Mikonos, Mediterráneo con otra luz

Sin aglomeraciones y con una temperatura media que ronda los 16º C. Cálzate unos zapatos planos y recupera tu bañador para descubrir fuera de temporada el encanto de la isla más mágica de Grecia.

Manu Núñez

Cuenta la leyenda que el sinuoso diseño de Mikonos se realizó para impedir que los piratas pudieran escapar fácilmente de la isla. Pero, ¿quién querría escapar de aquí? En esta bonita isla griega, cualquier esquina se convierte en una improvisada terraza en la que degustar el famoso ‘caffé frappé’ –acércate al Aroma Café, de Chora– o en una interesante galería de arte –¡en cualquier escalera se exponen obras!–. Callejeando por la ciudad, descubrirás cientos de iglesias: en la isla hay más de 400, además de los pequeños templos privados que suelen construirse junto a las casas. La más singular es Paraportiani: se trata de un conjunto asimétrico del siglo XV aC compuesto por cuatro iglesias de diferentes estilos, con una vista privilegiada sobre Little Venice. En tu paseo, seguramente te cruzarás con Petros, el pelícano, toda una celebridad de la isla, y su mascota desde 1954. Las playas son toda una maravilla que no puedes perderte. Resérvate un día para ir a Psarou Beach: túmbate al sol en las confortables hamacas del restaurante Nammos (www.nammos.gr) y siéntete una de las celebrities que se escapan asiduamente aquí. Brad Pitt y Angelina Jolie, Kevin Costner, Giorgio Armani, Tom Hanks o Monica Bellucci son algunas de las caras que podrás encontrarte.
Las angostas calles de la capital, Mikonos, están repletas de pequeñas tiendas en las que encontrarás de todo, desde artesanía hasta lo último en moda. Y no pierdas detalles de sus creativos escaparates. ¿Nuestras favoritas? Be A Queen, Eccentric Shoes, Lakis Gavalas o La Poupée. Antes de cenar, date una vuelta por el Downtown o por Little Venice: las tiendas abren hasta la noche. La oferta gastronómica de la isla es muy variada: prueba el pescado, que es fresquísimo, pero fíjate en el precio, porque cenar aquí no es barato. Tanto en Old Port como en Little Venice tienes varios restaurantes con magníficas vistas: opta por la terraza del Sea Satin Market, en Hora o por la de Allegro, en Old Port. Muy cerca está Camares, con un ambiente más sofisticado.
También puedes disfrutar de una de las mejores puestas de sol en el restaurante del hotel Cavo Tagoo (dos estrellas Michelin): tómate un cóctel en su chill out, mientras el sol se esconde en el Egeo. Los precios son muy razonables. La vida nocturna es animadísima; no en vano, se la conoce como la isla de la fiesta. Hay multitud de bares en los que tomar una copa: empieza por Galleraki (www.galleraki.com) aunque, si prefieres sentir las olas del mar golpeando Little Venice, Caprice es tu lugar. Más avanzada la noche, te esperan las discotecas Remezzo y Cavo Paradiso (www.cavoparadiso.gr); podrás continuar bailando hasta varias horas después del amanecer. ¿Quieres más ideas? Recorre los 86 km2 de la isla en moto o quad, el transporte de moda. Y si dispones de más días, coge un ferry y visita otras islas de las Cícladas. Reserva tu vuelo directo en: www.aegeanair.com. Más información: www.turismodegrecia.org