Mariza: mis rincones secretos

CHIADO
Cuando era niña, pasear por Chiado era un regalo. Iba los viernes, con mi madre. Solía comer un helado mientras veía a las chicas ricas, con esa belleza antigua de Lisboa, paseando con sus trajes de tarde. Hace veinte años hubo un gran incendio y Chiado desapareció bajo las llamas. Pero hoy se ha reconstruido una zona bellísima. Hay librerías con gran encanto y además, está el Teatro São Luis, un lugar de culto para los jóvenes.
MOSTEIRO DOS JERÓNIMOS
Es una joya. Una parte importante de la historia de mi país, con más de 500 años. No puedes dejar de prestar atención a la riqueza de lo que estás viendo. He cantado en sus claustros: fueron momentos de belleza única.
ALFAMA
Es el barrio donde vivían los marineros, muy diferente del mío, Mouraria. De adolescente callejeaba buscando rincones donde probar el timbre de mi voz. Es una pequeña ciudad en sí misma, con gente asomada a las ventanas y calles tan estrechas que tocas las dos paredes con los brazos extendidos. Precioso al amanecer.