El privilegio de ser solidarias: India, Senegal y Perú

INDIA con VICENTE FERRER
Aunque vive en Barcelona, se podría decir que Cristina (de 27 años) es nómada de vocación, ya que no aguanta más de doce meses en un mismo destino. Hace dos años, esta amante de las nuevas experiencias, siempre involucrada de un modo u otro en proyectos solidarios, decidió hacer un viaje especial y muy significativo. Tras barajar distintas opciones, la Fundación Vicente Ferrer le brindó la oportunidad de pasar siete meses en Anantapur (India) como profesora de español.

«El trabajo con estos niños es lo mejor que me ha pasado en la vida. Además de ser la experiencia que más he disfrutado, también es la que más me ha llenado. Ellos no tienen nada y, sin embargo, con sólo una mirada te lo dan todo.» A estas emociones, Cristina añade: «Además de todo lo vivido, conocer a Vicente Ferrer fue un privilegio y algo maravilloso. Es un hombre que te permite llegar hasta el fondo de su ser.» Y confiesa: «Me costó mucho irme, no quería regresar, me hubiera quedado allí a vivir». Nuestra viajera ya tiene otros destinos en mente pero también le encantaría regresar a Anantapur.

SENEGAL con SETEM
La organización SETEM programa Rutas Solidarias por países del Tercer Mundo para que los viajeros conozcan de cerca la realidad de cada zona. Tere, de 29 años, decidió ir a Senegal, donde visitó proyectos de sanidad y educación mientras se alojaba en albergues y en las casas de familias senegalesas. «Compartir comidas, charlas e incluso danzas, hace que te integres por completo en el entorno y te sientas, por unos días, un senegalés más. La gente autóctona te acoge con gran cariño; de hecho, en cuanto llegas, te recuerdan que Senegal es el país de la teranga, es decir, de la hospitalidad», señala. A pesar de los buenos recuerdos que guardan estas aventureras, también hay momentos no tan agradables. «Lo peor es cuando vuelves y ves en los informativos de televisión esas duras imágenes que tú has vivido muy de cerca. Te sientes impotente y te das cuenta de que no puedes hacer absolutamente nada por ellos», añade Tere. Sin embargo, ella ha conseguido que pongan una máquina de café de comercio justo en su oficina.

PERÚ con SOLIDARIDAD INTERNACIONAL
Bajo el lema “Sal de tu pecera. Conoce el mundo real”, la organización Solidaridad Internacional pretende que, a través de su programa Vacaciones Solidarias, podamos adquirir una visión del mundo que complete la que aquí percibimos. «Es una experiencia que me marcó para siempre, y me enseño a relativizar la importancia que damos a nuestros problemas y necesidades. En mi vida hay un antes y un después de Guatemala, el primer viaje solidario que realicé», explica Ana, que durante tres veranos ha tomado parte activa en los proyectos que Solidaridad Internacional lleva a cabo en este país, en Nicaragua y en Perú. «Al estar involucrada en un proyecto, conoces de primera mano cómo es el trabajo de ayuda a la cooperación y al desarrollo, pero, al mismo tiempo, también disfrutas de tus vacaciones, porque durante los fines de semana puedes aprovechar para hacer turismo», explica. «Mi lema es absorberlo todo, sin ningún prejuicio ni expectativa.»