La Toja, un paraíso cercano

Situada en una de las rías más bellas de Galicia, esta isla se ha convertido en un fantástico destino de turismo termal. Estas son sus bazas.

Pilar Arranz

Ni vuelos transoceánicos, ni lenguas exóticas; para disfrutar del placer de un buen masaje o un circuito de aguas solo hace falta fijar los ojos en el norte de España. Los amantes de los balnearios han encontrado en tierras gallegas el lugar ideal para combinar unos días de vacaciones con el mimo del cuerpo. Un paisaje maravilloso, con el mar como protagonista, una gastronomía inmejorable y unas instalaciones termales de vanguardia convierten a esta isla en un destino idílico para los sibaritas.

Pero no solo de masajes y baños vive el turista. Un paseo por los restos arqueológicos de Siradella y Punta de Castrino, o por el conjunto arqueológico de Adro Vello, o una visita a la ermita de San Sebastián, con la fachada cubierta de conchas de vieiras, añadirá otros alicientes a la estancia.

El poder sanador del fango
Hace mucho tiempo que en la isla de La Toja se descubrió que la suma de las aguas medicinales con otros componentes sólidos (mezcla que se denominó peloides) ejercía un poder terapéutico en pieles castigadas por la psoriasis o la dermatitis

El mejor refugio, un balneario de ensueño
Hotel Balneario Hesperia (Isla de La Toja)
En su club termal combinan la tradición milenaria con modernos tratamientos; los que utilizan peloides están indicados, sobre todo, para enfermedades dermatológicas. Oferta: alojamiento en media pensión (bebidas no incluidas) + acceso al Spa por 99 €; tarifa por habitación (en estancia de una noche). Hasta el 30 de junio, excepto Semana Santa. Tel. 986 730 050. www.nh-resorts.com