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Tercera jornada de la Barcelona Woman Acceleration Week (BWAW): No nos podemos permitir esperar 100 años para alcanzar la equidad, el momento de las políticas activas es ahora

“No es de justicia excluir al 51% del talento, pero es que tampoco es inteligente ni rentable”, afirmaba Carme Artigas, Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del  Gobierno de España en la clausura de la segunda edición de la BWAW. La última jornada de debates se ha centrado en la conciliación y la corresponsabilidad.  

Woman.es para Consorci Zona Franca Barcelona

La tercera y última jornada de la  Barcelona Woman Acceleration Week 2022 ha empezado por abordar una de las grandes asignaturas pendientes de la igualdad de género: la brecha que existe en las carreras STEM, que según denuncian las cifras, no solo no se reduce sino que va en aumento en algunas materias. Y, en un momento en el que el mundo está en plena transformación, serán precisamente estas disciplinas las más necesarias y las que ofrecerán mayores y mejores oportunidades en el mercado laboral.

A lo largo de la charla se escucharon cifras como el 13% de presencia de mujeres en las aulas de Ingeniería Informática (una de las puertas de entrada a los empleos de la rama IT) y la caída de las matriculaciones femeninas en una carrera en pleno auge como las Matemáticas, convertida ya en una de las disciplinas más demandadas, en la que no existe el paro. “Lamentablemente el éxito de las matemáticas ha hecho que las mujeres empiecen a no matricularse y los hombres lo hagan más. Muchos de los chicos que buscaban carreras exitosas como eran las ingenierías han girado la cabeza hacia las Matemáticas por su prometedor futuro”, señalaba Marta Macho Stadler, doctora en Matemáticas y profesora e investigadora de la Universidad del País Vasco. Un paso atrás en una carrera que hasta hace pocos años era paritaria porque su principal salida era la docencia y que está perdiendo talento femenino a marchas forzadas. “Esto es un drama porque parece que en cuanto una carrera tiene éxito, las mujeres huimos de ahí”, denunciaba la profesora.

Panel "¿Cómo acabar con la brecha de género en STEM?": Pere Navarro (moderador), Lourdes Bilbao, Alejandra Garrido, Nerea Luis, Marta Macho Stadler, Núria Montserrat y  Verónica Pascual. | D. R.

Este déficit femenino en carreras STEM, las más cotizadas, derivará en una brecha salarial que se anticipa “brutal”. Pero tendrá también otras consecuencias a escala global. Con la mente puesta -tal vez-, en las nefastas noticias que ocupan las portadas de los medios en estos días, con la guerra en primer plano, Marta Macho clamaba por la necesidad de dar cabida a la diversidad en la toma de decisiones: “La entrada de mujeres en liderazgo tiene que permitir realizar cambios, porque no nos va bien en el mundo”.

En el capítulo de soluciones, se fueron aportando muchas a lo largo de la charla, como la necesidad de referentes –referentes actuales y que lleguen a niños y jóvenes a través de los canales adecuados (series, redes sociales…) porque como se dijo, “las niñas no están leyendo la prensa”–, la colaboración público-privada, acercar el ente educativo al mundo práctico de las empresas para visibilizar qué es lo que hace un ingeniero o un programador, el mentoring hacia el liderazgo... “Debemos trabajar en redes de apoyo entre mujeres del sector para sentirnos respaldadas y acompañadas. Esto nos ayudará a encontrar referentes y, a su vez, nos dará herramientas para superar el ‘síndrome del impostor’ en el mundo de la investigación”, afirmaba Nerea Luis, del área de desarrollo de Negocios de Inteligencia Artificial de Sngular.

La hora de la conciliación y la corresponsabilidad

Panel: "La conciliación en el mundo laboral". Mireia del Pozo Farreres (moderadora), Laura Baena, Meritxell Benedí, Berta Canals i Renau, Laura Sagnier y  Juliana Vilert. | D. R.

La pandemia ha acelerado el ritmo de la transformación global y nos ha metido de cabeza un futuro en el que la tecnología, la inteligencia artificial y la cuarta revolución industrial serán el motor económico. Un futuro que también tiene que escribirse en femenino. Y para ello una de las tareas clave que urge abordar es el de la conciliación. En pleno siglo XXI es inadmisible tener que elegir entre una carrera profesional o ser madres y formar una familia”, denunciaba Mireia del Pozo Farreres, directora del Centre D'Estudis de les Dones D'Europa (CEDE) y moderadora de la segunda mesa redonda del día.

Pero los datos, tal y como desgranó Laura Baena, fundadora del Club de Malasmadres, lo que refrendan es que hoy por hoy renunciar al desarrollo profesional es la única solución para muchas mujeres. Si España tiene una de las tasas de natalidad más bajas del mundo se debe en buena medida a la barrera de la conciliación. El estudio ‘Las Invisibles’ realizado por la asociación Yo No Renuncio entre más de 100.000 españolas, muestra resultados tan relevantes como que 7 de cada 10 mujeres tendrían más hijos si contaran con medidas de conciliación; que el 40% de ellas renuncia a ser madre por su situación laboral; y que 6 de cada 10 renuncia a su trayectoria profesional al convertirse en madres. Meritxell Benedí, presidenta del Institut Català de les Dones (ICD) aportaba dos cifras más: el 90% de las excedencias por cuidado de hijos y el 80% por otros cuidados las piden las mujeres.

La palabra corresponsabilidad se convirtió en la protagonista del debate. “Apostamos por hablar de corresponsabilidad porque implica una revalorización de los cuidados y una redistribución del derecho al tiempo. Las mujeres tenemos que tener derecho a tener tiempo para trabajar, para cuidar, para formarnos, para estar ociosas y ese derecho al tiempo es un privilegio que tienen los hombres en una sociedad patriarcal y que nosotras no tenemos”, reclamaba Meritxell Benedí.

