Más info: portocvb.com

 

MÁS PISTAS

Entre iglesias del siglo XIV y palacios del XIX, los habitantes de Oporto desafían su pasado austero con grandes dosis de creatividad. Disfruta del más puro slow life a base de calles montañosas, bares hipsters y humeantes cafés. 

Qué descubrir: Si paseas durante una hora (10 minutos en bici) a lo largo del paseo marítimo fluvial hacia el Atlántico, llegarás a Afurada, un pueblo de pescadores perfecto para disfrutar del pescado a la plancha en la Taberna do São Pedro (Rua Costa Goodolfim, 42). Hay un servicio de ferry desde Oporto y también autobuses. 

Para comprar: Te encantará 'A vida portuguesa' (Rua Galeria de Paris 20, 1ºpiso ), unas viejas galerías rehabilitadas donde comprar gastronomía y artesanía con excelente gusto. 

Dónde comer: Restaurante DOP (Palacio de las Artes. Largo São Domingos, 18), liderado por el chef Rui Paula, es uno de los mejores de la ciudad. O el Fish Fixe (Cais da Ribeira, 9), con precios más razonables pero buena calidad.

Para salir: Pipa Velha (Rua das Oliveiras 75), inauguró la tendencia de bares en el centro de la ciudad; cuenta con excelentes bebidas, aperitivos y está abierto hasta las 4 de la madrugada.

Interior de la sorprendente Casa de la Música. | Luis Davilla