Más allá de Manhattan

Lo bueno está en los barrios. Descubre por qué bohemios, artistas y neoyorkinos han encontrado en el extrarradio un nuevo lugar donde vivir y expresarse, como alternativa a la Gran Manzana.

Ana Revilla

BROOKLYN
Es el distrito más extenso y ecléctico: incluye el bohemio Williamburg, el residencial Carrol Gardens y el "arty" DUMBO.

Tras los puentes de Williamsburg, Manhattan y Brooklyn, surge este paraíso para los amantes de un Nueva York más apacible y asequible. Las zonas más interesantes son Williamsburg, con su gastronomía de vanguardia; Carrol Gardens, con sus pintorescas calles o DUMBO (Down Under the Manhattan Bridge Overpass), la zona debajo del
puente de Brooklyn a la que los artistas –huyendo de los altos alquileres de Chelsea–, se han trasladado para transformar las naves industriales en galerías y estudios.
No te puedes perder
-Pete’s Candy Store. Copas a buen precio y bandas de primera que se abren hueco en el panorama musical neoyorquino. www.petescandystore.com. 709, Lorimer Street.
Una caminata por Brooklyn Heights. Desde el paseo marítimo de esta zona ‘con posibles’, verás el mejor skyline de Manhattan. Hazte la foto.
Shopping
Mongo. Objetos curiosos de todas partes del mundo, además de prendas de jóvenes diseñadores. 246, Smith Street. Entre Douglas Degraw. Tel. 917 671 7696.
Spoonbill and Sugar-town Booksellers. Esta librería tiene manuscritos de Jack Kerouac, libros de diseño y ediciones antiguas o descontinuadas. www.spoonbillbooks.com. 218, Bedford Avenue. Tel. 718 387 7322.
Mercadillo Kolaportio Flea Market. Libros, ropa, discos... Ten en cuenta que solo abre los fines de semana, de 11:00 a 17:00. Tryggvagotu, 19.
Momentos gourmet
Blackbird Parlour Café. El café bohemio favorito de los escritores y artistas de Williamsburg. 197, Bedford Ave.
Fette Sau. Ubicado en un antiguo garaje, es el lugar para degustar una buena barbacoa. 354, Metropolitan Ave.
Bedford Cheese Shop. Para los amantes de los quesos. 229, Bedford Av.

BROOKLYN
Es el distrito más extenso y ecléctico: incluye el bohemio Williamburg, el residencial Carrol Gardens y el "arty" DUMBO.

Tras los puentes de Williamsburg, Manhattan y Brooklyn, surge este paraíso para los amantes de un Nueva York más apacible y asequible. Las zonas más interesantes son Williamsburg, con su gastronomía de vanguardia; Carrol Gardens, con sus pintorescas calles o DUMBO (Down Under the Manhattan Bridge Overpass), la zona debajo del
puente de Brooklyn a la que los artistas –huyendo de los altos alquileres de Chelsea–, se han trasladado para transformar las naves industriales en galerías y estudios.
No te puedes perder
-Pete’s Candy Store. Copas a buen precio y bandas de primera que se abren hueco en el panorama musical neoyorquino. www.petescandystore.com. 709, Lorimer Street.
Una caminata por Brooklyn Heights. Desde el paseo marítimo de esta zona ‘con posibles’, verás el mejor skyline de Manhattan. Hazte la foto.
Shopping
Mongo. Objetos curiosos de todas partes del mundo, además de prendas de jóvenes diseñadores. 246, Smith Street. Entre Douglas Degraw. Tel. 917 671 7696.
Spoonbill and Sugar-town Booksellers. Esta librería tiene manuscritos de Jack Kerouac, libros de diseño y ediciones antiguas o descontinuadas. www.spoonbillbooks.com. 218, Bedford Avenue. Tel. 718 387 7322.
Mercadillo Kolaportio Flea Market. Libros, ropa, discos... Ten en cuenta que solo abre los fines de semana, de 11:00 a 17:00. Tryggvagotu, 19.
Momentos gourmet
Blackbird Parlour Café. El café bohemio favorito de los escritores y artistas de Williamsburg. 197, Bedford Ave.
Fette Sau. Ubicado en un antiguo garaje, es el lugar para degustar una buena barbacoa. 354, Metropolitan Ave.
Bedford Cheese Shop. Para los amantes de los quesos. 229, Bedford Av.
MI CASA EN BROOKLYN
PAUL ASTER. EL escritor neoyorkino vive en Park Slope, en Brooklyn. Su úlitma obra es "Un hombre en la oscuridad" (Anagrama).
«Me gusta Brooklyn, no por sus calles, no por su localización o su arquitectura, sino por sus gentes, que hacen que siempre haya algo interesante que ver. Detalle curioso: aunque no es un barrio con tantos habitantes como Manhattan, siempre es un lugar lleno de vida. En Brooklyn se respira un ambiente creativo, es un reducto de paz en el que puedo trabajar con mayor libertad que en medio del bullicio de la Gran Manzana. Cierto que, en las épocas en las que escribo intensamente apenas dejo mi habitación, no me muevo más que para comer o dormir. Pero, aunque pase meses enteros recluido en mi mundo, al salir a la calle, me siento lleno de energía porque Brooklyn te recarga las pilas. Nueva York tiene algunos puntos negativos: es cara, sus locales siempre están llenos, se vive a un ritmo vertiginoso... Pero, pese a todo, este sigue siendo un lugar especial: todo el mundo está aquí o quiere estarlo alguna vez. Aun así, confieso que mi sitio favorito en toda la ciudad es mi propia casa. En ella está lo que
más me interesa: mi mujer y mi hija. ¡Es el lugar más emocionante de toda la isla y sus alrededores!»