Auténticos paisajes de película

Desde el aeropuerto de Darwin se ha trazo un tour para disfrutar de todos los escenarios naturales en los que Nicole Kidman y Hugh Jackman rodaron “Australia”.

De compras con mucho estilo
Alejándonos del mar y sumergiéndonos de nuevo en el asfalto, nos topamos con el barrio de Paddington. En él se encuentra una calle imprescindible para los amantes de la moda, William St., donde se reúnen las boutiques más exquisitas de diseñadores 100% australianos. Desemboca en Oxford St., en la que se sitúan las firmas internacionales. Con unos mimados escaparates, salir de esta pequeña calle puede resultar una ardua tarea: es imposible no sucumbir a los encantos de su oferta ni a la improvisada pasarela de hombres y mujeres vestidos para que los fotografíen a su paso. Oxford St. acaba cuando comienza Hyde Park, un inmenso parque donde descansar de tus compras y, de paso, observar los cientos de especies que habitan en su entorno: aquí los animales campan a sus anchas y tú eres la forastera.
Para finalizar, cruzando el Central Business, por su emblemático cartel de Coca-Cola, se llega a King Cross, un barrio que siempre tuvo una fama dudosa pero en el que ahora se encuentran zonas como Elisabeth Bay, con sus calles de estilo victoriano, eduardiano y art déco.
La escapada: paisajes de película
Si dispones de algunos días para salir fuera de Sidney –recuerda que el resto del país también merece que lo visites con tiempo y dedicación–, coger un avión hasta Darwin para perderse por el norte australiano es una opción genial. Antes, te recomendamos ver la película ‘Australia’, del director Baz Luhrmann que, por cierto, ya puedes encontrar en DVD. Además de volverte a enamorar de Hugh Jackman –indiscutible australiano del momento–, el filme te pondrá los dientes largos y querrás visitar a toda costa Kimberley, al noreste del país, en cuyos paisajes se rodó la mayor parte de las escenas. Lo tendrás fácil: desde el aeropuerto de Darwin, Alligátor Airways ha creado un tour para disfrutar de todos los escenarios naturales en los que Nicole Kidman y Hugh montaban a caballo, luchaban por adoptar a un niño aborigen y, por supuesto, se enamoraban, al inicio de la Segunda Guerra Mundial. El mejor lugar para alojarse en la zona es Home Valley Station (homevalley.com.au), situado en medio de la nada, donde el único ruido que llega es el que emiten las cacatúas. Allí te será fácil recibir clases de equitación con el mismo profesor que enseñó a cabalgar a los actores. Una vez avanzada en esta práctica, podrás pasear por tu cuenta por los caminos salvajes y divisar canguros en libertad: es una experiencia única. Pero ahí no acaban las aventuras, esta excursión te garantiza un plan en casi cada uno de los lugares del rodaje: pasar una tarde de pesca en el Pentecost River con ayuda de pescadores aborígenes, disfrutar de los mágicos atardeceres que regala Kimberley o sumergirte en las lagunas formadas por cascadas naturales, de las que dicen, tienen poderes fertilizantes. Un cotilleo: en ellas nadó Nicole Kidman justo antes de quedarse embarazada. Al caer la noche comienza el espectáculo del cielo y seguro que un buen cantante de country pondrá la banda sonora a la velada mientras cae el telón de este viaje de película.