Esa corresponsabilidad ­–defendía a continuación Juliana Vilert Barnet, directora de Organización y Personas de FGC– debe realizarse a dos niveles. “El primero es un pacto entre ‘unos y otras’ en el ámbito de la vida privada para distribuir de una forma razonables los tiempos de trabajo, las jornadas laborales, los retos que a lo largo de la vida profesional van apareciendo, de formación, de promociones de viajes, que no caiga siempre la renuncia en el mismo lado”. La corresponsabilidad entre hombres y mujeres es donde se sustenta la capacidad de conciliar, pero también –subrayaba–, es necesaria una corresponsabilidad entre la empresa y los trabajadores. Las empresas forman parte del engranaje social y deben implicarse a nivel ejecutivo y estratégico en fomentar una sociedad igualitaria. “Es el momento de pedirles que recuperen esta responsabilidad de fomentar la corresponsabilidad”, reclamaba también Berta Canals i Renau, directora de la Fundació Privada Sorli.

Valentía, compromiso… e incentivos fiscales

Más allá de la obligación que impone la ley, a partir de esta misma semana, de tener un Plan de Igualdad, “las empresas deberían tomar conciencia de que son un motor importante para el cambio y que el momento es ahora”, subrayaba la moderadora.  Y Laura Baena daba un paso más, implicando a gobiernos y administraciones para promover estructuras de apoyo y políticas públicas. “Falta ese compromiso político, de la sociedad, de los hombres, que nos tienen que dar la mano para hacer este cambio, y falta corresponsabilidad a todos los niveles de las empresas. Solo las grandes están dando ese paso de tener planes de conciliación y de igualdad, pero no se nos puede olvidar que más del 90% del tejido empresarial de España son pymes que no tienen recursos y que necesitan esos incentivos fiscales que pedimos cuando implantan jornadas continuas con flexibilidad horaria. Por desgracia la renuncia en la mayoría de los casos se alza como la mejor solución o ser una mujer sin tiempo para ti y sentirte eternamente cansada y eternamente culpable”.

Panel "Alta dirección femenina en el sector energético": Francesc Ribera (moderador), Esther Izquierdo, Elena Carretero y Martina Tomé Iglesias. | D. R.

El cambio necesario, en definitiva, no se producirá por sí solo de manera espontánea. El cambio, como se ha repetido en numerosas ocasiones en las 12 mesas de debate de la BWAW, requiere compromiso y políticas concretas. Y eso es algo en lo que se han mostrado de acuerdo también las tres mujeres del panel de ‘Alta dirección femenina en el sector energético’. Si seguimos la tendencia de estos años, se requerirán 100 años para que haya paridad. Esta cifra es escalofriante. No nos podemos permitir esperar 100 años”, decía Elena Carretero, directora de Ética y Compliance de Engie España.

Ella, como sus dos compañeras en la mesa de debate (Esther Izquierdo Martínez, presidenta del Clúster De Energía Eficiente de Cataluña  y Martina Tomé Iglesias, vicepresidenta de Power Systems Iberian Cluster  de Schneider Electric) son mujeres que han llegado a sus puestos de máxima responsabilidad a base de esfuerzo, capacidad y talento, sí, pero también gracias a que sus empresas, pertenecientes a un sector como es el de la energía tradicionalmente masculino y conservador, tienen en su ADN el valor de la diversidad y de la equidad a todos los niveles. Y cuando en alguna ocasión encontraron recelos en un sector en el que históricamente la presencia de la mujer ha tenido poco peso,  “con determinación con seguridad al final demuestras que otro modelo de liderazgo no solo es posible sino que es plenamente contributivo para transformar esa organización", aportaba Martina Tomé que, por cierto, accedió al comité de dirección de su compañía estando de permiso por maternidad. “Este camino que para mí ha sido amable, en este sector de la energía no ha pasado por pura espontaneidad sino que ha pasado porque la compañía en la que trabajo ha apostado por implementar fuertes políticas que contribuyan a la igualdad de las oportunidades”, reflexionaba.

Una experiencia muy similar a la de Elena Carretero, cuya posición le fue ofrecida en un momento en el que se encontraba en reducción de jornada por el cuidado de su hijo: “Mi experiencia ha sido claramente positiva, pero entiendo que no siempre es así y que las mujeres actualmente todavía se tienen que enfrentar a abarreras muy claras de cargas familiares y de falta de confianza en el talento femenino”.

Blanca Sorigué,  Pere Navarro,  Carme Artigas (Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial), José Luis Bonet y José Manuel Pérez Tornero. | D. R.

Tras otra intensa jornada de debates, Carme Artigas, Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del  Gobierno de España, tomaba la palabra en el acto de clausura para mirar hacia el futuro inmediato y la gran oportunidad que suponen los fonos de recuperación, que  van a permitir llevar la economía hacia un nuevo modelo que debe ser, necesariamente, más digital para ser más productivo pero también más igualitario y más justo. “No es de justicia excluir al 51% del talento, pero es que tampoco es inteligente y tampoco va a ser rentable para las empresas excluir el talento femenino”, decía la Secretaria de Estado y concluía con un dato esclarecedor: “Si la mujer tuviera la misma presencia que el hombre, el PIB español crecería un 18%”.

Concluye así la segunda edición de BWAW, un evento diferente, paritario y digital que ha atraído la atención de más de 2.500 espectadores y ha dado voz a 59 expertos y expertas que son referentes con nombres y apellidos de talento, de éxito y de futuro.